Diálogo

David Figueroa


El primer mensaje: equipos de transición

 

Los próximos gobernantes electos en el caso de Sonora y Hermosillo, ambos mandaron en la conformación de sus equipos de transición un primer mensaje sobre lo que pudiera esperarse de sus administraciones.

En principio este mensaje es bueno, pero más allá de intentar descifrarlo hay que verlo con seriedad y responsabilidad.

Se pueden observar personajes de diferente origen social y político entre los colaboradores tanto de Claudia Pavlovich Arellano como de Manuel Ignacio Acosta, quienes fueron dados a conocer en actos públicos como carta de presentación.

Este tipo de ejercicios es bueno ante la demanda actual de un ciudadano incrédulo, decepcionado de la política y sobre todo desconfiado; el hecho por sí solo muestra una intención; ahora hay que esperar para convertir durante los próximos seis años esas buenas intenciones en resultados.

Es muy importante para cualquier gobierno cómo inicia, y por lo regular es con una buena dosis de confianza tras una contienda en la que resultó triunfador.

Pero mucho más importante es cómo se cierra esta puerta al final de su mandato, pues es así como pasará a la historia.

Pocos gobernantes elevan su vista más allá del triunfo y la toma de posesión. No estamos acostumbrados en México a lanzar la vista hacia el séptimo o el cuarto año de gobierno en el caso de los ayuntamientos.

Hay múltiples ejemplos de gobiernos de todos los colores que iniciaron con una expectativa muy alta, con una fuerte carga de confianza de ciudadanos y que al final del día ese mismo ciudadano terminó decepcionado y el gobierno cerró en un contexto contrario totalmente a cómo inició.

En cuestión de políticas públicas hay una tesis que se prueba a sí misma una y otra vez: un buen gobierno no precisamente garantiza el triunfo o la permanencia de su partido en la siguiente elección, pero un mal gobierno sí es garantía de derrota.

Muchos son los que llegan al gobierno cargados de proyectos y buenas intenciones, pero se enfrentan a un sistema ya establecido y un camino minado para transitar.

La clave es no perder el acompañamiento ciudadano con el que arriban y nunca dar la espalda a esa confianza que los hizo llegar. En síntesis la palabra mágica en política se llama CONFIANZA.

De manera que es necesario elevar la visión, ir más allá del período de transición, más allá incluso de un Plan de Desarrollo y verse en ese séptimo o cuarto año.

Como les comparto a mis compañeros en Acción Nacional pero aplica a todos los partidos: que no se nos olvide mañana por qué queremos ganar hoy.

Debemos recordar más que nunca, que es necesario reivindicar la política como una actividad de servicio y cuyo fin último sea el bien común, pues los cargos en el poder son transitorios.

Los que ayer estaban hoy no están y a los que llegan les sucederá lo mismo, el tiempo es imperdonable; lo importante es cómo cerramos ése ciclo.

Por el bien de Sonora y la prosperidad de los sonorenses, deseamos éxito a quienes iniciarán su gestión el próximo mes de septiembre en nuestro estado.

Transparencia, prioridad en la agenda nacional

 

La semana pasada, mientras en México el Presidente Enrique Peña Nieto promulgaba la Ley Federal de Transparencia, en Chile la Presidenta Michelle Bachellete pidió la renuncia a los 23 integrantes de su gabinete por escándalos de corrupción, y la Vicepresidenta de Guatemala Roxana Baladetti, renunció y hoy se encuentra arraigada por enriquecimiento ilícito.

Si la palabra esperanza pudiera describirse de alguna manera en nuestro país sería: no más impunidad, combate a la corrupción y transparencia. Ahí está la oportunidad; falta que la mayoría de los Congresos locales aprueben el Sistema Nacional Anticorrupción.

Es el tema más urgente en la agenda nacional, pues mientras no avancemos en ello, seguirá golpeando el desarrollo económico, la desigualdad y la falta de justicia en nuestro país.

Mientras gran parte de los recursos del erario público sigan manejándose a discreción con opacidad y cierta libertad como botín político por funcionarios públicos y empresarios coludidos en esta red de corrupción, es difícil pensar que México logre el desarrollo que merece.

Nos conviene a todos y la tendencia es clara: los medios de comunicación masivos, redes sociales, la evolución de la conciencia colectiva, el despertar de la sociedad no deja otro camino.

En México la primera Ley de transparencia fue aprobada en 2002, hoy después de dos años de discusión se dio el segundo gran avance: triplicar el número de sujetos obligados a rendir cuentas de los recursos públicos ejercidos y sus cargos. Pasan de 17 a 50 los entes y termina con privilegios de muchos.

Obligará a transparentar y permitir el acceso a la información de los tres poderes, los órganos autónomos, partidos políticos, fideicomisos y fondos públicos, además de personas físicas, morales o sindicatos que reciban y ejerzan recursos públicos o realicen actos de autoridad en los ámbitos federal, estatal y municipal.

Esta nueva ley incluye la transparencia en temas polémicos como los gastos en comunicación social y publicidad oficial, así como concesiones, contratos, convenios, permisos, licencias o autorizaciones, información sobre procesos de adjudicación directa y licitaciones.

Pero también hay que decirlo: se mantienen algunos candados como el resguardo de cierta información por un período de tiempo que impide la fiscalización oportuna a gobiernos salientes; o ese famoso artículo transitorio que le otorga a los diputados cinco meses de gracia para quedar como sujetos obligados a la rendición de cuentas de los recursos públicos que las bancadas reciben.

Queda pendiente también definir cuáles son asuntos de seguridad nacional para no convertir este apartado en el mejor pretexto para ocultar información; por ello se incluye la llamada ‘prueba de daño’ que establece que la autoridad que pretenda reservar información debe argumentar legalmente las razones y habría facultad para impugnar esta decisión.

Es parte de las resistencias naturales, pero con todo y sus consabidas limitaciones, sería un error no reconocer y destacar la importancia de este avance en nuestro país.

Un reto es el uso responsable de la información pública; un uso constructivo, y no para desatar más escándalos. Esta ley debe ser parte de la solución y no debemos convertirlo a largo plazo en un problema más.

La promulgación de la Ley de Transparencia es un importante paso que no debemos minimizar o reducir. El combate a la corrupción es hoy el tema en México.

Propuesta vs campañas negras

Estamos tomando un camino peligroso rumbo a las elecciones el próximo 7 de junio en Sonora: el camino del desprestigio, las campañas negras, la calumnia y la confusión del ciudadano en mensajes masivos, por encima de las propuestas.

Es responsabilidad de las autoridades electorales hacer cumplir la ley en términos estrictamente técnicos, pero recae en los partidos políticos y principalmente en el equipo de campaña de los candidatos, así como de sus simpatizantes y los mismos ciudadanos, cuidar otras fronteras como la libertad de expresión en un marco de respeto.

Esta semana que pasó y sobre todo el fin de semana, quienes estamos inmersos en política o con cierto interés directo o indirecto en el proceso, atestiguamos ataques de unos que provocó la reacción de otros y luego vino el contraataque, utilizando cada uno sus medios afines.

Importantes líderes sociales de sectores educativos, empresarial, religiosos entre otros, nos han mostrado su preocupación por el deterioro de la actividad política que desencadena el desencanto ciudadano.

La violencia verbal nos pone en riesgo de caer en un juego de manos con daños irreversibles para la conciliación y reconstrucción post electoral.

Estamos ante un escenario difícil para todos: las campañas no han permeado como en otras ocasiones, no han encontrado eco y la actividad de los candidatos se está quedando más en el círculo rojo que en el diario vivir de los sonorenses.

En una contienda competida, conforme se acerca el día de la votación todos los candidatos se ven obligados a ajustar estrategia con acciones contundentes, y caemos en el error de ocupar la mente del elector en las acusaciones más que en la propuesta.

Por ejemplo, ¿alguno de ustedes recuerda la principal propuesta para el estado de cada uno de los candidatos? ¿En cambio recuerda algún mensaje de desprestigio entre ellos? La naturaleza de la mente humana lleva siempre a destacar lo negativo sobre lo positivo, por eso el compromiso de los partidos políticos y los equipos de campaña debe ser mayor.

No nos asustamos, en México y casi en cualquier parte del mundo las campañas políticas se caracterizan por frases simples y comerciales, ataques predecibles y propuestas generales para ganar simpatías. Hemos avanzado en esto de las propuestas, pero nos falta aún mucho.

Dice Goebbels en sus “11 Principios de la Propaganda”: Individualizar al adversario en un único enemigo; principio de la transposición o cargar sobre el adversario los propios errores o defectos; principio de la exageración y desfiguración para convertir cualquier anécdota en amenaza grave; principio de la orquestación y principio de la vulgarización, que refiere a que toda propaganda debe ser popular adaptando su nivel al menos inteligente de los electores.

Cuanto más grande sea la masa a convencer, cita Goebbels, más pequeño debe ser el esfuerzo mental a realizar. Y tal parece que algunos de estos principios reflejan parte del proceso que estamos viviendo.

Incluso las campañas de contraste son excelente receta para fortalecer la democracia, pero confundimos el contraste con “guerra sucia” y termina ganando quien logró desprestigiar más a su contendiente.

Cuando se está inmerso en campañas de lodo se pierde el fondo, olvidamos el objetivo y se compromete el futuro del estado, porque un futuro próspero no puede construirse a base de golpeteo.

Quien gane la elección deberá tener la voz completa para convocar a todos los actores en la búsqueda del bienestar para todos. ¿cómo confiar en quién ganó a costa de golpeteo o engaños?

Con este tipo de campañas pasamos por alto la inteligencia del elector, sobre todo en Sonora, donde el ciudadano rara vez vota igual por un solo partido para gobernador, diputados y alcaldes.

El mejor contraste es el de la propuesta, y sí, marcar las fallas o errores del contrincante, pero no de manera burda ni con mentiras o verdades a medias, sino con argumentos, elementos y sobre todo, con respeto.

Puede que el desprestigio sea una herramienta efectiva en el resultado final de un proceso electoral, el problema es que fomenta al hartazgo. Entre más apatía, mayor es el clientelismo y menos la legitimidad de los gobiernos.

En conclusión, hay que poner énfasis en estos riesgos, valorar pros y  contras de seguir por el camino del lodo y el desprestigio.  Requerimos más creatividad  en las campañas para colocar en primer plano la propuesta. Hablemos de Sonora y de su gente.


Cuando se aplica el Estado de Derecho

 

Nuevamente tenemos ante los ojos de la opinión pública un ejemplo claro que cuando en un país se aplica el Estado de Derecho sin distinción ni clases, se aspira a una sociedad más desarrollada como los Estados Unidos; nos referimos al caso del senador demócrata de Nueva Yersey, Robert Menendez, acusado de corrupción, pero hay varios casos como este en EU.

 

El hispano de más alto rango en el Congreso de Estados Unidos, de origen cubano, fue acusado la semana pasada de corrupción en tribunales federales por aceptar favores de un amigo suyo, el multimillonario empresario dominicano Salomón Melegen.

 

Robert Menendez ya renunció temporalmente en la Cámara Alta en Estados Unidos en lo que se investiga y resuelve su caso, contrario a lo que sucede en nuestro país, que cuando recae alguna sospecha recae sobre un político o funcionario, éste busca la protección e inmunidad a través del fuero constitucional, o bien, la negociación partidista para evadir la justicia.

 

El hoy ex Senador enfrenta 14 cargos, entre ellos por ayudar a Melegen de profesión oftalmólogo en Florida, en una disputa con funcionarios de salud respecto a unos pagos por servicios sanitarios;  y por instar a autoridades de República Dominicana a aceptar un contrato con una empresa de seguridad portuaria propiedad de su amigo.

 

También el 2010  el Senador viajó dos veces a República Dominicana como invitado de Melegen sin declarar estos viajes como regalos, algo a lo que en EU están obligados los funcionarios públicos;  y tres años más tarde cuando salieron a la luz estos viajes,  el legislador tuvo que reembolsar al médico 58, 500 dólares por los gastos.

 

Otro caso reciente el ex Supervisor del Condado de Santa Clara en San José, California, George Shirakawa, quien en 2013 fue acusado de robo al erario público para pagar su adicción al juego. Shirakawa terminó declarándose culpable de 12 cargos ante la corte; pagó los 130 mil dólares que le adjudicaron como fraude, incluso cuando fue acusado ya había regresado la mayor parte; aun así fue a la cárcel y hoy está impedido para ejercer cualquier cargo público.

 

Los medios de comunicación y el mismo gobierno de Estados Unidos difundieron como advertencia su proceso. “Culpable señoría” dijo Shirakawa 12 veces de manera clara y estoico cuando el juez del Tribunal Superior le preguntaba si tenía argumentos en su defensa. Igual pidió perdón a la sociedad mediante una carta pública confesando su adicción al juego y su enfermedad depresiva.

 

En un panorama más general observamos que según el índice de Percepción de la Corrupción, en el que año con año son evaluados 177 países,  el 2014 México tuvo una calificación de 35 sobre 100, mientras que Estados Unidos alcanzó 74/100, en una escala donde 100 es mayor transparencia y 0 la menor transparencia.

 

Es decir, Estados Unidos es más del doble de ‘transparente’ que México en esta percepción y maneja los recursos públicos de una forma más ‘limpia’, por decirlo de alguna manera, y es por una razón: aplicación del Estado de Derecho.

 

¿Qué nos dejan estos ejemplos a quienes observamos desde México? Que cuando hay determinación de aplicar la ley sin redondeos, sin pretextos, sin hacer diferencias, sin proteger a amigos, familiares o utilizar el poder para evadir la justicia, un país avanza y alcanza mayor desarrollo.

 

La aplicación de justicia y el combate a la corrupción son la llave del crecimiento, de la confianza y el dinamismo de una sociedad avanzada. Ojalá algún día alcancemos a comprender en México que estos conceptos no son teóricos, que la ley no es para guardarla en una constitución, sino para aplicarla por el bien de todos y en cualquier sector.

Peligroso estado de cinismo y apatía ante la impunidad

La conciencia ciudadana se mueva peligrosamente a un estado de tolerancia, inacción o apatía causados por el cansancio inútil ante la mala actuación de sus autoridades, y gracias a ello éstas se van instalando en un cinismo peligroso, donde igual un alcalde que roba se convierte en ícono de admiración por aceptarlo; los agresores de una reportera quedan en libertad con total impunidad; o voces críticas de la talla de Carmen Aristegui pueden ser cesadas sin mayores consecuencias.

Veamos sólo tres ejemplos de sucesos en los últimos días:

1. La especie de Robin Hood de la época moderna en que se ha convertido el alcalde de San Blas Nayarit, Hilario Ramírez Layin, quien con haber reconocido que sí roba pero poquito, fue suficiente para gobernar su municipio por segunda ocasión y ser el hombre que hoy encabeza las encuestas para próximo gobernador; es decir, es tanta la necesidad de saber que existe un político honesto en México, que ya no importa que sea ladrón si dice la verdad.

2. La falta de acción y protección en el caso de la agresión física en contra de la reportera Janet Silva Guerrero en León, Guanajuato, grabada y posteriormente televisada a nivel nacional, pero que según la Fiscalía Especial de Delitos en contra de la Libertad de Expresión adscrita a la PGR, la denuncia ante esa instancia no procede debido a que un acusado no puede ser juzgado dos veces por el mismo delito y ya fueron capturados tres de los presuntos agresores por autoridades locales en ese estado, pero quedaron en libertad al enfrentar sólo cargos por lesiones, robo y amenaza, ya que en ése estado no existe el delito contra la libre expresión.

3. El último tema de moda en redes sociales, el cese de MVS de la periodista Carmen Aristegui y su equipo de investigadores por unirse al esfuerzo de la recién creada plataforma digital Mexicoleaks sin autorización de la empresa; Méxicoleaks es uno de los últimos experimentos contra la corrupción y libre expresión en nuestro país; y casualmente el equipo de periodistas cesados son quienes sacaron a la luz pública la investigación del conflicto de intereses de la famosa casa blanca del Presidente Enrique Peña Nieto y su esposa, así como la casa de Ixtapa de la Sal de su Secretario de Hacienda Luis Videgaray.

Entre uno y otro caso pareciera que ya todo nos da igual y no pasa nada, hemos perdido el asombro en un país cada vez más cansado, más incrédulo, más apático y desgastado moralmente, donde el cinismo con el que actúan muchas veces nuestras autoridades es la cotidianeidad.

Por ejemplo, por casos como el del alcalde de San Blas, Nayarit, se puso de moda entre los partidos políticos la postulación de personajes populares, del medio artístico o deportistas ante la desesperación de ganar votos y no perder espacios de poder, y estos personajes serán quienes por mera intuición, o agradecimiento al partido que los postuló, dictarán nuevas leyes y reformas en nuestro país.

La línea entre la representación política, y los partidos vistos como un negocio que protege y fomenta la impunidad en los gobiernos en deterioro del desarrollo de nuestro país es cada vez más delgada, de ahí la falta de transparencia y aplicación al Estado de Derecho.

Las leyes que actualmente rigen las reglas de convivencia en nuestro país no corresponden a la realidad que hoy vivimos, fueron en su mayoría reglas creadas en un país con un gobierno monopólico, unilateral, sin libertad de prensa y sin la existencia de redes sociales o plataformas de denuncia anónima como Méxicoleaks.

Mientras no adecuemos y observemos el marco legal a esta nueva realidad y las autoridades se quieran seguir valiendo de ello para justificarse, seguiremos cayendo en este cinismo de actuación impune como los casos de Layin, la reportera de León y Carmen Aristegui entre muchos otros.

Otros países que han logrado vencer esta inercia de impunidad y corrupción, comenzaron por darle el valor que la educación merece y la aplicación del Estado de Derecho sin distinción. Ése es nuestro reto.

Representantes del pueblo

El descontento social incrementa mientras que cada vez hay más partidos políticos en México, el descrédito de las instituciones y la falta de confianza en nuestros gobiernos, aunado al efecto de las cada vez más recurridas campañas negras, alejando con ello al ciudadano de la participación.

En procesos electorales recientes hay una tendencia creciente del voto nulo como una forma de protesta; por ejemplo, el 2003 fueron 14,911 los votos nulos los contabilizados en Sonora; el 2006 se incrementó a más de 18,500; el 2009 y 2012 más de 29 mil.

Prevalece la percepción de que los partidos políticos ensimismados en sus intereses se han alejado de las causas sociales; un claro ejemplo, la reducción de los diputados plurinominales que todo mundo cuestiona y que al menos todos coinciden en disminuir la cantidad de éstos en ambas cámaras, de diputados y senadores.

Los legisladores plurinominales o electos por representación proporcional a través de sus partidos, es una inquietud constante del ciudadano con el argumento de que resulta una carga financiera para el país y no percibe una representatividad, no hay una identidad.

En 1977 cuando se incorporó el sistema de elección plurinominal fue para garantizar un equilibrio en una época donde el país era gobernado prácticamente por un solo partido, y se ha logrado obtener una pluralidad y pluripartidismo, sólo que hoy existen otras condiciones y también otras necesidades, la más importante, atender la insatisfacción social.

En un régimen democrático el sistema político está obligado a dar respuesta a las crecientes demandas de la sociedad, con un equilibrio de poderes y de representación ciudadana. La representación en términos llanos es la actuación a nombre de otro, en este caso para realizar actos jurídicos como la aprobación de leyes, impuestos, gasto público, etcétera.

Sin embargo estudios de investigadores y académicos, coinciden que en la actualidad hay una enorme distancia entre representantes y representados, generando esta inconformidad creciente en el ciudadano y la demanda constante de eliminar el método de elección plurinominal, o por lo menos reducirlos.

Los debates, discusiones y análisis en tribuna salen sobrando si el Congreso está integrado por grupos partidistas cuyo voto está comprometido de antemano, quedando prácticamente en letra muerta el artículo 51 que estipula que los legisladores son representantes de la nación.

Hay en el Congreso, en ambas cámaras diversas iniciativas de ley desde hace varios años y la mayoría coincide en reducir de 500 a 400 la Cámara de Diputados y de 128 a 96 la del Senado, pero sólo ha quedado en buenas intenciones.

Habría que analizar si estos legisladores representan a sus partidos y no precisamente un territorio o área geográfica, por ello el ciudadano no se siente representado en ellos y que ciertamente elevan el costo del erario público.

En conclusión, tal y como señalan documentos de investigación de la misma Cámara de Diputados, tanto la forma de representación política como rendición de cuentas tiene que adecuarse a las nuevas necesidades y demandas ciudadanas, de lo contrario el desinterés por la política terminará por convertir la democracia en una caja vacía, cuya utilidad es una débil legitimación de las decisiones de Estado y el empleadaje de  una élite política.


El legado de ‘Pepe’ Mujica

 

José Mujica terminó este domingo su período como Presidente de Uruguay, dejando un legado de honestidad y conciencia política sin fines de lucro.

Conocido como ‘el presidente más pobre’, utilizó escenarios internacionales como la ONU ante jefes de Estado y Mandatarios de todos los países para asegurar que la gran crisis del mundo no es ecológica, sino política, pues basamos el desarrollo de la sociedad en el poder y la riqueza, en el consumo y la competencia despiadada.

No es posible hablar de solidaridad y de que “estamos todos juntos” en este mudo global donde unos tienen todo y otros no tienen nada. ¿Hasta dónde llega nuestra fraternidad y buenos deseos? preguntó el Presidente Mujica en su discurso de ésa memorable reunión de la ONU el 2013, en la que nadie tuvo respuestas.

“El hombre no gobierna hoy las fuerzas que ha desatado, sino que las fuerzas que ha desatado lo gobiernan al hombre”, dice ‘Pepe’  el florista vendedor en las ferias vecinales de su barrio; que vive, come, habla y se viste como las grandes mayorías del pueblo uruguayo; el mismo que se traslada a diario en su ‘vocho’ de modelo antiguo y que siendo presidente no abusó de los privilegios de la investidura.

Hemos creado una civilización hija del mercado, hija de la competencia: hay que consumir cosas que duren poco porque hay que vender mucho para generar desarrollo. ¿Ese es el destino de la vida humana? vivir para trabajar porque hay que consumir?, se cuestiona el líder político al sostener que  el desarrollo no puede ir en contra de la felicidad, del amor en la tierra, de las relaciones humanas, de pasar tiempo con los hijos, de tener amigos, de tener lo elemental.

Ha sido un luchador social que pasó más de 10 años de su vida encarcelado y en 1971 protagonizó una de las mayores fugas de prisión en la historia uruguaya con un centenar de militantes del entonces partido opositor.

‘Pepe’ Mujica fue un Presidente que gobernó de 2010 a 2015 y nos recordó que ningún bien vale como la vida, pues es corta y se nos va; algo tan elemental que ha sido olvidado por muchos de aquéllos que hoy gobiernan, perdidos en un mundo de ambición.

La gestión del ex presidente uruguayo nos prueba que sí es posible hacer las cosas distintas; en Uruguay, en México, en Brasil, Estados Unidos o cualquier parte del mundo sin importar qué tan desarrollado o sub desarrollado sea el país, basta con la voluntad del hombre a la cabeza del gobierno para comenzar a cambiar esquemas de corrupción, impunidad y pobreza.

Ahí está la prueba de que  la llamada ‘clase’ política, no es superior a los demás como parecen vivir hoy en día nuestros políticos, con beneficios, sueldos y concesiones por encima del resto de los ciudadanos.

El austero estilo de vida de Mujica, sus conceptos filosóficos y e implementación de políticas públicas llamaron la atención de la prensa internacional, simplemente porque nada cambió en él la llegada al poder.

José Mujica tampoco es un mártir de la política ni mucho menos, es simplemente un hombre que no abusó del poder; rompió esquemas logrando la admiración de muchos y desaprobación de otros con medidas como la legalización de la mariguana, despenalización del aborto y aprobación del matrimonio entre personas del mismo sexo.

Mientras hoy los gobiernos tradicionales fracasan en confianza y credibilidad ante la sociedad por hacer política con verdades a medias, el ex mandatario uruguayo reconoció con honestidad y  sin temor que el tema educativo es uno de los grandes fracasos de su gobierno, además de una creciente sensación de inseguridad.

Así entregó el mandato este domingo a Tabaré Vázquez  con altos índices de aprobación popular y la confianza del pueblo en su gobierno, aún con sus fracasos, por una razón: actuó con honestidad, sin abusos y hablando con la verdad.

Ante la decepción ciudadana que hoy vivimos y el desprestigio de nuestros políticos, ojalá en México observemos algo de este legado e implementemos la parte de la honestidad, el humanismo y la sencillez para gobernar; y aceptemos de una vez por todas que la política no es ni debe ser vista como una clase superior.


Una buena noticia de México en el mundo

Este lunes amanecimos con una buena noticia de México a nivel internacional y fue gracias a dos buenos mexicanos que se atrevieron a soñar y a vencer esquemas: Emmanuel Lubezki y Alejandro González Iñarritu, que en segundos se adueñó de la noche y la atención de la comunidad internacional.

 

El cineasta que consiguió tres premios Oscar durante la 87 entrega anual organizada por la Academia de Ciencias y Artes Cinematográficas, tuvo que salir de México y andar un largo camino para ser escuchado unos segundos por el mundo entero y dar voz a los mexicanos que vivimos en nuestro país.

 

¿Quién diablos le dio una Green Card (tarjeta de residencia para inmigrantes) a este tipo?, dijo el actor estadounidense Sean Penn al presentar al mexicano Alejandro González Iñárritu como ganador del Oscar este fin de semana.

 

El mensaje que vino después del mismo Iñarritu aún retumba en los oídos de millones de hispanos, mexicanos e inmigrantes que viven en Estados Unidos:

“A mis compatriotas mexicanos, aquéllos que viven en México, ruego que podamos construir el gobierno que merecemos”.

 

González Iñarritu y Emmanuel Lubezki son dos mexicanos que no viven en México, que han tenido que salir de México para realizar el trabajo que hacen y llegar a donde han llegado. El cineasta consiguió tres premios Oscar, mientras que Lubezki obtuvo el Oscar a mejor fotografía.

 

Por eso es motivo de fiesta para los mexicanos y no es cualquier cosa, no es un pretexto más, es una buena noticia en medio de la dificultad y un orgullo ver a dos connacionales triunfando en esferas internacionales, es la prueba de que sí hay capacidad, sí hay talento en México.

 

Lo sucedido nos deja claro que cuando estos talentos encuentran un entorno de competitividad, de crecimiento, que no los hace sentir inferiores por el contexto que les rodea, por la falta de justicia, falta de respeto al Estado de Derecho, la falta de oportunidades; entonces se motivan, aprovechan su potencial y tienen éxito.

 

Y nos preguntamos ¿Qué nos falta en México para hacer florecer estos talentos y generar este ambiente?

 

Cuando impera una cultura de estímulos distorsionados donde lejos de motivar al que hace las cosas correctamente, al que se atreve a soñar, a desafiar la medianía nos muestra una y otra vez que con ello no se llega a nada y sólo triunfa aquél que es más sagaz para evadir la ley, brincarse las reglas y pasar por alto los valores del respeto y la honestidad, no se crean las condiciones propicias para el éxito como país.

 

Dos grandes lecciones que no debemos olvidar:

1. En México tenemos talentos a la altura de cualquier otro país desarrollado. Es tangible, es probado, es concreto.

2. Ocupamos en México incentivar a esos talentos, no robarles la energía, no matar sus sueños y esperanzas con esta cultura de incentivos distorsionados.

El mensaje de González Iñarritu es literalmente un ruego, una súplica a ‘construir’ el gobierno que merecemos quienes aquí vivimos, palabras que retumbarán por mucho tiempo.

Emmanuel Lubezki y Alejandro González Iñárritu, dos mexicanos que tuvieron que salir de México para triunfar;  ya es hora del México que no expulse a sus talentos, ya es hora que en casa puedan tener éxito.

Libertad del voto y partidocracia en México

 

Se ve lejos aquél 02 de Julio del 2000; aquéllos rostros de esperanza por las calles, las carreteras, en los centros de trabajo, las iglesias, los parques, los cafés, en los hogares de millones de mexicanos. La algarabía, la fiesta y el entusiasmo dejaban un sueño atrás para dar paso a la certeza: la democracia triunfó en México.

 

La libertad del voto, y la partidocracia son dos consecuencias de aquélla jornada histórica. Sin ponernos nostálgicos es importante llamar a la reflexión de nuestra historia reciente.

 

Después de la transición en México al ganar por primera vez un partido de oposición, sobrevino la consolidación de la pluralidad legislativa y de ahí, todo lo demás fue demasiado rápido. Se instaló una partidocracia por la que hoy en día todas, absolutamente todas las decisiones pasan antes de que las cosas sucedan. Intereses, negocios, acuerdos económicos, poder, etcétera.

 

Me atrevo a pensar que hoy vivimos inmersos en un abuso   de esa partidocracia, y como todo en exceso llega a ser dañino, lo que ayer fue motor de cambio, hoy puede estancar la democracia entre, el desbordamiento de la inconformidad ciudadana, y el desbordamiento de intereses entre grupos de poder económico que mueven los hilos de las decisiones en el país.

 

Por ejemplo, este fin de semana quedaron designados ya formalmente los candidatos al gobierno de Sonora de los principales partidos políticos, a través de procesos diferentes en forma, pero similares en el fondo; con los mismos resultados ambos cumplieron el cometido.

 

El ciudadano está confundido y no está contento. No distingue con claridad las diferencias entre unos y otros. En el caso de Sonora, al menos en las últimas semanas, tampoco hubo incertidumbre o expectativas sobre los resultados de éstos procesos internos, es decir, todo estaba determinado de manera cupular.

 

Por eso vale la pena mirar al retrovisor, porque decir ‘así son las cosas ahora, así es como funciona’ me temo que no será suficiente para ganar la confianza del ciudadano.

 

Cuando hay insatisfacción es el momento idóneo, es la gran oportunidad para presentar algo diferente que despierte la esperanza del votante, y no hablamos de promesas, sino en hechos. Al menos en esta primera etapa de selección de sus candidatos, lo partidos políticos en Sonora no cumplieron este objetivo, pero apenas iniciará el proceso hacia la ciudadanía y la esperanza es lo último que muere.

 

El reto de todos los partidos y candidatos que serán votados en las urnas es despertar entusiasmo, credibilidad, confianza. Nada fácil, pero tampoco imposible. De inicio deben dejar de parecerse unos a otros y marcar claro su rumbo y dirección en favor de los sonorenses.

 

Sin duda que hay candidatos que merecen ser escuchados, conocidos y la oportunidad para trabajar desde un puesto de elección; pero no debemos olvidar que también el ciudadano merece ser escuchado realmente, no sólo para ir a pedirle el voto.

 

La principal tarea, casi obligada de los partidos es vender esperanza, que el ciudadano se sienta identificado con sus necesidades y anhelos. Si no hay esperanza de un mejor futuro no habrá motivos suficientes para acudir a las urnas, ni regalos, ni despensas, ni dinero garantiza a nadie el triunfo.

 

También la libertad del voto ciudadano, es algo que nos dejó aquél 02 de julio; y la conciencia de que votar o dejar de hacerlo, ambos, pueden marcar la diferencia.

Juez y parte en combate a la corrupción

 

Mientras el Presidente de México Enrique Peña Nieto ‘instruye’ a la Secretaría de la Función Pública para que se le investigue a él mismo, a su esposa Angélica Rivera y a su Secretario de Hacienda Luis Videgaray por posibles actos de corrupción en la compraventa de la casa blanca y otras, en los estados no hay mucha diferencia, como Sonora donde la primera Contralora Ciudadana participa en sus tiempos libres en actos proselitistas del partido en el gobierno.

 

Sin restar seriedad a la voluntad del Presidente Peña Nieto, como del mismo Gobernador en el caso de nuestro estado, es difícil pensar que lograremos combatir la corrupción cuando somos juez y parte; y ejemplos de voluntad hay muchos pero en realidad acciones contundentes muy pocas.

 

El tema viene al caso porque desde inicio del presente año el ánimo y la suma de todos los sectores sociales por instalar de una vez por todas el Sistema Nacional Anticorrupción ha ido en aumento. Todos queremos, a todos nos gusta, todos estamos de acuerdo y aplaudimos esta propuesta, pero ¿por qué no se ha concretado?

 

El Partido Acción Nacional a través de las cámaras presentó una propuesta que hasta ahora ha sido al menos la más analizada, estudiada, comentada en la opinión pública; pero falta mucho para garantizar que no terminará siendo un caso más donde se cambia para seguir igual, un aparato más que sólo engrosará la burocracia de México.

 

Es parte de la vulnerabilidad humana que en entornos de poder exista la tentación de buscar beneficios personales cuando se tiene tanta facilidad y sobre todo impunidad como aún sucede en nuestro país.

 

Por eso sin transparencia, sin la aplicación del Estado de Derecho no habrá democracia que alcance. Ante un entorno de fragilidad legal lo único que queda es el equilibrio que se supone garantiza una democracia fuerte, con voces de verdadera oposición y voluntad para contrarrestar esta impunidad.

 

¿Dónde están hoy estas voces en México? Es una pregunta interesante que debemos analizar con profundidad, pero en tanto áreas como las contralorías internas siguen siendo parte de la glosa y la nómina gubernamental, sin facultades suficientes, es decir sin dientes para aplicar la ley en contra de quienes la quebrantan, y mucho menos con independencia de aquéllos a quienes se supone ‘les cuida las manos’.

 

Hasta ahora pues nadie ha probado verdaderas ganas de combatir la corrupción en nuestro país se trate de quien se trate, desde el ciudadano que busca con ‘mordidas’ evadir trámites o pago de impuestos; hasta los mismos gobernantes, legisladores o funcionarios que se enriquecen de la noche a la mañana; pasando por proveedores dispuestos a dar ‘moches’ para obtener millonarios contratos del gobierno. La corrupción es pues un problema transversal.

 

En conclusión, todos exigimos transparencia y combate a la corrupción, todos estamos ya de acuerdo, pero falta quién se atreva a aplicar la ley con todo lo que ello implica, aún cuando se trate de intereses propios, de amigos o familiares.

 

Ahí está y sigue atorado el tema.

 

Sin transparencia y combate a la corrupción no habrá garantías para un crecimiento económico.

 

Seguir haciendo sin hacer nos seguirá llevando a frases de frustración como la de “ya sé que no aplauden” del Presidente Peña Nieto, porque efectivamente no hay mucho que aplaudir en el tema de combate a la corrupción.

El engaño y la negación condenan a México al retraso en desarrollo

 

Sin duda es una decisión acertada la del recorte al gasto gubernamental por más de 124 mil millones de pesos; no había otro camino. No después de haber negado lo que muchos vimos venir. Lamentablemente el auto engaño o la negación de la realidad se ha instalado en los gobiernos de cualquier nivel,  afectando y retrasando el desarrollo de nuestro país.

 

Cuando en la segunda mitad del año pasado se ventiló la preocupación en el sector energético por la caída en el precio del petróleo, el Secretario de Hacienda Luis Videgaray aseguró: “El presupuesto de egresos de la federación no está expuesto al riesgo de reducciones en el precio del petróleo ni las finanzas públicas dependerán de los vaivenes de los precios internacionales. Los ingresos están 100 por ciento protegidos”.

 

De 79 dólares por barril estipulado en el Presupuesto de Ingresos, hoy andamos entre 38 y 39 dólares por barril; de ese tamaño la falta de previsión y el hueco financiero.

 

Ah! Pero una vez más ahora el Secretario Videgaray garantiza y jura que el impacto del recorte anunciado será ‘marginal’ en el crecimiento económico de este año y además, contribuirá a contar con tasas de interés bajas, baja inflación y estabilidad económica por estar actuando de manera ‘responsable y preventiva’, aunque a destiempo.

 

¿Por qué en política nos cuesta tanto hablar al ciudadano con la verdad? Vivimos en un país en  desarrollo donde las cosas no son nada fácil y lo menos que merece el ciudadano es seguir escuchando que todo está bien, que no pasa nada y al final del día la falta de previsión y prevención nos cuesta mucho más que decir la verdad desde el principio.

 

Entre los efectos inmediatos por el recorte está la cancelación de fuentes de empleo; primero las ligadas al Gobierno, y luego al sector privado en consecuencia de un menor gasto público.

 

El mismo daño colateral sucederá con la suspensión de obras de gran impacto como el Tren México-Querétaro; la reducción de 18 mil millones de pesos en inversión de Infraestructura; 7mil 500 millones de pesos en educación; y 4 mil 839 millones de pesos en salud, sólo por mencionar algunos rubros prioritarios.

 

Aunque que sólo el 35% del recorte impactará el gasto de inversión, la verdad es que luego de dos años con un crecimiento raquítico, arañando poco más del 1% , el golpe será difícil de atenuar.

 

El ciudadano común de lo que más entiende es de economía y más ahora con tanta información disponible. ¿Cuál cree usted que será su primera reacción cuando se quede sin trabajo? Cuando los precios sigan subiendo; o cuando a fin de semana la gasolina no alcance ni para trasladarse a sus centros de trabajo o escuelas?

 

Lo más preocupante es que no se ve por ningún lado un plan o la famosa luz al final del túnel para darle la vuelta a esta  historia.

 

Primero lo primero y es poner la casa en orden adentro para poder hacer frente a los problemas de afuera, de lo contrario los vaivenes de la política internacional seguirán llevando a México como un velero en medio de una tormenta a mar abierto. Sin capacidad de respuestas.

 

Acciones y no justificaciones tardías, no más mentiras es lo que el ciudadano  demanda. ¿Qué más vamos a esperar que suceda con México para aprender que el auto engaño no es ya opción en política? Con decir que todo está bien, las cosas no mejoran.

 

A propósito de ‘serpientes y escaleras’

Esta semana mientras se realizan nuevas marchas en diversos puntos del país para exigir el esclarecimiento de la desaparición de los 43 normalistas en Ayotzinapa, ahora encabezadas por el sindicato de maestros y Morena; el Comisionado Nacional Antisecuestro comparó la justicia en México con el juego de ‘serpientes y escaleras’, es decir sin garantías ni tiempos definitivos.

En un noticiero nacional Renato Sales informó que del total de detenidos en 2014 por secuestro (1,394) ninguno ha sido sentenciado, y justificó que es por una simple y sencilla razón: el promedio para dictar sentencia en nuestro país es de cinco años. Si esto es sólo por el delito de secuestro, imaginemos cuántas personas esperan desde hace años sentencia por diversos delitos.

Como en el juego de  “serpientes y escaleras”, dijo el funcionario federal, absolutamente todo puede suceder y regresar los procesos judiciales al inicio una y otra vez;  pues hay sentencias, pero también amparos, diligencias, reposiciones, criterios encontrados…en fin, todo se resume a interpretación de la ley.

Esto nos lleva a la conclusión de que los tiempos de la justicia en México, no son los del ciudadano.

La desaparición de los 43 estudiantes en Guerrero es sólo uno de los casos donde se corren graves riesgos de inestabilidad ante la falta de claridad y respuesta expedita de justicia.

Un ejemplo de ello es cómo el retraso de una actuación contundente al reclamo de justicia se comienza a desvirtuar con la intervención, por un lado, del  sindicato de maestros que se oponen a la Reforma Educativa; y por otro lado Morena, un partido político de nueva creación que busca votos y simpatías en este año electoral.

Los padres de estos jóvenes buscan desesperados apoyo de quién sea y donde sea, con el dolor, coraje e indignación por no saber de sus hijos, sin respuestas por parte de las autoridades.

En nombre de los padres algunos integrantes de este sindicato magisterial, cuyos intereses son totalmente ajenos a la desaparición de los estudiantes, han participado en actos que terminan en más violencia como ataques a edificios públicos y la toma de autopistas, entre otros.

De igual manera la intervención de un partido político en medio de un proceso electoral no suma ni ayuda a la posibilidad esclarecer las cosas; por el contrario nos aleja más de ello.

Este tipo de ‘intervenciones’, rebeliones, marchas, protestas, actos vandálicos y violentos son reflejo del hartazgo ciudadano ante la falta de justicia, la partidocracia y la corrupción en México.

Justicia es lo que millones de mexicanos buscamos, es el interés que debe prevalecer en el caso de los 43 jóvenes desaparecidos y en todo.

 

Si con las prisas e interés con que se aprobaron las reformas estructurales el año pasado, se aplicara justicia en nuestro país, quizá esas reformas ni hubieran sido tan urgentes.

 

El orden legal es el camino que da certidumbre a la  sociedad; sin orden legal no hay certidumbre; sin certidumbre no hay futuro y sin futuro no ha prosperidad. El respeto a la legalidad y la aplicación de justicia es la llave del desarrollo.

 

Las declaraciones del Comisionado Nacional Antisecuestro podrán ser verdad, lamentablemente, pero si tenemos una realidad que no ayuda al desarrollo, una mejor actitud es mostrar mayor voluntad para impulsar las transformaciones necesarias y no ajustarnos o acostumbrarnos a lo que nos está dañando como país. Sobre todo no utilizar esa condición para justificar la ineficacia en la aplicación de justicia.

 

¿Qué ha pasado con el nuevo sistema de Justicia Penal en México, cuál es el avance en la aplicación de juicios orales para una justicia pronta y expedita? ¿Hasta cuándo los tiempos de la justicia serán los tiempos del ciudadano en México?

 

Persiste problema magisterial en México, una bomba de tiempo

La falta de acuerdos entre maestros, gobierno, alumnos y padres de familia es una bomba de tiempo para el país, pues no se vislumbra pronto el encuentro de un mismo camino en los intereses de unos y de otros.

Viene a colación el tema porque la Secretaría de Educación Pública dio a conocer que realizó el pago de la primera quincena a más de 918 mil maestros de todo el país a través del Fondo de Aportaciones de la Nómina Educativa y Gasto Operativo, tal y como anunciara el año pasado que tomaría el control de la nómina y plazas en los estados.

“A partir de 2015 quien no dé clases no cobra”, sentenció tajante el Secretario de Educación Emilio Chuayffet en septiembre de 2014, como medida no negociable dentro de la Reforma Educativa.  

Sin embargo la SEP no ha especificado hasta el momento qué sucedió con 115 mil pagos ‘fantasmas”, si ya fueron eliminados o se continúan haciendo.

Recordemos que la Secretaría de Educación realizó el año pasado un censo en el sector educativo federal y estatal, encontrando que casi 115 mil trabajadores fallecidos, jubilados o pensionados cobran como activos. Es decir: son plazas que alguien cobra o cobraba sin trabajar.

La Organización Mexicanos Primero asegura que son 300 mil personas fantasmas que cobran casi 35 mil millones de pesos del presupuesto educativo cada año en el país.

En Sonora mil 233 maestros están o estaban en 2014 comisionados al sindicato con goce de sueldo, situación que según la Reforma Educativa ya no es posible; 223 maestros en Sonora cobran pero nadie los conoce y no fueron localizados; y más de mil cobran doble plaza pero sólo trabajan en una. Datos arrojados por el Censo de INEGI.

A partir de este mes tampoco se paga ya a los maestros o maestras comisionados en funciones sindicales, administrativas o cargos públicos, pues el maestro deberá ganarse el salario en las aulas; se supone que más de 30 mil plazas a nivel nacional estaban en proceso de regularización y tenían hasta el 31 de diciembre para regresar a las aulas o solicitar licencia sin goce de sueldo.

En entidades como Guerrero, Oaxaca y el mismo Distrito Federal, sindicatos magisteriales han rechazado estos cambios negándose a dar clases y generando severas crisis tomando centros educativos, con plantones y protestas en las que incluso se han presentado actos vandálicos. Los maestros exigen que el control de nómina y plazas regrese a los Estados, entre otras peticiones.

Sólo como anotación, pues merece análisis aparte, en Sonora está pendiente la armonización de la ley local a la ley federal en materia educativa, por la que el Gobierno Federal interpuso un recurso de Controversia Constitucional ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación y supuestamente se contaba hasta el 31 de diciembre de 2014 para cumplir este mandato.

El gremio magisterial ha asumido un papel preponderante en México, cuenta con un partido político propio y su fuerza sindical es utilizada en algunos casos para intereses ajenos a la educación, entre ellos políticos y económicos.

Es de vital importancia hacer valer el Estado de Derecho respetando la diversidad de ideas, escuchando con voluntad y sobre todo, pensando en millones de niños, niñas y jóvenes que sufren las consecuencias y que a México le costará caro el día de mañana.

La educación es el pilar del desarrollo de la sociedad, nadie debemos olvidar eso. Urge que tanto el Gobierno Federal como Estatal, incluyendo el Congreso, repasen su lista de ‘pendientes’ para que lo urgente no le gane a lo verdaderamente importante, especialmente en medio de un año electoral bastante complicado en nuestro estado.

INTOLERANCIA Y ANTISEMITISMO

La tolerancia es fuente de paz y progreso; la intolerancia fuente de violencia y dolor. Lo sucedido la semana pasada en Francia no es para dejarlo pasar por sentirnos lejanos, pues la condición humana nos acerca más de lo que pudiéramos imaginar.

El no ser tolerantes y no tener una conciencia de la libertad propia, pero también de los demás, genera daños muchas veces irreversibles y va creando una conciencia colectiva del ‘ojo por ojo y el mundo quedará ciego’ que amenaza a la sociedad y los valores del respeto, tolerancia y libertad.

La manifestación más grande en la historia de Paris realizada el domingo pasado, con 1.3 millones de asistentes que se sumaron a los 3.7 millones de manifestantes en toda Francia, entre ellos alrededor de 50 líderes políticos extranjeros y religiosos con sus brazos enlazados es la imagen que ha dado vuelta al mundo al iniciar este 2015; es el mensaje de conciencia, de advertencia, de “aún estamos a tiempo”.

A tiempo de evitar lastimar a otros con nuestra intolerancia, de evitar daños irreparables como el ataque al semanario Charlie Hebdo de sátira religiosa, política y social en el que 17 periodistas y caricaturistas perdieron la vida a manos de tres jóvenes.

Religión, fundamentalismo, ignorancia, antisemitismo…cualquier causa que se pueda adjudicar tiene una misma fuente y origen: la intolerancia, el no aceptar el derecho de otros a pensar diferente y sobre todo, no reconocer que es esta misma diversidad la fuerza que mueve al mundo.

Los motivos injustificables de estos jóvenes para creer que ya no era posible compartir un espacio y tiempo con quienes según ellos ofendían sus creencias, nos recuerda una vez más que todo debe tener un límite, aún dentro de nuestras libertades.

Patric Jean, columnista de  Médiapart  escribió: “Charlie Hebdo jugaba con un mal gusto asumido, se metió siempre con todas las religiones. Atacó incansablemente a la extrema derecha. El diario fue a veces acusado de racismo por personas que hacen una lectura deshonesta y muy selectiva de sus páginas, olvidando los dibujos y artículos que criticaban al cristianismo y al judaísmo. El diario siempre jugó con la noción de lo blasfemo, lo que es perfectamente sano en una democracia laica”.

Dura descripción que no justifica lo injustificable.

El suceso sacudió una vez más al mundo pero la verdad es que reacciones como la de estos jóvenes no son hechos aislados. Ejemplos hay y muchos en las guerras sin fin de este siglo, o en el caso de Malala Yousafzai que hace unos meses ganó el premio Nobel precisamente al enfrentar crueles circunstancias en su país por defender sus ideales y derechos.

La religión no es el tema, ni el fundamentalismo. Es la falta de empatía para aceptar que uno de los derechos primordiales del ser humano es precisamente el ‘ser’ único, diferente, irrepetible y por tanto con voluntad de decidir, de creer, de pensar.

La intolerancia genera violencia; la violencia genera dolor y miedo; el miedo y el dolor nos paralizan como personas, nos paraliza como sociedad. 

La tolerancia es el llamado del presente siglo donde el mundo se hizo chiquito y cabe prácticamente en la palma de nuestra mano en un teléfono inteligente, es el primer llamado de este 2015.

 

De ahí la importancia de esta marcha en la que líderes de diversos países, religiones, credos y posturas se tomaron del brazo seguidos por millones de personas que nos dicen que el peligro que acecha a nuestra sociedad es la intolerancia y el respeto es el antídoto.

 

En Sonora vienen meses difíciles, ojalá recordemos este llamado y hagamos conciencia de que cada una de nuestras palabras tiene un destino y efecto; ni religiones ni preferencias políticas, sexuales o personales deben ser motivo de odios para segregarnos unos contra otros.

 

En el diálogo, la comunicación y el respeto podemos encontrar el camino para la prosperidad.

México se mueve

Concluye para México un 2014 muy “movido” en medio de crisis económica, seguridad, política e interrogantes sobre el futuro de nuestro país, pero también este contexto es la antesala de indudables cambios y la oportunidad que como nación debemos abordar con madurez.

Demos un repaso a los principales acontecimientos que marcaron este año y sus implicaciones:

1. La captura en febrero de Joaquín “el Chapo” Guzmán, líder del Cártel de Sinaloa y considerado el narcotraficante más buscado en el mundo.

2. Efectos del Pacto por México en 58 modificaciones a la Constitución Política, 81 cambios en leyes secundarias y creación de 3 nuevas instituciones.

3. La conclusión de 11 Reformas Estructurales en total. 

4. Reducción constante de expectativa de crecimiento económico; crisis y aumento al IVA en la frontera y caída del precio del petróleo.

5. El pacto de legalización de autodefensas para iniciar su institucionalización.

6. Desaparición de 43 normalistas en Iguala y muerte de 22 civiles en operativo militar en Tlatlaya.

7. Indignación social y presión internacional por caso Ayotzinapa.

8. Escándalo de la “casa blanca” de la esposa del Presidente Enrique Peña Nieto por presunta corrupción y tráfico de influencias.

9. Raúl Salinas de Gortari, hermano del ex presidente de México, es declarado inocente del delito de enriquecimiento ilícito tras 19 años.

10. La detención del líder de autodefensas José Manuel Mireles por presuntas violaciones a la Ley Federal de Armas de Fuego; y la muerte de Manuel Mora, hijo de fundador de autodefensas en Michoacán, Hipólito Mora, en un enfrentamiento hace apenas una semana.

Y por las implicaciones para miles de mexicanos merece atención especial el anuncio del Presidente de Estados Unidos Barack Obama, de la adopción por decreto de una serie de medidas para regularizar a unos 5 millones de inmigrantes indocumentados, quien por cierto se reunirá con el Presidente Peña Nieto el próximo 16 de enero.

En medio de este clima:

* Crece la interrogante económica que vive el país

* Existe incertidumbre de futuro en el corto plazo

*  Y la oposición ha sido incapaz de encabezar el profundo descontento social

Sin duda la crisis política y económica han opacado los esfuerzos reformistas del gobierno, la pérdida de confianza en los políticos y en la política por parte del ciudadano muestra el agotamiento gradual de un sistema que exige un golpe de timón urgentemente.

La pregunta es si tanto el gobierno como la oposición ¿serán capaces de responder a esta exigencia social de cambio estructural? O bien, ¿serán capaces de convencer una vez más a  una sociedad cansada y que se siente golpeada por el mismo sistema?

La indignación es motor de cambio y los ojos del mundo están sobre México; urgen acciones de combate a la impunidad y a la corrupción, si no empezamos por ahí, lo que venga será inútil. México merece moverse,  pero en contra sentido a lo que con dolor y frustración estamos viviendo hoy en día.

Partidocracia cara e ineficiente

Los partidos políticos que no alcancen la votación mínima requerida para conservar el registro en los estados donde habrá comicios el próximo año, deberán regresar los bienes que hayan adquirido con financiamiento público estatal, pero no así los adquiridos con financiamiento federal, pues el registro nacional se mantiene. Bueno por algo se empieza.

Hace un par de días el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) recordó y precisó esta información que si bien no es nueva, retoma un peso mayor ante el descontento social y la crisis política por la que pasa nuestro país. 

El ojo crítico del ciudadano está más pendiente que nunca y lo estará aún más el 2015, cuando candidatos y candidatas de todos los colores salgamos a pedirles que confíen una vez más en nuestras promesas, aún y cuando tantos problemas y temas sin resolver tienen cansada a la sociedad:

Y es que al ser el sistema de partidos el único en México para elegir gobernantes, para garantizar un orden social pareciera que la satisfacción del ciudadano pasa a segundo término ya que con la aprobación o no del pueblo, los partidos necesitan sobrevivir y mantener su nivel presupuestal.

De manera que eso de ‘regresar las entradas’ o los bienes a sus respectivos estados a través de las autoridades electorales locales si no conservan el registro estatal, en realidad no es para festejar.

Los ciudadanos no pueden seguir siendo rehenes de una partidocracia ineficiente. 

La descomposición política parte en mucho del tema presupuestal: la corrupción desbordada en una ambición de ganar por ganar; alianzas incongruentes entre partidos con tal de no perder el poder, registro y presupuesto, han prostituido el ideal del quehacer político.

Este año más de 12 mil millones de pesos se destinaron al INE y al TEPJF (Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación); y casi 4 mil millones a partidos políticos sólo para sus actividades ordinarias, 12.5% más que lo que gastaron el 2013.

Nacieron también este 2014 tres nuevos partidos políticos (para sumar diez en total) y aunque el INE asegura que no implicó un incremento en el presupuesto de este año, se contempla de un aumento de mil 300 millones de pesos en financiamiento para gasto ordinario el próximo año.

Y nos preguntamos: cómo seguimos sobreviviendo estirando un sistema político que a veces parece que ya no da para más, que tiene cansada a la sociedad y desgastado al mismo gobierno.

En sistemas democráticos más sofisticados, existe un importante peso del financiamiento de partidos a través de aportaciones de sus militantes y no dependen mayoritariamente del presupuesto gubernamental.

México y Sonora deben avanzar urgentemente en materia de transparencia y gastos de partidos,  reducir este gasto de manera importante para obligarlos a volver a escuchar al ciudadano. Asegurarnos que ese recurso se destine a representar los intereses sociales.

¿Qué pasaría si se eliminan las  cómodas prerrogativas que hoy en día los partidos reciben de todos los mexicanos? Dejo al aire esta interrogante, el ciudadano tiene la última palabra.

La desesperanza que alimenta esperanza

Este año fue singular para la causa de fundación “México Unido” de Teletón que tiene 18 años recabando fondos para rehabilitación de niños con incapacidad motriz en México bajo la producción de Televisa; pues la desesperanza que ha anidado en la sociedad por el dolor de los últimos acontecimientos políticos y sociales, terminó alimentando esperanza.

Poco más de 474 millones de pesos se lograron finalmente recaudar este 2014 para alcanzar la meta de una manera muy forzada e incluso fuera del tiempo históricamente establecido; los mexicanos enfrentamos un contexto de desesperanza, desconfianza, desánimo y también de crisis económica.

Es difícil creer, y más difícil dar lo que a veces no se tiene. Pero es evidente que fue un año atípico.

El movimiento puesto en marcha en nuestro país desde1997 inspirado en Teletón Chile que está vigente desde 1978, ha sido cuestionado por diversos factores y líderes de opinión pública por el trasfondo de colectas de esta naturaleza.

La convocatoria de donativos a través de los medios masivos de comunicación con un ‘bombardeo’ de mensajes dirigidos a mover las fibras emocionales de las personas para obtener recursos cuyo doble fin no es del todo claro, ha sido causa de incredulidad y desconfianza.

Se ha vendido como un ‘proyecto de unidad nacional” y en 18 años se ha logrado establecer todo un sistema de rehabilitación y actualmente el CRIT es una de las unidades en su tipo más importantes por sus resultados, sin embargo es también motivo de cuestionamientos ante la duda de su verdadera finalidad.

La desconfianza tiene antecedentes recientes que se acrecentó después de las campañas electorales en 2012, relacionado espacialmente en redes sociales y en espacios de opinión pública nacionales a la empresa Televisa con el hoy presidente Enrique Peña Nieto por supuestos acuerdos de beneficios mutuos de poder y económicos. 

Dichas dudas son razonables y hasta justificables, especialmente cuando el ciudadano está cansado de tanta simulación. Pero además en encuestas de Transparencia Ciudadana, hoy aparece claramente la percepción de corrupción también en medios de comunicación.

Lo sucedido este fin de semana con una causa noble como lo es el Teletón, es un claro reflejo del desánimo y la descomposición social que hoy vivimos: la falta de credibilidad.

En medio de todo esto cabe destacar que con estos casi 475 millones de pesos el gobierno federal no sería capaz de brindar con la misma eficiencia ni calidad la atención que otorgan los centros CRIT. Sin ir muy lejos están los ejemplos de los hospitales públicos y su decadencia, así como el millonario presupuesto que se les asigna.

En Sonora por ejemplo son 38 millones de pesos anuales los que se destinan en el presupuesto del Estado para el mantenimiento del centro de rehabilitación que atiende pacientes no sólo de nuestro estado, sino de Chihuahua, Sinaloa y Baja California.

Incluso familias mexicanas procedentes de Estados Unidos han regresado a México abandonando el sueño americano por estar aquí su mejor opción de atención para sus hijos que padecen algún tipo de incapacidad motriz.

Por ello aún con todas las críticas y lo cuestionable que pueden ser algunos aspectos de una recaudación de esta naturaleza, el beneficio y la bondad es mayor cuando se da esperanza y alivio a tantos seres humanos que a gritos hoy en México nos piden un trato de igualdad, inclusión social y una vida digna.

Este año hay sin duda más dolor, más coraje, más desconfianza en los mexicanos por el nivel de impunidad e injusticia que estamos viviendo; pero pese a todo ello la desesperanza de estos niños y niñas así como de sus familias, se convirtió al final en una esperanza para México.

Cuando la  nobleza de una causa es superior a cualquier otro interés y su beneficio social es real, los mexicanos saben discernir.

México reclama

Dos años han transcurrido de la llegada del Presidente Enrique Peña Nieto y del regreso del PRI al Gobierno Federal, siendo al día de hoy el mandatario con el registro de popularidad más bajo de un Presidente en este período desde 1995.

El Presidente Enrique Peña Nieto asumió el cargo el 1ro de diciembre de 2012 con una aprobación superior al 70%; al 1ro de diciembre de 2013 esta aprobación cayó al 55%, y hoy sólo el 39% de los ciudadanos mexicanos lo aprueban.

¿Cuáles han sido los factores que han incidido para una abrupta caída en los índices de aceptación de su gestión?

Parte de la respuesta pudiéramos encontrarla en los titulares que acompañan esta noticia en los principales medios nacionales: “Brilla recaudación, sufre el contribuyente”; “Opaca crisis de inseguridad las reformas de EPN”; “Economía y seguridad retos para EPN”; “Preocupa caída del 10% de exportación petrolera”, entre otros similares.

 

Prácticamente la opinión pública signa el aumento del descontento ciudadano dejando de lado el boom mediático que generó este mismo año la aprobación en batería de las diversas reformas estructurales como la energética, la de telecomunicaciones y la fiscal.

Los aspectos que inciden en esta decepción los podemos encontrar en:

1. Las Reformas estructurales no se han concretado. El ciudadano no ha visto los beneficios concretos y tampoco le ha quedado claro siquiera cuáles serán estos beneficios.

2. El tema Ayotzinapa sin resolver y la inseguridad sin rumbo claro para combatirla. No obstante la propuesta del Presidente donde dio a conocer 10 acciones para mejorar la seguridad y el sistema de justicia en México. 

3. Crecimiento económico raquítico con reducción de expectativas de crecimiento trimestre tras trimestre.

4. La imagen de la pareja presidencial afectada por el presunto caso de influencias y corrupción de la ya famosa “casa blanca”.

Por lo tanto, es difícil pensar en una calificación a la alza en este contexto; el país pasa por momentos coyunturales y delicados, si a eso le sumamos los próximos procesos electorales prácticamente en puerta donde cada partido político está inmerso en su propio remolino, el escenario tiende a ser aún más confuso.

El ciudadano no está bien y no se siente bien. Está cansado y eso debiera no sólo preocuparnos, sino ponernos a trabajar en una ruta de recuperación en México, desde el mismo gobierno federal y los diversos partidos políticos, tomando en cuenta a la iniciativa privada que hoy vale decirlo, también está golpeada por una Reforma Fiscal que sacrificó crecimiento económico por recaudación. 

Urge pues: aterrizar y concretar las reformas estructurales.

Esclarecer el caso Ayotzinapa. Poner un freno a la impunidad y frenar la ola de desapariciones en diversos estados del país.

Establecer medidas concretas para el combate a la corrupción en la administración pública.

Un trabajo de partidos políticos para los ciudadanos y no sólo para sus intereses.

Que la iniciativa privada asuma un rol protagónico al igual que la sociedad civil.

No podemos quedarnos en la queja constante, por eso ante la iniciativa en materia de seguridad enviada por el Presidente Peña Nieto al Congreso, es momento de asumir una postura responsable y analizarla con seriedad. Estamos obligados a atender el reclamo de justicia, corrupción e impunidad que vivimos en nuestro país.

Es tanto lo urgente que olvidamos lo que verdaderamente es importante; por eso hoy México reclama.

Ganar para perder

De inicio nos hacemos una pregunta simple y honesta ¿Cuál es el sentido de una coalición o qué factores motivan una coalición hoy entre partidos políticos?

En México hemos visto el sistema de alianzas a partir del 2000, unas que han sido congruentes y otras que no lo han sido. Ahí está el caso de la alianza PAN-Verde Ecologista, donde no hay un choque ideológico contrastante y la visión por el respeto a la vida, a la naturaleza y el ser humano fueron factor de construcción positiva para la sociedad.

Otros donde el resultado ha sido totalmente negativo, donde se gana para perder; por ejemplo el caso Sinaloa donde tanto el PRD como el PAN se van en alianza apoyando a un ex priista con resultados adversos a la construcción y desarrollo del estado.

Un partido como Acción Nacional con fuerza y solidez para ganar por sí mismo terminó por desconocer al gobernador pulverizándose; perdió el partido y perdió el gobierno; pero lo más preocupante es que la sociedad perdió dando paso a un híbrido en una mezcla de todo y de nada a la vez.

En el caso particular de Sonora, que es el único estado en la república que recientemente ganó el PAN por sí mismo sin coaligarse, hoy da un paso de riesgo al ir en coalición total con el PRD por los siguientes factores:

1. Existe una contradicción ideológica total.

2. El PRD está sumido en su peor crisis como partido político en México (Caso Ayotzinapa).

3. Los últimos sondeos indican que el PRD no tiene más del 3% en preferencia electoral en Sonora.

4. Ni los votos, ni las simpatías se transfieren en automático, se está minimizando la inteligencia del ciudadano sonorense.

5. Pero lo más lamentable es que poco se piensa en el ciudadano y sólo se limitan a pensar en una coyuntura y rentabilidad electoral sin tener un planteamiento congruente para gobernar.

En papel se podrán poner de acuerdo, pero ¿qué va a pasar cuando intenten llevarlo a la práctica? Lo único que pueden compartir es la conveniencia.

Las alianzas y coaliciones entre fuerzas ideológicas opuestas han sido una opción de triunfo, pero triunfos cortoplacistas con los que al final del día, se gana para perder.

En el diálogo y los acuerdos esta la fortaleza del estado de Sonora, en su diversidad y no en una mezcla de intereses electorales. 

México se encuentra en medio de una crisis social y política, la credibilidad y confianza del ciudadano en los políticos y sus gobiernos es cada día menor.

Para el ciudadano hoy no hay diferencia entre un partido político y otro, no hay diferenciación de propuesta ni en la idea ni en la acción. 

Es eso lo que debiera ponernos a pensar, pues no es una cuestión de colores y siglas partidistas, es un compromiso de responsabilidad con los sonorenses y los ciudadanos en general que hoy no le creen a nadie y con justa razón.

Congruencia y credibilidad son las palabras con las que tanto el político como el ciudadano deben reencontrarse en estos momentos para impulsar con eficiencia un camino de prosperidad, dinamismo y crecimiento.

En el caso de Acción Nacional Sonora, de lo que está urgido es de reencontrarse consigo mismo, con sus militantes, sus principios y valores; para construir así una congruente y sólida alianza con la sociedad civil.

El fantasma de la deuda 

 

Si pensábamos los mexicanos que el tema de la deuda era algo del pasado estábamos distantes de la realidad; existen indicadores preocupantes en el nivel de endeudamiento que existe en nuestro país tanto en el ámbito federal como en los ámbitos estatal y municipal.

En el caso del Gobierno Federal la deuda aumentó 16% en sólo dos años para ubicarse hasta agosto del presente año en 6 billones 229 mil millones, y la previsión es que seguirá creciendo por el orden de mil 622 millones de pesos diarios.

Ejemplo de ello es la autorización de nuestros diputados la primera semana del mismo mes de agosto para sumar a la deuda pública del país casi 2 billones de pesos más de pasivos laborales de CFE y Pemex.

En tanto las entidades federativas acumularon en el último año casi 38 mil millones de pesos a sus deuda, significando un incremento del 8.3% según información dada a conocer por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público en días pasados. 

El nivel de endeudamiento representa el 85.1% de sus participaciones, pero hay varios estados que superan esta relación al estar por arriba del 100% como Choahuuila, Quintana Roo, Chihuahua y Nuevo León.

En el ámbito estatal Sonora se ubica en el noveno lugar dentro de los primeros 10 estados con mayor deuda; los tres primeros son la Ciudad de México, Nuevo León y Chihuahua.

De acuerdo a los Informes Trimestrales del gobierno estatal la deuda neta en términos contables hasta junio de este año fue de poco más de 13 mil millones de pesos.

La contratación de créditos es una herramienta útil, pero representa un riesgo cuando su uso es excesivo y actualmente en México la deuda no está sustentada en un crecimiento económico sostenido, por tanto el riesgo de una posible crisis financiera es real.

Hay un principio en materia de economía que supone que únicamente el consumo genera riqueza y no el ahorro, pero se puede decir que la aplicación de esta teoría es la que ha llevado a 

que los gobiernos se endeuden cayendo en una espiral aparentemente sin retorno.

¿Por qué crece la deuda gubernamental a esos niveles? Parte de la respuesta está en que desde hace algunas décadas se recurre a 

* Ayudas públicas para sanear a la banca como el caso del Fobaproa, CFE o Pemex

* Cubrir subsidios sociales en épocas de recesión 

* Incapacidad de los gobiernos para equilibrar sus gastos

* Así como un enorme trecho por andar en tema de transparencia.

El último caso son los casi 2 billones de pesos de pasivo laboral de CFE y Pemex que los diputados autorizaron pasar a la deuda de todos los mexicanos. 

Al 2006 la deuda pública respecto al Producto Interno Bruto cerró en 5%; del 2006 al 2012 fue del 8%, pero tan sólo de 2012 a 2015 la deuda alcanzará el 7.5% del PIB.

Hay una realidad que no debemos ignorar, el endeudamiento está creciendo a un ritmo mucho mayor que nuestra economía, por tanto urge alcanzar equilibrios en políticas públicas menos enfocadas al paternalismo, pero sobre todo a la transparencia y combate a la corrupción.

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El enojo debe encontrar un camino en México

Los recientes acontecimientos en Guerrero es sólo la gota que derramó el vaso, la descomposición social tiene historia en México y lo que nos deja a todos los mexicanos es la toma de conciencia plena del país en que nos hemos convertido y la brecha mayor de desigualdad como resultado de esta fractura.

De entrada hablar de descomposición social es tocar una descomposición innegable del Estado Mexicano, es decir, de los partidos políticos, de sus instituciones, de las figuras públicas, sus gobiernos y autoridades, de todo el tejido que da orden y sentido a un país en sí.

Lo que hoy tenemos es un orden social disfuncional. Hay efectivamente un orden, un sistema político y de gobierno, un sistema de justicia pero que han sido rebasados por la sociedad y la inercia del nuevo siglo, las nuevas formas de comunicación, redes sociales; aunado a la corrupción e impunidad. 

En México la democracia ya no alcanza. Es urgente ir al fondo de esta descomposición para establecer un verdadero Estado de Derecho, que se aplique por encima del cálculo político y agendas personales; un orden social con acción efectiva y organizada de la sociedad para su propia evolución.

Eventos o tragedias tan lamentables como las de Ayotzinapa son las que han marcado la historia de nuestro país: la matanza de Tlatelolco en 1968; la crisis económica de 1982; el terremoto de1985; el fraude electoral de 1988; el homicidio de Juan José Posadas Ocampo en 1993; el levantamiento del EZLN y el asesinato de Luis Donaldo Colosio en 1994. El coraje prevalecía pero prevaleció el miedo.

Hoy nuevamente vemos a un país lastimado por el dolor, la frustración y la desesperanza; y lo que se avecina, desde nuestro punto de vista, es un período de cambios en México.

Por eso es fundamental ir al origen para que estos cambios no sean sólo de forma, sino de fondo al sistema; ir a buscar respuestas fundamentales como por ejemplo ¿qué estamos haciendo como país para generar individuos capaces de secuestrar, matar?; ¿en qué entorno se crearon, quiénes son sus padres, qué aprendieron de sus maestros?¿Qué querían ser de grandes? 

Durante décadas la sociedad mexicana ha pasado y, entre comillas, superado tragedias, abusos de autoridad, fraudes electorales, desigualdad cada vez más marcada, corrupción, falta de atención a sus demandas, etcétera. Hay pues un coraje y una insatisfacción que pareciera crónica degenerativa en México.

Ejemplo de ello son las redes sociales donde ha emergido un  discurso de odio, radical, anti-sistémico, y poco tolerante a las ideas de los demás en una parte de la población, y si esta es la cultura de debate, hay un enorme riesgo de que la violencia revierta los avances sociales que hoy tenemos.

Es escalofriante tener hoy conciencia que entre nosotros pueden caminar personas capaces de matar a otras sin el menor pudor. Saber que tenemos policías que sirven con dos cachuchas, con la oficial a la sociedad, y con otra al crimen organizado; lo mismo gobiernos e instituciones penetradas por el crimen.

Por eso insistimos: hay que ir al origen.  En los barrios, en los callejones de México, en nuestra familia es donde encontraremos respuestas que guíen nuestros pasos mañana de nuestro país.

Los grandes cambios se fecundan desde abajo, en los ciudadanos. Así ha sido siempre, por ello para la época de cambios que viene no basta con inconformarnos y ser críticos, sino que nos obliga a dejar de ser permisivos a conveniencia ideológica, por miedo o comodidad.

El enojo de los mexicanos debe encontrar un camino para actuar y cambiar de fondo el sistema. 

Consulta Popular, letra muerta en México

La Suprema Corte de Justicia de la Nación rechazó las cuatro solicitudes de consulta popular propuestas por el mismo número de partidos políticos, y la algarabía inicial por contar al fin en México con una Ley de Consulta Popular terminó.

De la ilusión por una Reforma Política de avanzada que empoderaba al ciudadano, pasamos a la decepción de ¿para qué sirvió? En marzo de este mismo año fue publicada en el Boletín Oficial de la Federación la nueva Ley de Consulta Popular tan llevada y traída por los partidos políticos y tan presumida por el mismo Gobierno Federal.

Y con su aprobación se vino una andanada de propuestas de consulta popular de parte de los diferentes partidos políticos: primero fue el PRD y Morena con el tema de echar atrás la Reforma Energética; luego el PAN sobre aumentar el salario mínimo y finalmente el PRI sobre la reducción de diputados y senadores plurinominales.

Una tras otra las cuatro fueron rechazadas por la Suprema Corte de Justicia de la Nación bajo distintos argumentos según el caso. La Constitución establece que el Derecho se tiene que interpretar por la forma que le otorgue más garantías y derechos al ciudadano, pero a nuestro juicio la SCJN interpretó exactamente lo contrario.

Nadie en su sano juicio puede rechazar el valor que  tiene para los equilibrios democráticos un instrumento como la consulta popular.

Bastaron pues ocho meses para que la funcionalidad de esta ley quede hoy en entredicho, y más allá, la evidencia de la inutilidad del gasto que ha representado para el país.

30 millones de pesos costaron al INE estas cuatro solicitudes en personal y arrendamiento de espacios y equipo para verificar las solicitudes; más el gasto de cada partido para recabar las firmas y promover las iniciativas, espacios en medios nacionales, etcétera.

De los más de 16 millones de firmas recabadas por los cuatro partidos políticos, 11.5 millones fueron validadas por el Instituto Nacional Electoral y la pregunta es ¿dónde queda la opinión de estos ciudadanos?

La figura de la consulta ciudadana ha naufragado en el sistema de justicia en nuestro país. Seguimos haciendo las cosas densas, pesadas y burocráticas en México mientras el país se debate en temas tan fundamentales como la inseguridad y una economía débil.

¿Cuándo iremos a actuar con sensatez para mandar el mensaje de que los políticos y las instituciones verdaderamente están al servicio del ciudadano? Mejor aún, para demostrar que así es o debe ser. La clase política sigue siendo ineficiente en entender al ciudadano, en involucrarlo y escucharlo. Los esquemas que tenemos de participación ciudadana siguen siendo ineficaces, y luego reclamamos que la gente no quiere participar o no va a votar.

Claramente algo no estamos haciendo bien. 

Por ejemplo en países desarrollados como Estados Unidos, estos mecanismos de consulta son sencillos y prácticos, siendo una verdadera herramienta de empoderamiento ciudadano, que tristemente a partir de estas decisiones de la SCJN, hoy podemos afirmar que no contamos con ellas.

Tenemos una Ley de Consulta ciudadana, pero seguimos sin escuchar a los ciudadanos y sin mecanismos eficientes para conducir la voluntad de los mexicanos. Todo cambia para seguir igual, una iniciativa que se presume como Reforma de avanzada pero que no reforma nada. 

La pregunta es ¿hasta cuándo?

Del México Reformista al México de la Descomposición Política

Preocupante la descomposición social y política que estamos viviendo en nuestro país, 32 días han pasado de la desaparición de 43 estudiantes en el estado de Guerrero y nada se sabe de ellos; días en los que el vacío del Estado de Derecho se ha acentuado.

Lo grave del asunto es que este vacío y vulnerabilidad ya se trasladó a todos los ciudadanos, no sólo es en contra de estos 43 jóvenes y sus familias; más allá, traspasó fronteras. Del Mexican Moment hemos pasado al México del miedo y la no justicia.

O bien, del México reformista al México de la descomposición política.

El Gobierno Federal se ha limitado a informar invariablemente el número de posibles implicados detenidos; el número de días que siguen pasando en el calendario; la cantidad de increíbles actuaciones fuera de la ley por parte de las autoridades locales en Guerrero y sus nexos con grupos del crimen organizado. Esa ha sido su presencia y nada más.

Nada hay del mensaje de fuerza, esperanza, certidumbre, pero sobre todo de justicia que los padres de los normalistas y cada mexicano esperamos escuchar; sentir el respaldo, la seguridad de que se encontrarán con vida, la tranquilidad que se cumplirá la ley.

Contundencia es lo que menos ha habido en estos 32 días; una ausencia del Presidente Enrique Peña Nieto en la que no hace falta abundar pues medios nacionales e internacionales lo han hecho con precisión; una frialdad indescriptible de parte del Gobierno que debiera garantizar la seguridad y tranquilidad de los mexicanos.

¿Es creíble que todo el poder del Estado Mexicano no logre tener información por lo menos cercana a qué fue lo que pasó con ellos? ¿Qué hay más allá de todo esto? Seguramente mucho más de lo que se dice y anuncia.

No es cuestión de hacer todo lo posible, sino lo imposible por trasmitir algo de fortaleza y cada día que pasa el Estado Mexicano es más débil ante los ojos de la crítica internacional, y menos creíble ante los ojos de los ciudadanos.

¿Qué es lo que nos ha llevado a esta situación? Ayer era Guerrero, hoy es México entero. Por qué un hecho tan grave no ha logrado cimbrar al Estado Político Mexicano de modo tal que asome algo de conciencia social y lleve a una reforma profunda en nuestro país para elevar la rendición de cuentas de los gobernantes y combatir la corrupción que hoy lastima el sistema.

Es momento de poner un alto a reformas que sólo fortalecen a los partidos políticos y a la clase gobernante; una verdadera reforma que haga imposible que los Granier, Abarca, Montiel y muchos casos más, conocidos y no, lleguen y abusen del poder pasando por encima de los ciudadanos bajo la protección de un sistema partidista cómplice de injusticias y corrupción.

Guerrero nos ha desnudado, dejando ver nuestra flaqueza institucional y la falta de un verdadero Estado de Derecho. 

México nos llama, no podemos cerrar nuestros ojos ante una realidad que por más dura que sea tenemos que enfrentar. Cerrémosle el paso a quienes no deben llegar al poder.

Sonora V Informe de Gobierno

Esta semana los sonorenses escuchamos el informe de labores del quinto año de la presente administración, a la par de una estrategia publicitaria de descrédito por parte de la oposición; como ciudadanos lamentablemente acostumbrados ya a que con este evento inicia de nuevo la lucha por el poder cada seis años.

Se requiere una buena dosis de madurez y serenidad para reconocer de uno y otro lado que Sin duda luces y sombras están a la vista; en un ánimo propositivo veamos tanto aciertos como desaciertos:

Un Estado es fuerte en la medida que cuenta con infraestructura qué ofrecer para el desarrollo económico, y en esto podemos resaltar el Gasoducto del Noroeste y el fortalecimiento de la industria Aeroespacial en nuestra entidad en los últimos años.

En el caso del Gasoducto proyectado desde El Sásabe hasta El Oro, Sinaloa, coloca a Sonora en una posición privilegiada en materia de competitividad, pues nos convierte en el mediano plazo en un polo de desarrollo atractivo para industrias, con generación de energía limpia y barata.

La Industria Aeroespacial en estos cinco años ha mostrado un crecimiento en mantenimiento y reparación de aeronaves, procesos de fundición y maquinado; los datos oficiales confirman que son ya 64 nuevas industrias instaladas en la entidad.

Y en el tema de agua, con traspiés justificables unos e injustificables otros, se resolvió el problema de desabasto en Hermosillo que era algo fundamental para seguir avanzando; y hay algunas otras obras en proceso en las diferentes regiones del estado con el mismo fin de administrar y llevar el vital líquido a todos los sonorenses.

Si nos detenemos en estos tres primeros puntos, podríamos decir que la presente administración trabaja en sentar las bases de un desarrollo estable en el mediano plazo, lo cual es importante.

Un elemento más en el aspecto económico que habría que destacar es el logro de la reestructuración financiera de la deuda de Sonora, que alcanzó una tasa de 0.7%, la más baja en todo el país; y representa un ahorro de más de 3 mil millones de pesos que antes se iban al pago de deuda y hoy se pueden destinar a  obras y programas sociales.

En Educación se ha mantenido un trabajo progresivo tanto en lo formativo como en infraestructura logrando una verdadera sinergia entre estudiantes, maestros, padres de familia y autoridades, conjuntando los factores que inciden en la educación.

Lo más reciente las tablets de los niños de 5to año de parte del Gobierno Federal en un acuerdo alcanzado entre Estado-Federación; y los primeros lugares que Sonora ha mostrado a nivel nacional en comprensión de lectura y matemáticas, por cinco años consecutivos.

Un apoyo a los padres de familia ha sido  la dotación de uniformes y zapatos gratuitos para niños de primaria; y uniforme para los de secundaria.

Y las 7 nuevas universidades tecnológicas y 12 nuevas preparatorias en proceso de consolidación; y el centro de capacitación para maestros con el que hoy se cuenta.

Pudiéramos decir que esa es la parte de los aciertos. Ahora vayamos a esos temas que ha faltado lamentablemente atender o consolidar, como por ejemplo

* Consensos políticos que han desencadenado una innecesaria polarización entre Sur y Centro del estado

* Una efectiva estrategia de comunicación

* Una mejor Percepción de transparencia en el manejo de las finanzas 

* Acompañamiento social en la toma de decisiones

* Y si bien hay un equipo sólido en algunas áreas como economía y educación; hay otras que han abierto frentes innecesarios al Gobierno, permitiendo que estos problemas le lleguen o dañen al Gobernador. 

En conclusión, en Sonora los indicadores lucen bien: economía estable, educación que avanza, logros en tema del agua y con estos tres puntos una buena proyección de futuro. Lamentablemente y hay que decirlo, estas variables están opacadas por una mala percepción en tema de transparencia que no se atendió en su momento.

La credibilidad en un gobierno es la columna vertebral de todas las acciones, la confianza del ciudadano es el tesoro que más se debe cuidar y valorar; si hay una mala percepción sobre algún hecho en específico se debe atender en el momento justo para evitar que eclipse buenas obras como las mencionadas arriba.

En el ejercicio público como en muchas otras profesiones siempre hay espacio para mejorar, pero para ello se requiere conciencia y voluntad. Al final usted estimado lector es quien tiene la última palabra.

 

La Contra

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La Contra

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