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Crimen de Carlos Manzo no debe ser en vano

Si pensaban que con matar al alcalde de Uruapan, Carlos Manzo Rodríguez, acabarían con la esperanza que había despertado en millones de mexicanos, estaban equivocados e hicieron mal sus cálculos. Por el contrario, su crimen ha provocado indignación general y desde Michoacán comienza a gestarse un movimiento de alcance nacional que está invitando a salir a protestar en las principales plazas del país el próximo 15 de noviembre.


Humberto Melgoza Vega

SAN LUIS RÍO COLORADO, 1 de noviembre de 2025.- El crimen del alcalde de Uruapan, Michoacán, Carlos Alberto Manzo Rodríguez, lamentablemente no es un hecho aislado, más bien es una constante que refleja no solo la vulnerabilidad de los autoridades municipales ante la delincuencia organizada, sino además el clima de violencia que asedia a no da tregua en todo el territorio nacional.

Para el presidente del Colegio Nacional de Abogados Municipalistas, Marcos Pérez Esquer,  el crimen de Manzo es un punto de quiebre que demuestra la indefensión en la que se encuentran los presidentes municipales, el eslabón más débil en la estructura del poder gubernamental.

Carlos Alberto Manzo, alcalde independiente de Uruapan, antes diputado federal por Morena, fue asesinado la noche del 1 de noviembre durante el tradicional Festival de las Velas por el Día de Muertos en la Plaza Morelos de la ciudad.  

La última imagen…

Carlos Manzo fue atacado en pleno evento público, mientras admiraba a las catrinas gigantes y disfrutaba de los juegos pirotécnicos con uno de sus hijos cargado en brazos.

Mientras se tomaba fotos y convivía con las familias, un sicario se le acercó para dispararle en repetidas ocasiones, heridas que le provocarían la muerte mientras era atendido en un hospital.

De 40 años, Carlos Manzo era conocido por la manera directa como confrontaba a los delincuentes,  patrullaba armado con un chaleco antibalas puesto y mientras pedía apoyo al gobierno federal advertía “no quiero ser otro de los ejecutados”.

El agresor, identificado como Víctor Manuel Ubaldo Vidales, de 17 años de edad, quien fue abatido en el lugar por la escolta municipal del alcalde, había sido reclutado por el crimen organizado para perpetrar el ataque y el arma que utilizó está vinculada con eventos similares relacionados con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).

“La valiente postura de Carlos Manzo frente al crimen organizado y su crítica frontal a la inacción federal,  no es solo un acto de valor personal es un clamor de justicia que resuena en cada rincón del país azotado por la violencia”, estableció el Colegio Nacional de Abogados Municipalistas en un posicionamiento público emitido tras el mortal atentado.

En entrevista para Semanario CONTRASEÑA, el presidente del Colegio, Marcos Pérez Esquer, se solidarizó con la familia de Manzo, sus seres queridos y con todos los servidores públicos que viven bajo asedio, bajo amenaza.

Tras calificar el atentado como “una tragedia humana”, Pérez Esquer destacó que desde el Colegio de Abogados Municipalistas “vemos con enorme preocupación lo sucedido porque lamentablemente no es un hecho aislado, lo que estamos viendo es un síntoma más de una crisis estructural muy profunda que revela la vulnerabilidad en que se encuentra el poder municipal frente al enorme poder del crimen organizado”.

El abogado constitucionalista destaca que “hay una asimetría de poder y cada vez es más evidente en esta lucha contra la violencia en México, la verdad que se han priorizado esfuerzos de carácter federal, como la creación de la Guardia Nacional y dotar de mayores recursos e inteligencia y tecnología a la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, pero se ha abandonado prácticamente lo local, sobre todo lo municipal”, expone.

“Este es un llamado, triste, trágico llamado a que recompongamos esa estrategia, que volteemos a ver al municipio como lo que es, una parte sustancial del pacto federal, y no como algo marginal. Yo creo que si va a tener éxito la lucha contra la violencia en México, va a ser desde lo local”, comenta.

Atentado mortal a la vista de todos.

“No podría yo entender una victoria de la sociedad mexicana contra la violencia si no es con municipios fuertes, municipios bien acompañados, coordinados y totalmente solventes en lo financiero, lo técnico, lo profesional”, manifiesta.

El movimiento del sombrero que Carlos Manzo abanderó desde su natal Uruapan y que ahora seguirá con su viuda Grecia Quiroz como alcaldesa sustituta, amenaza con extenderse por todo el país, por la esperanza que el michoacano había despertado en buena parte de los mexicanos.

“Era un personaje que conectaba muy bien con la gente, que tenía muy buena comunicación, que llegaba a muchos sitios, mucho más allá de Uruapan, mucho más allá de Michoacán, gracias también a las redes sociales.

“Yo lo había escuchado en varias ocasiones y me parecía un hombre no solo bien articulado y muy comprometido sino sobre todo muy valiente. Porque conociendo esa región aguacatera y limonera, enfrentar a la delincuencia como lo hacía Carlos Manzo requería de un gran valor, le costó la vida y yo creo no podemos normalizar que a personas que alzan la voz y quieren gobernar bien por sus pueblos los maten de esta manera”, destacó.

Coordinación efectiva

Marcos Pérez dice que se han abandonado muchos esfuerzos que se hicieron en el pasado para profesionalizar a las corporaciones policiacas municipales, fundamentales para la seguridad pública, con la desaparición de algunos programas municipalistas como el Subsemun y el Fortaseg, con los que se bajaban millonarios recursos para el equipamiento de las corporaciones locales.

A los municipios se les ha tratado con indiferencia y hasta con desconfianza, enfatiza.

Precisamente esa ha sido una de las polémicas en torno al crimen de Carlos Manzo, respecto a si contaba o no con protección del gobierno federal y por qué no protegieron adecuadamente al alcalde de Uruapan.

El legado sigue.

“Deja mucho que desear todo lo que sucedió al respecto porque todo indica que sí ese apoyo de 14 elementos de la Guardia Nacional, que en la realidad se traducen en siete porque tienen sus turnos, pero la misma autoridad federal, el secretario García Harfuch dijo algo que llamó la atención: que estaban asignados a su seguridad periférica, al parecer había una especie de desconfianza mutua

“Al final quienes abaten al sicario fueron los policías locales, así que la Guardia Nacional brilló por su ausencia en el momento preciso que se requería. En este momento no se trata de buscar culpas, pero estos hechos sí demuestran una falta de coordinación entre el gobierno federal y los municipales”, sostiene.

“Este un problema generalizado, de todo el país, hay muchos lugares donde queda evidente que el poder del crimen organizado es superior al poder formal y legalmente establecido en estados y municipios, eso es innegable, se habla que en estas condiciones se encuentra el 30 por ciento del territorio nacional, a mí se me hace que se quedan cortos”, considera.

“Yo creo que el gobierno federal debería hacer un llamado de cohesión, de unidad nacional para reconstruir todo el entramado de seguridad pública y hacer hincapié que esta estrategia debería tener como un vector muy importante lo municipal; el edificio nacional se construye desde abajo y los cimientos son los municipios”, aseveró.

Aunque los de Marcos Pérez son buenos deseos, en lugar de convocar a la unidad, desde el poder presidencial llamaron carroñeros, buitres, comentócratas al sector de la población, medios de comunicación y líderes de opinión que condenaron de manera contundente el asesinato de Carlos Manzo y que señalaron la supuesta falta de apoyo.

“Sí miré con mucha pena esa expresión de los carroñeros y de querer culpar a gobiernos del pasado, yo considero que exigir justicia y resultados del gobierno no es hacer carroña, me parece que es lo más legítimo, lo más normal, lo más razonable y lo más esperable en sucesos de esta naturaleza”, menciona.

“Dejando de lado esos comentarios yo sí abrigo la esperanza que en algún momento el gobierno federal opte por la coordinación efectiva, real con los otros órdenes de gobierno, en especial el municipal, y que empecemos a ver los resultados”, dice Pérez Esquer.

Si pensaban que con matar al alcalde de Uruapan, Carlos Manzo Rodríguez, acabarían con la esperanza que había despertado en millones de mexicanos, estaban equivocados e hicieron mal sus cálculos. Por el contrario, su crimen ha provocado indignación general y desde Michoacán comienza a gestarse un movimiento de alcance nacional que está invitando a salir a protestar en las principales plazas del país el próximo 15 de noviembre.

“Yo siempre veo con buenos ojos la manifestación ciudadana de manera pacífica, eso debería ser parte de la normalidad democrática del país, no me sorprende, no me asusta, por el contrario, me parece un llamado legítimo, razonable por parte de la gente, ojalá que participen muchas personas, pero que el gobierno lo tome como es, de manera positiva, propositiva para cerrar filas en contra de la inseguridad y la violencia”, enfatizó. @