Ayuda espiritual para víctimas de la violencia en SLRC
Humberto Melgoza Vega
SAN LUIS RÍO COLORADO, SONORA.- Luego de atravesar un proceso de duelo que creyó insuperable, Isabel Gallegos encontró en el acompañamiento de una tanatóloga la luz que necesitaba para reconstruir su vida y, desde esa experiencia transformadora, decidió tender la mano a otras familias que han sufrido la misma experiencia.
Además de la creación de la Fundación Josafath Rocha, en memoria de su hijo, el pasado viernes inauguraron en las oficinas del PRI local el “Cuarto de Duelo”, un espacio destinado a brindar terapia de sanación a quienes, como ella, han vivido eventos traumáticos por la pérdida violenta de un ser querido.
“Esto no tiene que ver con partidos, ni tiene intereses políticos o electorales. Solo que fue el organismo de mujeres ONMPRI las que me tendieron la mano y ahora buscaremos ayudar a más personas de manera solidaria, independientemente de con quién simpaticen”, estableció Isabel Gallegos en la entrevista con Semanario CONTRASEÑA.

Las terapias de acompañamiento, tanto individuales como grupales, se impartirán los martes y viernes de 6:00 a 8:00 pm, de forma presencial y virtual a través de Zoom, con la especialista residente de Mexicali, Silvia García.
“Sí nos han hablado personas que están pasando por situaciones similares, quienes están buscando ayuda profesional para superar la muerte de su ser querido y aquí estamos para ayudarles”, manifestó.
La Fundación nació como un acto de amor hacia Josafath Rocha, quien murió de manera violenta en julio del año pasado en esta frontera.
“Nace desde el amor eterno que sentimos por él y desde la necesidad de convertir nuestro dolor en ayuda para otros padres que atraviesan el duelo por la pérdida de un hijo”, reza su presentación oficial.
“Después de atravesar un duelo tan profundo, entendimos lo solos que se sienten los padres que han perdido sus hijos por situaciones tan dolorosas como asesinatos, desapariciones, suicidios o secuestros.
“Muchas veces no existen espacios seguros donde podamos hablar de nuestros hijos sin sentir incomodidad, donde podamos llorar sin ser juzgados y seguir siendo mamá y papá, aun después de su partida”, señala.
En general, la misión de la Fundación es “brindar acompañamiento emocional, orientación y espacios de apoyo a madres y padres en duelo, honrando siempre la memoria de sus hijos y recordándoles que no tienen que atravesar este camino solos”.

Este proyecto que nace en San Luis Río Colorado buscarán replicarlo en Hermosillo y otras ciudades del estado, porque el dolor no distingue fronteras ni municipios, y la necesidad de sanar el alma se ha vuelto necesaria en estos tiempos violentos que vivimos.
Confusión fatal
La tarde del 31 de julio de 2025, la vida de Isabel Gallegos cambió para siempre. Ese día, su hijo de 21 años, Josafath Rocha —a quien llamaban “Tota” de cariño—, fue asesinado por un sicario motorizado que llegó y se fue en cuestión de segundos.
El sujeto, quien previamente se había asomado por la ventana de la estética ubicada en la avenida Tlaxcala y calle 22, accionó su arma de fuego hasta en tres ocasiones cuando Josafath se disponía a abordar el carro de su mamá por el lado del copiloto, para ir con su hermana a la Coppel a comprar un regalo.
“¿Te llamas Manuel?” —le preguntó el sicario en un par de ocasiones. A pesar de que la respuesta fue negativa, decidió dispararle de todas formas.
Cuando la policía y la Cruz Roja llegaron al lugar, ya nada pudieron hacer para salvarle la vida. Las primeras investigaciones, incluida la auditoría al teléfono celular, llevaron a la Agencia Ministerial de Investigación Criminal (AMIC) a concluir que se trató de una confusión fatal: “Tota” no se llamaba Manuel ni tenía ningún vínculo con la delincuencia.También se descartó un crimen pasional.
El joven vivía entre la estética, arreglando cabello y poniendo uñas a sus clientas y su cuarto, donde decoraba muñecas de Monster High. Su vida transcurría entre el trabajo y el amor de su pareja.
Pasaron los meses y, sumidos en la más profunda depresión, a la familia les presentaron fotografías en las que identificaron de inmediato al presunto autor material: José Ricardo “N”, sin domicilio fijo en la ciudad, quien ya se encuentra vinculado a proceso. Se negó a declarar y la segunda audiencia será este próximo mes de junio.

“Cuando pasó lo de nuestro hijo mi esposo y yo buscamos ayuda profesional, para no volvernos locos”, menciona Isabel con lágrimas en los ojos.
Recuerda que se la pasaba “empastillada”, sin ganas de trabajar ni de vivir, hasta que comprendió que “a la gente buena también le pasan cosas malas”.
Con la ayuda de la tanatóloga lograron salir del agujero negro, recuperar la sonrisa y entender que, aunque el dolor nunca desaparece del todo, puede transformarse en un motor que los impulsa a levantarse cada mañana.
“Vivimos en una sociedad a la que le falta empatía”, considera Isabel y agrega: “A partir de un dolor tan grande, entendemos que los padres necesitan ser abrazados y ser escuchados, no pueden quedarse aislados, no merecen que sean juzgados”.
“Es importante que las familias sepan que no están solos, que existe un lugar en donde pueden ser apoyados y escuchados”, resume con la voz entrecortada.
En San Luis Río Colorado, el “Cuarto de Duelo” se erige hoy como un faro de esperanza: un recordatorio de que, incluso en medio de la oscuridad más profunda, el amor de una madre puede alumbrar el camino para que otras familias no caminen solas. @

