Oscar Vega para Baja California
[vc_row][vc_column width=”1/1″][vc_column_text]SIN FRENOS
Marcos Pérez Esquer
Conocí a Oscar Vega Marín hace casi veinte años, por allá a finales del año 2000 en el que tuve el honor de integrarme a la 58 Legislatura del Congreso de la Unión. Por esos años, Oscar regenteaba la Asociación de Municipios de México A.C. (AMMAC) en su calidad de Director Ejecutivo. En esas andanzas, solía acudir a San Lázaro, particularmente en la época de la aprobación del paquete económico de cada año, para pugnar por mayores presupuestos para todos los municipios del país.
Desde el primer momento llamó poderosamente mi atención la dedicación, el profesionalismo y -yo diría- hasta la pasión que Oscar imprimía a su trabajo; no era un simple empleo, estaba claro que su defensa del municipalismo era para él una convicción personal y un compromiso de vida.
A la sazón, el municipalismo era una bandera central para el panismo nacional; la victoria electoral que el PAN había obtenido ese año a nivel de la presidencia de la República con Vicente Fox, se había gestado a punta de verdaderas hazañas cívicas en el nivel municipal durante lustros antes de ese 2 de julio.
En ese sentido, en ese momento histórico, muchos por ahí, y yo mismo que no tenía mayor experiencia en el servicio público que haber sido regidor en San Luis Río Colorado, Sonora, nos identificábamos con esa bandera municipalista. Aun así, aun cuando municipalistas pululaban en el PAN de la época, Oscar Vega se distinguía de entre todos por su conocimiento y dedicación. Desde entonces pensé que Oscar habría de aportar mucho a México; y en efecto, lo ha venido haciendo desde entonces, como seguro estoy, lo seguirá haciendo por mucho tiempo.
Sus pininos fueron también como regidor, en Tijuana, y desde entonces se ha desempeñado de manera ejemplar en diversas responsabilidades públicas. Es de esos servidores públicos que exudan verdadera vocación, un garbanzo de a libra, dirían por ahí.
A nivel estatal, ha sido Secretario de Educación y Bienestar Social, donde alcanzó logros memorables como la cobertura total de aulas refrigeradas en la calurosa área de Mexicali y su Valle, el incremento sustancial de la matrícula de las universidades Politécnica de Baja California y Tecnológica de Tijuana, y la implementación de la “Beca Progreso” que ha beneficiado a miles de jóvenes bajacalifornianos.
A nivel federal ha sido Director de Recursos Humanos de la Secretaría de Desarrollo Social, Jefe de la Unidad de Regulación de la Comisión Federal de Telecomunicaciones, Oficial Mayor en la Secretaría de Gobernación y -nada más y nada menos que- titular del Sistema Nacional de Seguridad Pública.
Su experiencia municipalista lo regresó a ese ámbito en años recientes al fundar Fortalecimiento Municipal, A.C., organismo que promueve la capacitación de servidores públicos municipales a lo largo y ancho del país.
Su afiliación en Acción Nacional data de hace 32 años, es decir, milita en el PAN desde antes de que el albiazul ganara por primera vez el gobierno del Estado de Baja California en 1989, el primero que ganó la oposición en México. Oscar no es pues, ningún improvisado, sabe perfectamente qué necesita Baja California y sabe cómo lograrlo, por eso busca ganar la elección de este próximo 2 de junio y ser Gobernador de ese gran Estado.
Le tengo un profundo cariño a esa tierra, viví en Mexicali por alrededor de ocho años, estudié ahí la educación universitaria, muchos amigos viven ahí, y conocí ahí también al amor de mi vida, la mujer con la que he formado una familia y una vida plena de felicidad. Por eso deseo lo mejor para Baja California. Por eso deseo para Baja California que Oscar Vega Marín se haga cargo de su gobierno.
Sé empero que el reto de Oscar no es sencillo, sé que los tiempos del PAN no son hoy los mejores y que la inercia favorable a Morena aún pervive, pero porque lo conozco, confío en que el trabajo serio y la probidad que caracterizan a Oscar lo podrán en el ánimo de la mayoría del electorado, y confío también, porque también lo conozco, en que la inteligencia y la racionalidad que por décadas han caracterizado al electorado bajacaliforniano, lo harán decantarse por la opción más conveniente, por la opción razonable e inteligente que Oscar Vega representa.
Solo algunas vagas noticias tengo de su principal contendiente el candidato de Morena, de apellido Bonilla, con esas pocas referencias no me atrevería a opinar sobre él, pero de algo no tengo duda, difícilmente algún partido político podría estar postulando hoy para Gobernador de ese Estado a un perfil mejor que el de Oscar Vega Marín.
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