El crimen perfecto no existe, pero la impunidad los hace posibles

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Humberto Melgoza Vega

SAN LUIS RÍO COLORADO.- Luis Alberto Aviña estudió en el Centro de Capacitacón y Adiestramiento Policial, Cecap, y además de la formación como policía se especializó en criminalística, durante largos años ha trabajado para la Procuraduría General de Justicia del Estado, hoy Fiscalía, y también ha impartido la materia de Criminología en la universidad CeUNO en San Luis Río Colorado.

A propósito de la nota roja por los frecuentes crímenes, mucho trabajo para los reporteros de la fuente policiaca, CONTRASEÑA entrevistó al Aviña, como es conocido en las oficinas procuradoras de justicia, quien nos habla de su experiencia tanto en el trabajo de campo como en el salón de clases sobre el mundo criminal.

 -¿De dónde nace tu gusto por el mundo policiaco? Estudiaste la academia pero muy poco  ejerciste como policía.

Nace de una inquietud por el periodismo o la investigación. Hay siempre una interrogante en cada suceso, una explicación que antes de formarme como agente policial, se quedaba  inconclusa por ese acceso restringido a cierta información que los medios tienen, por eso, que mejor acceso que tener esa facultad de poder cruzar la “cinta de la escena de un crimen” y acceder a muchas respuestas. Para mí es innato buscar respuestas, pero cuando al paso del tiempo descubrí que todavía se podía llegar a más criminalista entonces fue que cambió mi perspectiva para investigar un hecho.

De tus tiempos como perito criminalista en la PGJE, ahora Fiscalía, en cuáles de los eventos más relevantes ocurridos en los últimos años en esta ciudad te tocó participar y cuáles fueron los resultados.

Tuve la fortuna de pertenecer a la incipiente Servicio Médico Forense en esta ciudad, por allá en el año del 2001, en aquel tiempo la criminalística no estaba tan accesible a la educación pública como hoy, así que la formación “profesional” te la daba solo la capacitación por parte de la propia institución. Acerca de los casos, no se pueden clasificar como relevantes, cuando acudes en auxilio a la fiscalía investigadora, debes seguir el mismo protocolo exhaustivo que podría exigir la “relevancia” del hecho o de la víctima. De casos en particular no puedo comentar por obvia secrecía procesal, y respeto a los derechos que la ley asigna a los  involucrados.

-¿Cuál es la utilidad de un perito criminalista, aparte de sacarle las balas del cuerpo a los cadáveres o contar los navajazos con los que fue asesinado. ¿Es parte fundamental de una investigación?  ¿Cómo pueden rastrear a un criminal a partir de una ojiva?

La criminalística es multidisciplinaria, la aportación del perito es parte fundamental en la investigación de cualquier delito; hoy con mayor razón, al implementarse en el estado el nuevo sistema de justicia penal, hasta podría decirse que la criminalística es la columna vertebral por haber evolucionado las indagatorias, a una perspectiva más científica, resultado de aplicación de nuevas tecnologías en cada rama que compone la criminalística, además de considerar el avance en la propia bibliografía.  En cuanto a la método de rastreo de un criminal, aun cuando existe ya un protocolo,  cada hecho, cada circunstancia proporciona diversos indicios que obliga al experto hacer uso de sus conocimientos, así como lo he sostenido “no hay crimen perfecto, solo malos investigadores”, entonces ya dependerá de cada hecho.

– ¿Es cierto que a partir de un cabello pueden resolver un caso, o veo muchas películas?

El avance de la tecnología permite a los investigadores procesar cualquier indicio como en este caso sería el cabello, y tal vez podría ser posible, ya que es de conocimiento general que cada individuo posee características genéticas únicas y ellas se encuentran dispersas en el organismo, por lo que un cabello sería un indicio para el caso de tener un elemento sospechoso para cotejarlo.

-¿Cuál es el tipo de criminalidad que padecemos en San Luis?, además de la que provoca la delincuencia organizada.

No tengo acceso a esa información, solo conozco la que es pública y que obra en los medios de comunicación,  y para ser honestos, hacer un análisis de esa información es muy limitada.

-¿Te merece alguna opinión el repunte de muertes violentas que se han registrado en los meses recientes en esta frontera?

Solo que como ciudadanos podemos contribuir con denunciar cualquier hecho que consideremos delito, ya existen los mecanismos accesibles, pero sería muy aventurado de mi parte atribuir la criminalidad a algún factor en especial, eso lo correspondería contestar a cada una de las dependencias que tiene esa responsabilidad.

-¿Cuál es el papel que están jugando las corporaciones, de los tres niveles de gobierno, para contener o administrar esta violencia?

No tengo autorizado opinar acerca de eso, además que la respuesta la tendrían ellos como autoridad en base a sus propios datos.

-Está teniendo auge la carrera de Criminología en las Universidades, al menos aquí en San Luis. ¿A qué crees que se deba?

Una de las principales, se debe a la oferta educativa que se ha tenido que adecuar a la exigencia del desarrollo de las demás carreras que convergen como lo es el derecho y todas sus ramas, ya la criminalística no solo es aplicativa en materia penal, también interviene en otras ramas del derecho como el derecho mercantil, el derecho fiscal, agrario, y hasta el civil, de ahí que las universidades han evolucionado sus ofertas encaminadas a satisfacer esa demanda. Un profesionista (abogado) precisa de un experto en cierto tema de manera casi obligatoria, además de que por sí sola, la materia de criminalística es apasionante una vez que inicias en su estudio.

-Como maestro de la carrera, ¿cuáles son las principales preocupaciones de los estudiantes, qué es lo que se comenta en clase? ¿En realidad quieren investigar y resolver crímenes o solo buscan emociones fuertes?

Yo he tenido la fortuna de impartir esa clase a nivel profesional, el reto es precisamente conducir esa inquietud de manera que el estudiante se motive a continuar preparándose, la clave está en la formación práctica del docente, ya que la información que se adquiere en una escena real, difiere por mucho a los cientos libros y horas de estudio en teoría que se tenga.

El estudio en criminalística se requiere paciencia, y no solo eso, una vez que aprendes a analizar una escena, un arma de fuego, un cabello, u otro indicio, se debe de tener la capacidad de plasmar todas esas respuestas mediante un dictamen, que deberá por lo menos, ser de manera clara, precisa, sencilla pero científica, una explicación a todas las interrogantes que cualquier persona que no experta lo pueda entender, ese es el reto. No es lo mismo estudiar y memorizar la bibliografía que analizar en un corto periodo de tiempo (irrepetible) todos los diversos factores que intervienen, tal como el clima, las condiciones en las que se encuentra un cuerpo sin vida, pero para mi opinión  principalmente, llevar internamente las preguntas claves, ¿Cómo pasó? ¿Cómo llego el cuerpo sin vida a este lugar? ¿Cómo huyó de la escena el responsable? Esas son preguntas que no vienen en los libros, pero son más útiles por cuestiones lógicas. Un perito no es solo un fotógrafo de las autoridades, un perito en criminalística es el experto que debe de aportar las respuestas más básicas que permitan determinar si el hecho es un delito, quién es la víctima y quién es el responsable.  Por eso, trasmitir esa capacidad no es tarea fácil, se debe tener vocación, dedicación, principalmente disciplina. Dijo un orador chino que en este momento se me escapa su nombre “en algún momento, la disciplina vencerá a la inteligencia”.

-Con la experiencia que tienes de campo, cuéntanos algún ejercicio que hayas hecho con tus alumnos que valga la pena ser mencionado como anécdota.  

Recuerdo que el primer día que iba a impartir mi primer clase de Criminalística en una universidad de esta ciudad, días antes armé un maniquí con ropa usada, envuelta con cinta gris, me esmeré en que fuera lo más real posible, le puse una cabeza de foam con plastilina que hice de color piel, compré una peluca en un tianguis, le puse tenis usados y le puse cinta adhesiva en la cabeza como una ejecución.

Antes de la clase, como a las seis de la mañana, fui a un callejón cerca de la zona vieja, busqué el más tétrico y ahí coloque el maniquí recreando un cadáver abandonado en el lugar con las manos atadas y con sangre visible. Inmediatamente me fui a la clase, dejo todo en el lugar, según yo nadie en el lugar se dio cuenta. Ya en la clase me presenté ante el grupo y de ahí los invité a la escena que había montado cerca para que practicaran antes de empezar cualquier tema teórico. Lo ideal es que se preguntaran desde que llegaran ¿qué es lo que tenía montado?

En cuanto empezaron las primeras indicaciones llegaron al lugar unidades de la Policía Municipal y Policía del Estado, a pesar de que previamente yo mismo había avisado al número de emergencia del “ejercicio” pero ahí me di cuenta que no le dieron importancia, pues en ese momento ya teníamos “sin querer” todo ese entorno de una intervención en un crimen, lo que sí nos partió el alma, a todos fue percatarnos de una pobre señora un poco avanzada en edad que llegó hasta la cinta gritando “mi hijo. Nooo, mi hijo”– se nos hizo un nudo en la garganta de ver ese breve momento en el que un docente psicólogo que invité al ejercicio se encargó de calmar la señor explicarle que se trataba de una escena montada.

Ese fue un golpe de realidad para los alumnos y para todos los que participamos en aquel mi primer día de clases. Hoy me llena de orgullo que con la colaboración de muchos docentes que participamos en aquella primera generación impartiendo las pocas o muchas aportaciones a su formación, hoy estudiantes dedicados ya se desenvuelven en diversas ramas de su carrera, ese éxito se lo deben a ellos mismos, como lo dije, su vocación, su esfuerzo, el sacrificio de sus familias y sobre todo su disciplina, los llevo en el éxito en el que se encuentran. A todos los que no han logrado materializar sus sueños, estoy seguro que ahí está latente su inquietud, ya tendrán su oportunidad.

-¿Existe el crimen perfecto?

Personalmente opino que no existe. La impunidad es la única que lo puede crear. @

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