Contra las adicciones, el tratamiento psicológico

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Psicólogo descubre mecanismo de adicciones y ofrece solución gratuita, el único requisito es que los solicitantes acudan de manera voluntaria.

Juan José Razzo

SAN LUIS RÍO COLORADO.- En una aparente contradicción, los mecanismos de las adicciones son simples pero también se pueden convertir en los más complicados que pueda enfrentar una persona, al grado de quedar “enganchado” de por vida, pero la buena noticia es que existe un remedio y solución: reaprender a vivir en nuestros cinco sentidos.

Una de las alternativas para lograr una salida de esta problemática, la ofrece el Centro de Atención Primaria en Adicciones (CAPA), cuyo personal da atención y asesoría ambulatoria gratuita, principalmente mediante tratamiento psicológico.

Para el psicólogo del CAPA en San Luis Río Colorado, Ramsés Ramírez Clark, el consumo de cualquier droga lo que busca es evitar que el usuario experimente algo, “todas las drogas sirven para distraernos de algo”.

“Nos podemos querer distraer de nuestra ansiedad, de nuestro miedo social por eso el alcohol, del insomnio que no me deja dormir por eso uso pastillas, a lo mejor tengo dos trabajos y me da mucho sueño y me quiero distraer de ese sueño y consumo cristal”, relató.

“A lo mejor no tengo mucha hambre porque tomo mucho café, ¡ah! pues voy a consumir mariguana. Siempre buscando la manera de modificar la manera en que estoy percibiendo algo”, agregó.

Eso genera una experiencia inicialmente agradable pero con el tiempo esa experiencia se empieza a ver contaminada por los efectos adversos secundarios, explicó el psicoterapeuta egresado de la Universidad Autónoma de Baja California (UABC).

Siempre con un manejo de manos para explicar más enfáticamente sus planteamientos, Ramírez Clark citó entre esos efectos adversos las alucinaciones, obsesiones mentales, problemas emocionales, con la familia y sociales, problemas legales y de la economía, problemas sexuales e intelectuales.

“Pero como ya están enganchados tienen mucha dificultad para dejar de consumir. Cuando el usuario abandona el consumo de sustancia se empieza a sentir mal”, asumió el psicólogo de esta instancia federal.

Mito: dejar la droga es fácil

Uno de los mitos más extendido en el consumo de sustancias es que es fácil dejar la droga. No, no es fácil, es extremadamente complicado, en especial las drogas reguladas, como el alcohol y el tabaco, es muy difícil dejarlas, sentenció Ramírez Clark.

“Porque socialmente está normalizado su uso. Vamos a una fiesta y es lo más normal que nos ofrezcan un tarro de cerveza y lo más normal del mundo es encontrarnos a un montón de personas fumando afuera o, en algunas ocasiones, en la misma fiesta”, expresó.

El hecho de que esté normalizado o que es muy común, asumió que no debe ser un pretexto para asimilarlo como algo sano ni atractivo “y es simplemente que tenemos una subcultura de consumo de sustancias  muy arraigada.

“Cuando una persona se siente mal por dejar de consumir, cree que se va a sentir mal así toda la vida, que no va a poder dormir, no va a poder comer, que siempre va a tener sueño o que ya no va a poder rendir en el trabajo, o lo que sea por lo que está consumiendo”, manifestó el psicólogo.

Sin embargo, Ramírez Clark explicó que cuando en realidad lo que sucede es que únicamente es un efecto temporal porque el cuerpo está solicitando la sustancia. Cuando la persona logra mantenerse tres o cuatro semanas sin consumir, sus niveles normales de salud y estabilidad vuelven a regularse.

“Pero cuando la persona vuelve a consumir, ya no para tener la experiencia agradable, sino para dejar de sentirse mal y es allí cuando aparece el círculo vicioso”, amonestó el psicólogo.

“Es decir, ya no consumo para sentirme alegre, para sentirme bien, para estar contento, sino que consumo para dejar de sentirme mal”, añadió.

¿Y por qué me sentía mal?, pregunta el profesional, a la vez que él mismo contesta “Pues porque era dependiente y empecé a desarrollar el síndrome de abstinencia”.

Ramírez Clark acotó que “pero la ventaja es que el síndrome de abstinencia no es indefinido, no voy a sentirme así cuatro, cinco, diez años, no, van a ser unas cuantas semanas, especialmente las dos primeras semanas son las más críticas”.

Por eso en los centros de rehabilitación, el DTX, el periodo en el cual acaba de entrar el usuario, es de quince días en los cuales están incomunicados, porque es cuando se sienten mucho más mal, cuando se vuelven mucho más vulnerables a solicitar que los saquen, asumió.

A lo mejor la persona puede entrar de manera voluntaria, pero al momento de empezar a sentir aquellos calambres, dolor de estómago, diarrea,  dolor de cabeza, pensar que lo quieren matar, y grita “sáquenme, sáquenme, me estoy muriendo”, reseñó.

“Y la familia obviamente puede flaquear, su mamá, ‘al cabo ya no va a consumir’ y va para afuera, y al cabo de dos o tres semanas, un mes, a veces saliendo, vuelven a consumir”, afirmó.

 

Dolor real, necesidad inventada

 

El psicólogo manifestó que al abstenerse de consumir, los dolores que experimenta una persona son reales, físicos, psicológicos y emocionales, pues al tener una dependencia el cuerpo desarrolla la necesidad física y psicológica de volver a consumir.

“Entonces cuando yo abandono el consumo el cuerpo me dice ¡hey! yo tengo una necesidad, necesitas resolverla, y la única manera que tiene el cuerpo para avisarme de que una necesidad no está siendo resuelta, es infligiendo dolor”, estableció.

Explicó que por eso da sed, “por eso no comemos, me duele la cabeza, la urgencia de ir al baño, por eso me ahogo, porque el cuerpo me está diciendo ¡hey! necesito esto”.

Sólo que el uso de la sustancia es una necesidad inventada, no es natural. “Si dejo de consumir no me voy a morir, y al contrario, si dejo de respirar, de dormir, beber líquidos o comer sí me voy a morir”, acotó.

 

Nadie muere de una “malilla”

 

“Y cuando se tiene el síndrome de abstinencia es tanto el malestar que pareciera que me voy a morir, mentiras, nadie muere de una malilla”, afirmó el psicólogo Ramsés.

Aclaró que pueden tener complicaciones con la abstinencia personas que tengan otros problemas de salud, como cardiacos, que puedan agravarse con un cuadro de desintoxicación.

Pero si es una persona en los parámetros de la normalidad, sin problemas cardiacos, sin un soplo, sin niveles altos de triglicéridos, se va a sentir mal, pero luego va a dejar el malestar físico, asumió.

La bronca es la dependencia psicológica, que es fuerte y siempre va a estar allí, por ejemplo la persona que desarrolló dependencia al alcohol, cada vez que acuda a un evento social se le va a activar la necesidad de beber para divertirse, expresó Ramírez Clark.

“Si bien es cierto, una vez que está en la fiesta puede decidir no tomar, tomar soda o no ir, o divertirse cantando, tocando la guitarra, bailando, llevar a sus hijos, su esposa, puede decidir, pero la dependencia siempre estará allí y puede activarse al pensar ‘cuando yo tomaba cómo me divertía, cuando yo tomaba era el alma de la fiesta, me ligaba a todas”.

En ese sentido, el especialista enfatizó que la necesidad física de droga la debo soportar, pero la necesidad psicológica la debo controlar.

Agregó que hay medidas alternativas, como si consumías cristal para soportar largas jornadas de trabajo, pues duerme más tiempo, descansa más, siempre hay una solución, muchas alternativas para que se dé cuenta la persona que es una decisión, que no necesita.

 

Altas probabilidades de éxito

 

La mayor probabilidad de éxito se tiene cuando el proceso de desintoxicación se inicia de manera voluntaria, totalmente voluntaria, porque hay personas que son llevadas al CAPA por su cónyuge, del trabajo, el Ministerio Público o su mamá, dijo el profesional de la Psicología.

También se complica mucho la recuperación para aquellos que no tienen conciencia de la enfermedad, por muchos factores, añadió.

Anticipó que las personas que son llevadas de manera obligatoria generalmente creen que su consumo no es un problema y, lo más probable, es que una vez que terminen el proceso de asesoría, vuelvan a consumir, pues hay un alto nivel de deserción.

Por el contrario, aseguró que cuando el usuario se compromete, y tiene un nivel alto de compromiso tiene una alta probabilidad de lograr el éxito.

Recomendó que para ello deben enfrentar y evitar una serie de factores, como a su mejor amigo consumidor, el barrio que está lleno de tiradores y consumidores, sus problemas emocionales, y la más importante, la incapacidad para resolver la vida en sus cinco sentidos. @

El CAPA

 

El CAPA San Luis Río Colorado es parte de una Red de Unidades Médicas de Alta Especialidad, conocida como Centros de Atención Primaria de las Adicciones “Nueva Vida” (CAPA), donde hay la disponibilidad de servicios de atención integral oportuna para el tratamiento y la reintegración social del adicto con criterios de calidad.

En San Luis Río Colorado, esta dependencia de la Secretaría de Salud, atiende a entre 50 y 60 personas por mes, principalmente por cristal y mariguana, además en menor proporción por heroína, cocaína y medicamentos controlados, pero también por tabaco y alcohol.

Sus servicios son gratuitos y ofrece atención psicológica ambulatoria (no ingreso) y, cuando el caso lo amerita, la persona es canalizada a otras instituciones.

Cada caso es particular, por lo que el tiempo de recuperación es distinto, puede ser desde unas semanas hasta meses.

El CAPA San Luis Río Colorado se ubica en callejón Guerrero y calle 32, además de contar con el teléfono para información 535 18 09.

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