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La clave de la información

Prevalece la impunidad en el crimen de periodista Benjamín Flores

Juan Jose Razzo

SAN LUIS RIO COLORADO, 17 de julio de 2026.- A 29 años del homicidio del director del diario La Prensa, Benjamín Flores González, persisten muchas dudas sobre la autoría intelectual, la cual varios comunicadores han señalado que es posible se haya fraguado en altos círculos del poder ya sea político pero también del crimen organizado.

Como comunicador fue astuto, valiente, ya que en las páginas de su medio informativo nunca dudó en escribir sobre políticos corruptos, narcotraficantes y miembros de las fuerzas policiales y armadas, además de dar cuenta de injusticias sociales que los miembros de la sociedad civil le plantearon.

Se han escrito cientos de notas informativas, columnas de opinión, artículos y editoriales sobre el tema, en el cual la descripción generalizada habla de impunidad.

México continúa siendo uno de los países más peligrosos del mundo para ejercer el periodismo. Desde el año 2000 hasta mediados de 2026, más de 178 comunicadores y periodistas han sido asesinados, según recuentos de las agrupaciones Artículo 19, Reporteros Sin Fronteras y  el Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ, por sus siglas en inglés) con sede en Nueva York.

Flores González nació el 11 de julio de 1968 en San Luis Río Colorado, Sonora lugar donde residía y trabajaba. Durante un tiempo residió en Baja california. Fue asesinado el martes 15 de julio de 1997 en esta su misma ciudad natal aproximadamente a las 16:00 horas.

El día del ataque, el periodista se encontraba afuera de las oficinas de La Prensa. Un hombre descendió de su vehículo con una metralleta AK-47 y disparó al periodista por la espalda hasta que el arma se atascó. Posteriormente, regresó y le disparó tres veces a la cabeza y huyó con tres otros sujetos en un vehículo sedán.

El crimen ocurrió ante la mirada atónita de los compañeros del periodista, quienes lo esperaban para celebrar su cumpleaños, el quinto aniversario del medio y también la liberación de varios amigos suyos que habían sido encarcelados debido a un caso que se manejó como político relacionado con el sistema de agua potable.

En mayo de 1997, escribió una crónica acerca de cómo media tonelada de cocaína confiscada por autoridades federales desapareció de la comandancia de la Policía Federal. Esto causó señalamientos por parte de funcionarios estatales.

El periodista y el medio habían recibido amenazas por parte del crimen organizado. Su familia explicó que tenía muchos enemigos por las historias que escribía. El caso fue asignado a la causa penal 0239/1997 y de apelación 0858/2009.

Gabriel González Gutiérrez fue detenido por la muerte del periodista tres años después del crimen. Fue arrestado en Estados Unidos y extraditado a México en 2006. Sin embargo, pese a ser sentenciado fue liberado en 2010 por falta de evidencia. El sospechoso, era líder de una banda de hermanos traficantes de drogas, y era blanco frecuente de las historias del periodista.

Entre los principales sospechosos se encontraba Luis Enrique Rincón Muro, alias “El Chichí”, quien recuperó su libertad siete años después del crimen por falta de pruebas. También Jorge Pacheco Reyes, alias “El Pecas”, quien fue sentenciado a 25 años de cárcel a pesar de alegar que fue torturado hasta confesar.

Otros sospechosos fueron Vidal y Miguel Ángel Zamora Lara. El primero estuvo varios años en la cárcel por su presunta participación en el crimen, pero también fue liberado. Su hermano salió de la cárcel en abril 2001.

Sobre el mismo caso siguen prófugos José Francisco Benavides Ávila, Carlos Pacheco García y Arsenio Pérez Lozada, quienes parecen tener una orden de aprehensión en su contra.

El crimen de Benjamín Flores fue presentado por la Sociedad Interamericana de Prensa ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), ante la ausencia de justicia por la posibilidad de que autoridades estuvieran involucradas.

“Fue una venganza”, procurador estatal

El 19 de julio de 1997, Rincón Muro fue presentado por la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) como el presunto homicida del periodista Benjamín Flores González. Según sus primeras declaraciones ministeriales, actuó por órdenes de Jaime González Gutiérrez, miembro del cártel de Juárez.

Al presentar los primeros resultados de la pesquisa por el asesinato del dueño del diario local La Prensa, Rolando Tavares Ibarra, titular de la PGJE, dijo que los testigos presenciales del crimen identificaron al autor material pese a que se cortó barba, bigote y cabello.

El presunto homicida dijo que el narcotraficante González Gutiérrez -preso desde febrero de ese año- le ordenó que acabara con el periodista porque el reo “pronto saldría de la cárcel y no quería publicaciones que interfirieran en sus actos”.

La declaración corroboraba afirmaciones en torno a que Jaime González Gutiérrez envió al periodista 100 mil dólares aproximadamente un mes atrás, a cambio de que guardara silencio, o de lo contrario lo iba “a quitar del camino”.

La detención de “El Chichí” se logró a las 20:00 horas del viernes siguiente al del día del homicidio, luego de cateos en casas cuyas direcciones fueron proporcionadas por Pacheco Reyes, uno de los primeros cuatro detenidos.

Reyes reveló sobrenombres de los tripulantes del auto de donde bajó el supuesto homicida. Asimismo, proporcionó la dirección del taller donde se pintó el coche, que era propiedad del hermano de González Gutiérrez.

Según el procurador Tavares Ibarra, “quedó confirmado que el móvil del homicidio de Flores González fue producto de una venganza” por las publicaciones que hacía en relación al narcotráfico.

No obstante, el funcionario afirmó que se trabajó en dos líneas de investigación. La primera se orientaba hacia González Gutiérrez y la otra se relaciona con la última columna de Flores González, en donde se refería a las propiedades del narco apodado El Pony y de Fernando Graciano Gracia, lugarteniente de Amado Carrillo y ex comandante del Instituto Nacional para el Combate a las Drogas.

Ambas líneas de investigación conducían al cártel de Juárez, que fuera comandado por Amado Carrillo, y del que no se descarta que haya operado en San Luis Río Colorado.

Rinden homenaje

Como todos los años en esta fecha se realizó una ceremonia para recordar a quien era conocido como “El Benja”, además de destacarse la importancia de los medios informativos en general en una democracia.

En la mayoría de los países se enfatiza que no puede haber una verdadera convivencia democrática, un sistema de libertad y de estado de derecho si no hay medios de comunicación libres.

En memoria del finado periodista el miércoles pasado se rindió un homenaje en el 29 aniversario de la muerte, el cual fue enmarcado con otras fechas importantes relacionadas con el periodismo en este rincón de Sonora.

Entre ellas, de acuerdo con información del padre e historiador Germán Orozco Mora, se trata del 75 aniversario de la fundación de La Voz de San Luis, el primer periódico de la ciudad y el 35 aniversario de La Prensa de San Luis.

La ceremonia tuvo lugar por la mañana en el monumento dedicado al finado comunicador ubicado en la avenida Benjamín Flores y calle 9.

Los presentes recordaron la labor del Benjamín, así como de todos aquellos que han sido víctimas de la censura por medio de la muerte, la cual es la forma más cruel en que se puede atentar contra la libertad de expresión.