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La clave de la información

Alfonso Durazo, entre la unidad y el dedazo

Humberto Melgoza Vega

SAN LUIS RÍO COLORADO.- Falta todavía más de un año para las elecciones de 2027, pero en Sonora el proceso de la sucesión comenzó desde cuando y está que arde. 


El reloj político se adelantó y la lucha por la gubernatura del 2027 tiene a todos los aspirantes moviéndose de manera anticipada, al límite de la Ley Electoral, para poder salir en la foto. 


Morena parte como amplio favorito para retener el poder, pero la grilla interna, los aspirantes y el papel del actual gobernador Alfonso Durazo Montaño como árbitro, padrino y posible encargado de designar a su sucesor están convirtiendo el proceso en un polvorín.


En reuniones recientes con los principales perfiles morenistas han repetido el mismo mensaje, acompañado de la respectiva imagen para el registro: Unidad antes que confrontación, el proyecto de transformación por encima de las ambiciones personales

Javier Lamarque, caballo negro del gober, amigo de la presidenta.


Hace unos días convocó de nuevo a los principales aspirantes, en donde ya no apareció el secretario de Educación, Froylán Gámez, reunión en la que les pidió cerrar filas y dejó claro que quien rompa la disciplina se queda fuera del proyecto. 


Al mismo tiempo, el mandatario no pierde oportunidad de recordar que la oposición “va a morder el polvo otra vez”, como lo hizo en la reunión del Consejo Político Nacional de Morena en donde se pone la cachucha de presidente. 


Pero detrás del discurso de unidad, las versiones en los pasillos de Palacio de Gobierno hablan de que el gobernador ya tiene favoritos y que está midiendo fuerzas para que la sucesión no se le salga de las manos.

Dentro de Morena los principales tiradores son la senadora Lorenia Valles Sampedro y el alcalde de Cajeme, Javier Lamarque Cano, a quien medio Sonora ubica como el “tapado”


Mientras Lorenia Valles se mantiene competitiva en casi todas las encuestas, en las que lidera las preferencias internas y los careos contra la oposición;  Lamarque, aunque no ha dado el mejor de los resultados como alcalde tiene a su favor la amistad no solo de la presidenta Sheinbaum sino del mismísimo López Obrador, quien sigue pesando al interior del movimiento.


Otros nombres que suenan con insistencia son los de la secretaria de Sagarhpa, Célida López, de María Dolores Del Río, titular de la Secretaría Anticorrupción, donde ha nadado “de muertito” y cada vez más apagado,  el senador Heriberto Aguilar, quien parece conformarse con que le den la candidatura a la alcaldía de Guaymas.


El gobernador ha dejado claro que busca una candidatura de unidad, pero los operadores de cada aspirante ya están moviendo fichas y midiendo quién tiene más la “bendición” del jefe.


Cada vez son más las señales que se mandan desde el Palacio de Gobierno en la capital del estado, de que la línea viene a favor de Javier Lamarque, pero Lorenia no deja de hacer su chamba, apelando a la equidad de género y de que se respete el resultado de las encuestas.


La oposición 

Del lado de la oposición la cosa se pone más interesante. El PAN tiene a su gallo más fuerte en Antonio “Toño” Astiazarán, alcalde de Hermosillo, quien lidera las encuestas internas blanquiazules y aparece siempre en segundo lugar general, apenas por debajo de los morenistas. 


La apuesta del Toño es que se concrete la alianza con el PRI y si se llega a sumar Movimiento Ciudadano (MC) se pondría a un nivel muy competitivo, con posibilidades de dar el campanazo. En el PRI, nomás por participar se han manejado los nombres de Rogelio Díaz Brown y el de Sylvana Beltrones, a quien no se le ven muchas ganas de competir por la misión casi imposible de ganarle a Morena.   


Otro que se ha desinflado es el senador Luis Donaldo Colosio Riojas, quien nomás hizo la finta de que le interesaba participar por la gubernatura de Sonora, pero vino y dejó la víbora chillando.
Colosio, con el peso de su apellido y su imagen fresca, podría cerrar la contienda y convertir la elección en un triple empate técnico según algunas  encuestas recientes. 

Aunque, según el dirigente nacional de MC, Jorge Álvarerz Máynez, tiene las puertas abiertas y la mesa servida para pelear por la gubernatura de Nuevo León, donde ha hecho su carrera política. 
Las mediciones más recientes colocan a Morena con una cómoda ventaja cómoda en intención partidista, pero cuando se cruzan con los nombres de algunos candidatos la contienda se cierra.


Por ejemplo, si va Lorenia Valles o Javier Lamarque contra Toño Astiazarán por la alianza del PRIAN y, si se anima Colosio Jr a participar, el escenario es tan volátil que un mal movimiento de Durazo podría prender la mecha de una guerra interna que termine beneficiando a la oposición.

Mientras que se llegan “los tiempos”, el gober es quien sigue marcando la pauta, encabezando reuniones, con llamados a la unidad y el recordatorio de que él sigue siendo el jefe, en el estado y con un peso específico en el partido Morena a nivel nacional.
Lo que nadie duda en Sonora es que, aunque Durazo deje el cargo en 2027, seguirá siendo el poder tras el trono si consigue heredar el cargo a alguno de sus incondicionales. @