Semanario Contraseña

La clave de la información

“Buenos samaritanos”, en la mira del INE

El Eslabón Perdido

Humberto Melgoza Vega

En medio de la pandemia por el coronavirus, que vino a trastornar nuestra realidad, han aflorado todo tipo de sentimientos,  sobre todo el miedo, la tristeza y el coraje, pero también un espíritu de solidaridad que distingue a los mexicanos en tiempos de crisis.

De manera espontánea, sensibles ante la difícil situación por la que atraviesan miles de familias, que tuvieron que dejar de trabajar, que viven al día y que a lo mejor se quedaron sin chamba, grupos sociales y particulares se han organizado para llevarles apoyos a los más vulnerables.

Ante la austeridad del gobierno, organismos privados como Coparmex y Canaco, han tenido que entrar al quite para recolectar y donar equipo de protección al personal médico que está en la línea de fuego, combatiendo al temible Covid-19 y que han sido los más afectados por la epidemia.

Pero también, la coyuntura se ha prestado para sacar algún tipo de provecho político, promover marcas o razones sociales, para adelantar campañas entre los acelerados y comerles el mandado a sus rivales.

También, la pandemia ha sido utilizada para limpiar la imagen, lograr apoyo social y aligerar el cargo de conciencia, como el caso de varios cárteles del narcotráfico en México, que andan repartiendo despensas bien surtidas con las iniciales y el logo del respectivo grupo delictivo.

¿Hasta dónde, el gobierno, funcionarios públicos, partidos políticos y demás espontáneos pueden hacer gala de su altruismo, de convertirse en benefactores del pueblo, sin que esto sea considerado como un acto interesado, que podría incluso violar la Ley Electoral?

Se reconoce y se agradecen estos actos de solidaridad, tampoco podemos dejarle todo al gobierno, hay casos como éste en los que debemos apoyarnos todos como sociedad, lo que no se vale es lucrar políticamente con la tragedia, aprovecharse de la necesidad y tratar de buscar culpables en vez de cerrar filas y sumar esfuerzos.

Mientras que en San Luis, el alcalde Santos Yescas y su equipo de DIF y Desarrollo Social han repartido miles de despensas y créditos a la palabra, programa del gobierno federal; en Mexicali, Marina del Pilar organizó un “donatón” y ahora aparece como la figura central, entregando todos esos apoyos.

Lo mismo que el gobernador de Baja California, Jaime Bonilla, que no ha suspendido sus “Jornadas por la Paz” y en plena contingencia sanitaria sigue llevando despensas y otro tipo de ayudas a las colonias, a pesar que algunos de sus colaboradores han salido infectados con el virus.

Aquí, se reactivaron los “tsunamis” del diputado federal Manuel Baldenebro, quien junto con su fiel escudero el diputado local Montes Piña han emprendido brigadas para la entrega de apoyos, en los días recientes toneladas de papas, los cuales son difundidos ampliamente en redes sociales, hasta transmisiones en vivo.

 Solidaridad, altruismo, promoción política y personal, o una mezcla de todos.

Desde la Ciudad de México, el presidente del Instituto Nacional Electoral (INE), Lorenzo Córdova, advirtió que están monitoreando y aplicarán enérgicamente la ley a los servidores públicos, alcaldes, diputados, gobernadores… que estén aprovechando la pandemia para sacar ventaja política.

En un mensaje videograbado, Lorenzo Córdova manifestó que en las últimas semanas se ha registrado un notable activismo de servidores públicos, que bajo el argumento de ayudar a la población durante la emergencia sanitaria, han aprovechado para promover su imagen personal, principalmente en redes sociales e internet.

“Son muchos los casos de alcaldes, diputadas y diputados federales, senadoras y senadores, que han recorrido los territorios que gobiernan o representan, repartiendo despensas, cubrebocas, caretas de plástico, gel antibacterial e incluso, dulces, juguetes y piñatas, en apoyo a las y los ciudadanos que representan y gobiernan”, indicó.

Esto, subrayó, “de entrada, no estaría mal, qué bueno que los representantes populares regresen a sus distritos y sus estados en momentos donde la población más vulnerable atraviesa una situación difícil”.

“Lo malo, es que no en pocos casos, estos apoyos se distribuyen en cajas o bolsas rotuladas con el nombre del servidor público que los entrega y los colores y logotipos de sus partidos políticos y en todos esos casos se graban y difunden videos de esas acciones con fines propagandísticos, en ocasiones, incluso pidiendo a los beneficiarios que agradezcan en los propios videos el apoyo enviado por los servidores públicos…”.

Ahí se los dejamos de tarea.

Deja un comentario