Matías Rosales, cambiar para mejorar
“Sé que no hablo el español tan correctamente como a mí me gustaría, pero no me considero el ‘gringuito’ de estas elecciones. Yo nací en Long Beach, California pero mis padres son orgullosamente mexicanos y yo crecí con la misma cultura y las mismas ideas. Como dice el dicho `uno no escoge dónde nace pero sí dónde termina´, es por eso que llevo viviendo aquí 22 años. Aquí nacieron mis hijos y aquí decidí formar mi familia”.
Humberto Melgoza Vega
SAN LUIS, Az.- En la carrera por la alcaldía de San Luis, Arizona, Matías Rosales corre como a 100 millas por hora, pero no se trata de ver quién le imprime más velocidad sino mayor resistencia, porque es una larga distancia para llegar primero a la meta en las votaciones del próximo 21 de julio.
Ampliamente conocido en la comunidad de ambos San Luises, ciudades además de vecinas y homónimas, hermanas, Matías busca relevar en el cargo a la actual alcaldesa, Nieves Riedel, en un relevo no solo generacional, también cultural y de visión política, acompañado de nuevos actores que buscan imprimirle una imagen fresca al gobierno de la ciudad.
Acompañado por Javier Vargas, candidato a vice-alcalde, junto con Erick Luzanilla y Octavio Ramírez como concejales, Rosales carga una mochila llena de experiencia, proyectos y sueños que busca realizar, aunque no será nada fácil, pues compite contra el sistema.

Nacido en Long Beach, California, hace 22 años Matías decidió dejar atrás las tibias playas del Pacífico, la west coast de los Estados Unidos, para mudarse y vivir en el cálido desierto arizonense donde, curtido por el sol, ha abierto brecha y a forjado una familia tradicional, con su esposa Carolina, sus cuatro hijos, perros y gatos.
En el contexto de la elección para renovar las cuatro posiciones que estarán en juego en las primarias de la tercera semana de julio, el candidato demócrata platicó con el reportero de CONTRASEÑA y este fue el resultado:
¿Por qué hasta ahora te lanzas en busca de la alcaldía, no te dejaban, no te sentías preparado o viste que ahora está más fácil ganarla?
Porque veo la necesidad de que nuestra ciudad necesita tener buena representación, las últimas elecciones para alcalde, yo confiaba que Gerardo Sánchez ganaría las elecciones y para mí él era un buen representante de nuestra ciudad. Me enfoqué en apoyar su campaña y yo buscaba representar a mi ciudad a un nivel más alto, a nivel de estado.
Nadie se hizo solo, menos en política, ¿hay algunos personajes de los que hayas aprendido y que ahora podrían asesorarte o acompañarte en esta nueva aventura?
Yo soy de las personas que creen que todos los días aprendemos algo y es muy importante rodearse de personas con las mismas convicciones y con los mismos valores. Mis valores vienen de mi familia, en especial de mis padres, y lo que sé de política lo adquirí en mis 12 años de experiencia como concejal y en mis ocho años como vicealcalde. Es por eso que apoyo a Javier Vargas, Erick Luzanilla y Octavio Ramírez, ya que comparten esa misma visión y las mismas ganas de servir a nuestra comunidad. Estoy convencido de que Javier Vargas y yo podemos aportar la experiencia para gobernar, Erick y Octavio, la juventud e ideas nuevas para transformar.
–Ya son varios los procesos en los que has participado, y no todos los has ganado. ¿Cuáles son los que mayores experiencias te ha dejado? Se aprende más ganando o perdiendo?
Fíjate que estoy muy agradecido con mi comunidad porque las tres veces que participé en las elecciones para concejal me dieron su voto de confianza y me permitieron servir a mi comunidad por 12 años. En las elecciones pasadas decidí no correr y darle oportunidad a gente nueva y a la vez yo buscar una silla como representante en el estado. Esa contienda es más grande y aunque obtuve el apoyo de mi condado, no tuve tanta suerte en el condado de Maricopa.
–Te afecta o te beneficia ser el “gringuito” de la elección, siendo San Luis una comunidad casi 100 por ciento hispana? Cuándo llegaste al Condado y cuáles tus orígenes?
Sé que no hablo el español tan correctamente como a mí me gustaría, pero no me considero el “gringuito” de estas elecciones. Yo nací en Long Beach, California pero mis padres son orgullosamente mexicanos y yo crecí con la misma cultura y las mismas ideas. Como dice el dicho “uno no escoge dónde nace pero sí dónde termina”, es por eso que llevo viviendo aquí 22 años. Aquí nacieron mis hijos y aquí decidí formar mi familia.

–Además de andar en la política también te dedicas a la venta de casas. ¿Cómo ha sido tu experiencia y de dónde te viene la sangre de comerciante?
Mi experiencia ha sido muy buena, me encanta lo que hago. En los últimos 18 años he tenido la oportunidad de ayudar a más de mil 500 familias a realizar el sueño de obtener su propia casa. Mi papá me enseñó a ser trabajador y a echarle muchas ganas para salir adelante. La mejor experiencia es ver la sonrisa y la felicidad de las familias y los niños al momento de cumplir sus sueños y eso para mí es muy reconfortante.
-¿Cuál será la tónica de tu campaña, si será de propuestas o de confrontación y qué tienes para ofrecerles a los ciudadanos de San Luis?
Mi campaña estará basada en lo que yo puedo aportar a mi comunidad. Puedo aportar experiencia de los 12 años que ya serví a mi comunidad, eso nos puede ayudar a continuar lo que empezamos hace años y hoy lo estamos viendo como una realidad. Proyectos como la expansión del nuevo puerto de entrada con una inversión federal y estatal de $365 millones, la expansión de nuestro bulevar principal, con una inversión de más de $60 millones, así como seguir abogando para atraer nuevos negocios que a la vez generen nuevos empleos para la gente de nuestra comunidad. Creo en campañas limpias sin necesidad de ataques personales y enfocadas en lo que a la gente realmente le preocupa y le interesa.
-¿Cómo esperas la competencia, crees que te beneficia el problema legal en el que anda metido tu contrincante o te enfocarás solo en la propuesta?
Mi enfoque se centra en las propuestas y necesidades de nuestra ciudad y región binacional, que incluyen temas como la infraestructura y el desarrollo económico para nuestros residentes y visitantes. Somos una ciudad de casi 40 mil habitantes y un puerto de entrada que atrae a más de 8 millones de visitantes de ambos lados de la frontera cada año. Los debates son buenos, porque le da la oportunidad a los candidatos de expresar y compartir los proyectos que traen como propuestas y también para conocer un poco más a los otros candidatos.
-¿Cómo visualizas a San Luis, Arizona en los siguientes años?
Yo veo a nuestra ciudad como un lugar de oportunidades reales para todos. Una ciudad donde nuestras familias se sientan seguras, donde nuestros jóvenes tengan acceso a educación y empleos bien pagados y donde nuestros negocios locales puedan crecer.
Pero ese futuro no llega solo. Lo vamos a construir invirtiendo en infraestructura, apoyando a nuestros emprendedores y trabajando de la mano con nuestra comunidad.
Creo en una ciudad moderna, pero sin perder nuestros valores. Una ciudad que crece, pero que no deja a nadie atrás. Y juntos, estoy seguro de que lo vamos a lograr.
–Ahora todos se quieren colgar la medallita por la ampliación de la garita internacional. ¿Tuviste alguna participación y cuál fue tu aportación?
Me siento muy orgulloso de haber sido parte de ese proyecto. Sí, impulsamos la iniciativa, tocamos puertas y trabajamos fuerte para que se hiciera realidad, pero esto no fue trabajo de una sola persona. Fue el resultado de un esfuerzo en equipo, 12 años de pláticas y reuniones con representantes locales, estatales y federales, 12 años de escuchar a la comunidad y de no rendirnos hasta lograrlo. Este proyecto que empezamos más de una década atrás y hoy la estamos viendo como una realidad.
–Si los sueldos en el gobierno local son muy bajos, prácticamente simbólicos, ¿cuál es el interés en buscar el cargo de mayor?
Es una muy buena pregunta y creo que es importante ser claro: quien busca este cargo por el sueldo, está en el lugar equivocado. Los salarios en el gobierno local son simbólicos porque no se trata de un trabajo, sino de un servicio a la comunidad.
Mi interés en ser alcalde nace de un compromiso real con nuestra ciudad. Aquí vivo, aquí está mi familia y aquí quiero ver oportunidades reales para todos.
Además, este cargo ofrece algo mucho más valioso que un salario: la posibilidad de tomar decisiones que mejoren la calidad de vida de nuestra comunidad, de impulsar proyectos que se traduzcan en desarrollo, seguridad y bienestar.
Yo veo esta posición como una responsabilidad, no como un beneficio personal.
-De los alcaldes que te han tocado cuál consideras que ha sido el mejor y cuál el peor.
No creo que la ciudad gane cuando empezamos a etiquetar administraciones como ‘mejor’ o ‘peor’. Lo que sí creo es que hay decisiones que funcionaron y otras que claramente no dieron los resultados esperados. Cada alcalde ha enfrentado momentos distintos y ha aportado a su manera. Más que señalar quién fue el mejor o el peor, creo que nuestra ciudad ha tenido aciertos importantes y también áreas en las que podemos mejorar. Hoy la conversación no es sobre el pasado, es sobre cómo construimos un mejor futuro para nuestra comunidad. Respeto a todos los que han servido. Tomo lo bueno, aprendo de lo malo y vengo a hacer las cosas mejor
–Algo más que desees agregar.
Primero que nada, agradecerte a ti, Humberto, por esta entrevista y la oportunidad de contestar algunas preguntas. Quisiera agradecer a todos y a toda mi comunidad por todo el apoyo en los años pasados y espero contar con ese voto de confianza, una vez más. La gente siempre pide un cambio: pide gente nueva en el Concilio y eso es lo que estamos trayendo a ustedes. Erick Luzanilla y Octavio Ramírez son dos jóvenes con ideas nuevas y muchas ganas de trabajar. Javier Vargas es relativamente nuevo. Tiene tres años en el Concilio, pero ya cuenta con la experiencia necesaria para gobernar y ha demostrado que toma las mejores decisiones en beneficio de la ciudad. ¡Esperamos contar con su apoyo! @

