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División de Operaciones Fronterizas, la nueva apuesta para frenar al narco en Sonora

Para enfrentar el creciente desafío que representan las bandas de la delincuencia organizada que operan en la zona fronteriza de Sonora, colindante con Arizona, se crea esta nueva división calificada por el gobernador Alfonso Durazo como “un nuevo modelo anti-criminal”. El estado se mantiene dentro del Top Ten Nacional de violencia y Arizona es la principal puerta de entrada de fentanilo a los Estados Unidos.

Humberto Melgoza Vega

SAN LUIS RÍO COLORADO.-En el primer trimestre de 2025, Sonora fue el cuarto estado con la tasa más alta de homicidios dolosos, con una incidencia de 18.4 homicidios por cada 100 mil habitantes, empatado con el estado de Morelos, apenas por debajo de Sinaloa, que registró 20.5 dentro de la misma métrica.   

A pesar de los esfuerzos gubernamentales, tanto del gobierno federal como de las corporaciones locales, el estado se mantiene dentro del Top 10 de los estados con mayores niveles de inseguridad en México, apenas rebasado por Colima, Morelos, Guanajuato, Sinaloa, Baja California, Chihuahua, Tabasco, Guerrero…

Con la confluencia de al menos cuatro grandes cárteles de la droga, el de Sinaloa, el Jalisco Nueva Generación, el Cártel de Caborca y el Cártel Independiente (Los Salazar), Sonora, estado colindante con Arizona, aparece como la principal ruta de entrada de droga a los Estados Unidos.

Según datos de la DEA, el 51.4 por ciento de todo el fentanilo que entra a la unión americana lo hace por Arizona y los principales proveedores son los cárteles mexicanos, recientemente designados como agrupaciones terroristas por el Departamento de Estado de los EEUU.

En este contexto se crea la División de Operaciones Fronterizas de la Policía Estatal de Sonora, anunciada el pasado 1 de agosto de 2025 por el gobernador Alfonso Durazo, la cual marca un nuevo enfoque en la estrategia de seguridad de México.

Este cuerpo especializado, el primero de su tipo en el país, responde a la necesidad de abordar los complejos desafíos de la franja fronteriza de 588 kilómetros entre Sonora y Arizona, una región clave para el comercio, el turismo y la movilidad internacional, con más de cuatro millones de cruces registrados entre 2021 y 2024.

La iniciativa busca fortalecer la presencia institucional en una zona de alta dinámica, donde convergen problemáticas como el tráfico de drogas, la migración y la necesidad de protección civil.

El gobernador Durazo ha calificado esta división como un “cambio de paradigma” y un “nuevo modelo anticriminal para la frontera norte”. Esta descripción refleja un enfoque innovador que prioriza la coordinación interinstitucional, la profesionalización policial y el uso de inteligencia y tecnología.

La división operará desde bases estratégicas en San Luis Río Colorado, Sonoyta, Nogales y Agua Prieta, integradas por personal capacitado, con tecnología avanzada, una Unidad de Carreteras y paramédicos para brindar atención integral con un enfoque humanista.

Este modelo no solo busca combatir el crimen, sino también proteger a las comunidades fronterizas, lo que representa una evolución frente a estrategias tradicionales de contención de la criminalidad.

Para el investigador Marco Paz Pellat, director del Comité Ciudadano de Seguridad Pública, la colaboración con Estados Unidos, particularmente con la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), es un pilar fundamental de esta iniciativa.

En un marco donde las relaciones bilaterales enfrentan tensiones, como la revocación de visas a gobernadores o la designación de cárteles como organizaciones terroristas, esta cooperación binacional destaca como un esfuerzo constructivo, expuso el experto.

Drew Hoster, cónsul general de EE.UU. en Hermosillo, y el embajador Ronald Johnson han respaldado la creación de esta nueva división, reconociendo la capacitación de los 18 elementos iniciales por parte de la CBP. Esta alianza fortalece la capacidad de respuesta ante el tráfico de drogas y armas, especialmente en Arizona, identificada como una de las principales puertas de entrada de narcóticos a la unión americana.

“Es importante que esta nueva unidad opere con transparencia, profesionalismo y rendición de cuentas. La capacitación por parte de la CBP y el uso de tecnología avanzada son pasos positivos, pero será crucial implementar mecanismos de supervisión para evitar excesos y recuperar la confianza ciudadana”, manifestó Paz Pellat.

Los principales objetivos de la División de Operaciones Fronterizas incluyen combatir el tráfico de drogas, la migración irregular y otros delitos transfronterizos, mientras se protege a la población local.

“La prioridad debe ser reducir los índices criminales para garantizar la seguridad y tranquilidad de las familias mexicanas, como para cumplir con las exigencias de EE.UU., que ha intensificado su lucha contra el tráfico de fentanilo”, consideró el también consultor en políticas públicas e innovación gubernamental.

Los retos de seguridad exigen estrategias integrales que vayan más allá de la contención. La División de Operaciones Fronterizas, con su enfoque en inteligencia y coordinación, podría sentar un precedente para un modelo de seguridad más efectivo, siempre que se acompañe de políticas de prevención y combate a la corrupción, sintetizó.

El vocero del Comité Ciudadano de Seguridad Pública destacó que la creación de la División de Operaciones Fronterizas es un paso audaz hacia un modelo de seguridad más especializado y coordinado, con el potencial de transformar la gestión de la frontera norte. Sin embargo, su éxito dependerá de la transparencia, la capacitación continua y la capacidad de las autoridades para evitar la infiltración del crimen organizado en las instituciones.

“En un contexto de alta violencia y presión internacional, esta iniciativa debe ser más que una respuesta reactiva; debe consolidarse como una estrategia sostenible que priorice la seguridad humana y fortalezca la confianza entre México y Estados Unidos, demostrando que la colaboración binacional puede ser una herramienta poderosa para la paz y el desarrollo regional”, sostuvo Marco Antonio Paz.

Nuevo modelo de seguridad

“Estamos inaugurando un cambio de paradigma, un nuevo modelo de seguridad, porque aun sin pretenderlo, es muy probable que aquí estemos dando forma al nuevo modelo anticriminal para la frontera norte. Este modelo pone en el centro a la coordinación, la profesionalización del servicio público de seguridad y la creación de nuevas estructuras y metodologías para lograr una cooperación bilateral más profunda y eficaz”, diagnosticó el doctor Durazo.

Durante la presentación de la nueva División Fronteriza, Drew Hoster, cónsul general de Estados Unidos en Hermosillo, señaló que este esfuerzo binacional refleja la estrecha y cercana colaboración entre Estados Unidos y Sonora. Asimismo, reconoció a los elementos de la Unidad Fronteriza de Sonora por su entrenamiento de operaciones, implementado por la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP).

La División de Operaciones Fronterizas operará con bases en Sonoyta y Agua Prieta, sumándose a las tareas ya establecidas en San Luis Río Colorado y Nogales, cubriendo así los principales accesos del estado con una presencia estratégica, coordinada y permanente.

“Con esta acción, el Gobierno de Sonora incrementa su capacidad de respuesta ante los desafíos que plantea una frontera activa y en constante transformación, y refrenda su compromiso con la paz, la seguridad y el bienestar de las familias sonorenses. Una frontera segura, con presencia institucional fuerte, es una frontera con futuro”, aseveró el gobernador Alfonso Durazo.  @