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La clave de la información

El día que Yanet cruzó la línea

Humberto Melgoza Vega

SAN LUIS RÍO COLORADO.-De día, era oficial penitenciario en la Cárcel de San Luis, Arizona; de noche o en sus ratos libres, formaba parte de la estructura de un cártel de las drogas, a quienes proveía de armas y municiones para mantener su guerra interminable por el control de “la plaza”.

Así como Yanet Dowden, ciudadana estadounidense de madre mexicana, detenida con un cargamento de cartuchos en la aduana local, cada vez es más común que representantes del sexo femenino participen en alguna parte de la cadena del crimen organizado.

Ya han pasado de ser simples acompañantes o parejas de los narcos a formar parte importante del engranaje delincuencial, desde distribuidoras, “halconas”, utilizadas como “mulas” para cruzar droga y también participan en las bases armadas y el sicariato.

Hasta antes de su detención, casi nadie sospechaba de Yanet, si acaso les llamaba la atención su relajado estilo de vida, paseándose en su jeep negro por las playas del Golfo de Santa Clara y su porte estilo “buchona” del cual hacía gala en sus redes sociales, luciendo ropa y accesorios de marcas prestigiadas.

Yanet, presentada por la Marina.

La “gringuita”, como le decían sin que se diera cuenta, era relativamente nueva en el puesto, tenía si acaso un par de años sirviendo como oficial penitenciario en la Prisión Estatal de San Luis, Arizona, ubicada a las afueras de la ciudad, sobre el bulevar César Chávez.  

A pesar de su nacionalidad estadounidense, la mayor parte del tiempo la pasaba en San Luis Río Colorado, donde tiene familia, amigos y conocidos, algunos del bajo mundo.

Los frecuentes cruces en ambos sentidos de la frontera, especialmente por su trabajo como oficial penitenciario en la cárcel de San Luis, Az debieron llamar la atención de las autoridades, por el vehículo en que se movía además de su juventud y belleza que no pasaba desapercibida.

Pronto se enteraron que en realidad llevaba una doble vida.

La mañana del 11 de septiembre, día del 25 aniversario del ataque a las Torres Gemelas, Yanet Dowden –quien al día siguiente cumpliría 22 años–, fue detenida en la garita internacional del lado mexicano por elementos de la Marina, Defensa, Guardia  Nacional, Fiscalía General de la República (FGR), la Policía de Harfuch y de la Aduana mexicana.

Tripulaba la misma Jeep Wrangler negra de modelo reciente con la que se paseaba en las playas de Santa Clara.

En un compartimento especial, debajo de los asientos, los oficiales encontraron sueltos, fuera de sus cajas, 5 mil 445 cartuchos calibre 7.62 x 39 mm especiales para rifle AK-47, conocido popularmente como “cuerno de chivo”.

Por la trascendencia, la noticia sobre la detención de Yanet la dio el Gabinete de Seguridad del gobierno federal a través de su cuenta oficial de X:

En Instagram.

“En Sonora, como resultado de trabajos de inteligencia y coordinación interinstitucional, elementos de la Marina, de la Defensa, FGR, Guardia Nacional y de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) detuvieron a Yanet ‘N’, de nacionalidad estadounidense, identificada como operadora logística para el trasiego de armamento de una facción del Cártel de Sinaloa”, citó el Gabinete.

“Con estas acciones se afecta la capacidad operativa de los grupos criminales y se evita que armamento y municiones sean utilizados para generar violencia”, finalizaba el post.

Doble vida

Pero la noticia alcanzó dimensión internacional cuando trascendió que la muchacha de cándida apariencia, que en la foto de su detención aparecía con lentes y vestida con un amplio short rosa, además de trabajar para el cártel de “La Mayiza” formaba parte del sistema penitenciario estadounidense, con una plaza como Correccional Officer II en la Cárcel Estatal de San Luis, Arizona, de acuerdo a la identificación encontrada entre sus pertenencias.

No se trataba de cualquier mujer que aprovechando la laxitud del gobierno americano iba a la tienda y compraba armamento y cartuchos para pasarlos de contrabando a México, sino de alguien que por su trabajo sabe del manejo de armas y tiene contacto con delincuentes, tanto dentro de la prisión como sus aliados en la calle.

Medios como el New York Post destacaron la detención de Yanet y recordaron que el gobierno mexicano ha insistido en señalar que gran parte de la violencia criminal que se genera en México se ejerce con las armas que se compran hasta en la Walmart y luego las cruzan de contrabando por la frontera.

Clavo al descubierto.

El Gabinete de Seguridad mexicano sostiene que la oficial del Departamento de Correcciones, Rehabilitación y Reingreso de Arizona (ADCRR, por sus siglas en inglés) participaba activamente en el trasiego de armamento y municiones desde Arizona hacia Sonora, destinados a una facción del Cártel de Sinaloa que en esta región es operada por “Los Rusos”.

También se investiga si la detención de Yanet estaría relacionada con la de otro guardia penitenciario de la misma cárcel arizonense, detenido en enero de 2025 con 2 mil cartuchos del mismo calibre 7.62x 39 en la aduana internacional que divide ambos San Luises


San Luis, Arizona, y San Luis Río Colorado, Sonora, están conectados por el puerto de entrada de San Luis, uno de los más transitados de la frontera Arizona-México. Es común que personas de la zona fronteriza residan o se muevan entre ambos lados de la frontera de manera cotidiana.

Como Arizona es un estado donde la portación de armas es legal, el condado de Yuma está plagado de tiendas donde puedes comprar un arsenal.

Tras darse a conocer su captura en México, donde quedó a disposición de la FGR que la investiga por delitos relacionados con tráfico de armas y delincuencia organizada, el Departamento de Correccionales, Rehabilitación y Reingreso de Arizona la suspendió inmediatamente de sus funciones e inició el proceso legal para su despido definitivo, además de ofrecerse a colaborar activamente con las investigaciones.

El ADCRR sostuvo además que sus oficiales penitenciarios desempeñan sus funciones con honor y afirmó que una persona que quebranta la confianza pública afecta también a los agentes que se encuentran en la primera línea de servicio. @