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Cierre de maquiladoras enciende focos rojos en la frontera

El cierre de varias empresas de la industria maquiladora han encendido señales de alarma ante el riesgo de que esta tendencia se mantenga, alentada por factores como la desaceleración económica en los Estados Unidos, el bajo tipo de cambio del dólar y los altos salarios mínimos que se pagan en la frontera, en comparación con el resto del país. Por lo pronto, en los meses recientes se han perdido más de mil empleos. 


Humberto Melgoza Vega


SAN LUIS RÍO COLORADO, 26 de mayo de 2026.- La industria maquiladora, motor histórico del empleo formal en esta ciudad fronteriza, vuelve a encender las alertas. 
En las últimas semanas se confirmó el cierre definitivo de TAA de México y el anuncio de salida de La-Z-Boy, sumándose a una ola que ya acumula al menos cinco empresas fuera de operaciones desde 2023.


TAA de México cerró su planta el 17 de abril de 2026 tras 15 años de operación. La empresa, dedicada a la confección de prendas para exportación, atribuyó la decisión a una reestructuración corporativa para centralizar operaciones y mejorar competitividad. 


Dejó sin empleo a cerca de 300 trabajadores. Por su parte, La-Z-Boy también bajó la cortina metálica, con un impacto estimado en 400 empleos menos

El puro esqueleto.


Cuando la empresa “muchacho flojo” sabía que sus operaciones en esta frontera llegarían a su fin comenzaron con prácticas de hostigamiento laboral a sus empleados, para que renunciaran.


Además, emprendieron una agresiva campaña de aplicación de exámenes antidoping, para tener un pretexto para correr a quienes salieran positivos, al resto, los indemnizaron con cantidades irrisorias.
Entre 2023 y mayo de 2026, este municipio ha visto salir o reducir operaciones a empresas como Meca, Omni 8, Massimo, lo que ha representado arriba de mil plazas de trabajo menos.


Tradicionalmente se ha dicho que cuando a los Estados Unidos le da gripe, de este lado de la frontera nos la pasamos estornudando, como una manera de ejemplificar de manera coloquial la interdependencia entre las economías de ambos países. Actualmente, la economía estadounidense muestra claros signos de desaceleración: menor consumo, reducción de pedidos y cautela de las empresas ante la incertidumbre comercial y la aplicación de posibles aranceles. 


Como las maquiladoras sonorenses exportan sus productos mayoritariamente a los Estados Unidos, cualquier contracción económica allá se traduce casi de inmediato en paro técnico, reducción de turnos o cierres definitivos de este lado de la frontera.

En San Luis Río Colorado, donde la maquila ha sido uno de los principales generadores de empleo formal, junto con el sector agrícola, la capacidad de absorción del mercado laboral es limitada. 
Muchos de los trabajadores afectados son mujeres jefas de familia con experiencia específica en manufactura textil o ensamble, lo que complica su recolocación rápida. 


Si acaso sirve de consuelo, el caso de San Luis no es un hecho aislado, sino que el fenómeno se extiende a lo largo de la frontera norte de México, enfocada principalmente en el sector maquilador.
En el primer trimestre de 2026, la economía mexicana ya mostró señales de contracción.

El empleo formal en manufactura de exportación se ha resentido en varios estados fronterizos, y analistas advierten que 2026 podría ser un año de bajo crecimiento o incluso riesgo de recesión técnica si la demanda por parte del mercado norteamericano no se recupera en el corto plazo.


A ponerse las pilas

Más que verlo como una crisis y andar buscando culpables, la salida de algunas empresas maquiladoras debe propiciar el cierre de filas entre gobierno, sector privado y sociedad para enfrentarlo de manera creativa y solucionarlo en el corto plazo.

Andar buscando culpables es “politiquería” que no resuelve el problema, por el contrario, lo acentúa y no ayuda para la atracción de nuevas inversiones.

El contador público certificado, Joel Torres Gutiérrez, consideró que la situación aún no representa una crisis, sin embargo, sí se le debe prestar atención y emprender programas emergentes para emplear a toda la gente que se está quedando sin trabajo.

Con el cese de operaciones de La Z Boy suman al menos tres empresas de la industria maquiladora las que han cerrado sus puertas en esta frontera en los últimos meses, dejando sin empleo a alrededor de mil obreros, muchos de ellos cabeza de familia.

Omni 8, Masimo, TAA de México y más recientemente La Z Boy dejaron de operar en esta frontera, como parte de la desaceleración económica en los Estados Unidos, señala Torres Gutiérrez.

El titular en San Luis Río Colorado y Mexicali de la firma internacional Russell Bedford, contadores públicos especialistas en auditorías, impuestos y consultoría empresarial, hizo un llamado a las autoridades locales y estatales para reforzar la promoción industrial, diversificar la economía y agilizar los procesos para la reconversión laboral.

La contracción en el mercado americano, merced de una política agresiva implementada por la administración trumpista, aunado a las altas tasas de interés, generan una presión que va definiendo hacia dónde se mueve el mercado, hacia donde se va la mano de obra, hacia dónde se van las empresas, consideró.

“Los dos únicos factores que están incidiendo en esta situación, al menos los principales, son el tipo de cambio tan bajo y los altos salarios que se pagan en la frontera”, añadió por su parte Luis Carlos Valencia Rosas, director general del Grupo Centra Empresarial.

Joel Torres, de Russell Bedford.

Actualmente, el salario mínimo que se paga en la zona libre de la frontera norte, como Sonora y Baja California, es de 440.87 pesos diarios frente a los 315.83 que se pagan en el resto del país, un promedio de 125.83 pesos más al día, lo que representa alrededor del 40 por ciento más alto en la frontera.

En este contexto, “las maquiladoras se están moviendo a Centroamérica, a Nicaragua, otras a Malasia, otras más al interior del país, ciudades como Saltillo, Guadalajara, León y con eso le están pegando en la torre a la frontera”, consideró Flicho Valencia.

No hay que darle muchas vueltas, mencionó el también contador público de profesión, “si el tipo de cambio anduviera en 19 pesos, máximo 20 pesos, no estuviéramos enfrentando este problema y salvaría a todos, no sólo a las fábricas americanas, a las maquiladoras, ayudaría al turismo, impactaría en las remesas, ayudaría al comercio, ayudaría a todo el flujo que circula en los 3 mil kilómetros de frontera”.

Un tipo de cambio que promedie los 20 pesos por dólar, añadió, “ayudaría a las exportaciones, ayudaría a las hortalizas y a todo aquel que exporta; y a los que importan no les afectaría porque habría mucho más capital sólido en México para que hiciera más negocio el importador también”.

En resumen, expone el CEO de los VIP Market, el tipo de cambio está afectando de manera severa la economía de la frontera y es falso que tengamos un “súper peso”, el cual representa una burbuja sostenida de manera artificial por el Banco de México “y le están pegando en la torre a todas las naves industriales que están dejando vacías en toda la frontera, empezando por Tijuana, Mexicali, Nogales, San Luis y hasta Matamoros”. 

Sobre el tema, Joel Torres acotó que “en todo caso el sueldo sería irrelevante, si el dólar estuviera en 22 pesos, mínimo en 20 pesos, como estaba, a las empresas les entra un fuerte cantidad de dólares producto de las exportaciones y de ahí les alcanza y les sobra para sacar sus gastos de operación”.

Que quede claro que no estamos de acuerdo en que se haya incrementado el salario mínimo en la franja fronteriza, que era un añejo reclamo del sector productivo, de la parte empresarial y que hizo realidad el gobierno federal, pero el factor internacional es un imponderable, consideró.

Joel Torres reconoció que la incertidumbre de los términos en los que quedará el Tratado de Libre Comercio, el T-MEC, y la política del gobierno mexicano de congelar cuentas sin la orden de un juez cuando se sospeche que hay lavado de dinero, son factores que también están afectando de manera negativa.

Lazy Boy. Mala racha. Fotos: Humberto Melgoza

“La seguridad en la inversión es fundamental, una de las grandes críticas hacia el gobierno federal es que la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) pueda congelar cuentas con la simple sospecha de lavado de dinero, es como darse un balazo en el pie, porque eso genera temor en los inversionistas”, consideró. 

Sí hay una situación, pero no se va a acabar el mundo por la contracción en el sector maquilador, lo que debemos ponderar es el trabajo que están haciendo las cámaras y el propio gobierno para diversificar la economía con el sector de turismo de playa, turismo médico, prestadores de servicios, aprovechando que ha mejorado mucho el tema de la inseguridad, destacó.

En lugar de quedarnos pasmados, es momento de salir de nuestra zona de confort y estar preparados para recibir a los visitantes, tanto nacionales como del otro lado de la frontera, los que tenderán a incrementarse conforme se vayan abriendo más carriles de la garita comercial, actualmente en remodelación, expuso.  

“Tenemos que ser buenos anfitriones con nuestros visitantes y sobre todo ofrecer productos y servicios de calidad, en un ambiente de paz y tranquilidad, que también hace falta hacer una campaña para destacar que la situación ha mejorado, porque mucha gente se quedó con la vieja película”, comentó el consejero de la Cámara de Comercio.

Con el cierre de las dos maquilas más recientes “se habla de la pérdida de unos 700 empleos, más las anteriores súmale un quinientón, unas mil 200 gentes que se tienen que reintegrar a la economía, por eso hace falta una reacción emergente en donde tenemos que entrarle todos”, destacó.

“Por ejemplo, hace falta un malecón en el Golfo de Santa Clara y seguir promoviendo a San Luis, que sepan que aquí tenemos todo para ofrecerles, para que se vengan para acá”, anotó.  

Ante la pérdida de empleos, lo mínimo que se les pide a las empresas es que liquiden a sus empleados conforme a la ley, resaltó, “claro que hay una preocupación, no nada más de quienes se quedan desempleados, sino de todos, porque hay menos circulante en las calles y les pega a todos los negocios”, dijo.

La dependencia extrema de la maquila fronteriza respecto al ciclo económico estadounidense ha quedado nuevamente expuesta. En un país que busca diversificar su economía, casos como el de San Luis Río Colorado recuerdan que el empleo formal de calidad sigue siendo frágil cuando no hay estrategia de largo plazo. @