La ejecución de El Taquiza. De Mexicali a San Luis

El hallazgo del cuerpo sin vida y con signos de violencia de un importante operador del narco en Mexicali en el valle de San Luis, entronque al Golfo de Santa Clara, vislumbra una escalada de la violencia en esta región fronteriza.
Humberto Melgoza Vega
SAN LUIS RÍO COLORADO.-Desde hace unos años que la división en el Cártel de Sinaloa se trasladó a San Luis Río Colorado y Mexicali junto con sus valles, esta región se ha convertido en zona de guerra, donde las células delictivas pelean cada centímetro del territorio.
Para las autoridades combatirlos ha representado un gran reto por su amplia movilidad, por el conocimiento de las brechas y rutas que conectan ambos valles, por la facilidad de brincarse de un estado a otro como en el caso de Luis B. Sánchez y Colonias Nuevas, Baja California, donde solo los divide la vía del tren.


De acuerdo a la información que se maneja en las Mesas de Seguridad tanto de Sonora como de Baja California, los grupos que se mantienen enfrentados entre ellos y no tanto con el gobierno son la Gente Nueva Salazar (GNS) del lado sonorense y el cártel de Los Rusos, que controla gran parte de Mexicali, la Zona Oriente y el valle.
Como parte de esta guerra regional que ha dejado cientos de víctimas, más que enfrentarse a balazos como en el viejo oeste, a solo que se de algún topón incidental, los grupos delictivos tienen variedad de métodos para ajustar sus cuentas entre éstos los clásicos “levantones”, cuando privan de la libertad al enemigo para torturarlo, sacarle información y eventualmente asesinarlo.
Aunque sucede en ambos sentidos del Río Colorado, se ha vuelto práctica recurrente que la delincuencia organizada, en especial la que opera en territorio cachanilla, venga y tire cadáveres al patio sanluisino, con lo que dispara la estadística de homicidio doloso en el municipio sonorense.
Zonas como El Sifón, en la carretera al Golfo de Santa Clara y de manera reiterada en el viejo estadio de beisbol del ejido Islita han sido utilizados para dejar cuerpos sin vida, algunos son dados de baja en el sitio, a veces acompañan los cuerpos con amenazas entre ellos y a las autoridades.
Ante la embestida de los medios de comunicación por el tema de la seguridad, el alcalde Santos González ha salido al paso para lamentar que nuestros vecinos que andan en el crimen organizado hayan agarrado el territorio sanluisino como tiradero de cuerpos, en vez de dejarlos de aquel lado.
Sin embargo, el cuerpo hallado sin vida la noche del pasado martes en el kilómetro 55 del libramiento al Golfo de Santa Clara no era el de cualquier sicario o vendedor de droga, que están en la partes más bajas del organigrama, sino el de un operador destacado en Mexicali identificado como Christian Jael Barajas Lozano, alias “El Taquiza”, hermano de “El Omega”, detenido en Mexicali y luego en Culiacán, donde está siendo procesado por feminicidio.
Para mayores datos, “El Omega” era el brazo derecho de El Ruso, hasta donde se sabe gente de El Mayo Zambada en Mexicali. Este crimen mantiene en alerta a autoridades de ambos estados ante una posible escalada de violencia.
Rusos en el 57
El hallazgo del cuerpo sin vida de quien luego se sabría era importante personaje en el bajo mundo se realizó a las 10:00 de la noche del pasado martes y luego de recibir el reporte acudieron como siempre los municipales como primeros respondientes.
A la altura del kilómetro 55 del libramiento hacia el Golfo de Santa Clara fue encontrado por los municipales tirado sobre la cinta asfáltica, con varios impactos de bala en el cuerpo.
Pero fue hasta el día siguiente cuando se confirmó su identidad que comenzó a circular la noticia en medios digitales.

Alrededor de la desaparición de El Taquiza no hay mucha información, no se sabe si previamente había sido privado de la libertad por la fuerza o si se lo llevaron con engaños, porque no había sido reportado como desaparecido.
El hallazgo del cuerpo sin vida de “El Taquiza” se da días después de la detención en el 57 de tres presuntos integrantes de la célula delictiva de El Ruso, entre ellos una mujer identificada como su hermana.
Esto ocurrió la noche del viernes 19 cuando personal de la Sedena y de la Fuerza Estatal de Seguridad Ciudadana (FESC) reventaron un domicilio en el Km 57 del lado de Estación Coahuila, Baja California, donde detuvieron a la supuesta hermana de El Ruso, sus escoltas y dos menores de edad.
En el operativo fueron asegurados César Antonio N, de 25 años y Ramón Omar N de 43, ambos originarios de Badiraguato, Sinaloa y Xóchitl Harumi “N”, de 37, originaria de Agua Caliente de los Monzón, Sinaloa.
Abogados de los detenidos, quienes fueron presentados con dos armas largas, una pistola y droga, argumentan que el domicilio fue allanado sin orden de cateo además que alegan haber sido torturados.
Esta no es la primera vez que el clan de Rusia da la nota por su presencia en la zona valle, tanto del lado de Mexicali como de Sonora, enfrascados en una lucha sin cuartel contra la Chapizza y sus aliados los “Salas”.
La mañana del 3 de diciembre de 2022 ingresaron a Luis B. Sánchez una veintena de vehículos con hombres fuertemente armados, quienes desataron el infierno en el poblado con balaceras por distintos frentes que dejaron varios muertos y daños colaterales.
Una decena de camionetas y pick-ups con una X pintada fueron aseguradas por las autoridades, de esta manera se habría identificado el comando enviado por la Chapizza, que de acuerdo a informes de inteligencia y periodísticos iban sobre El Ruso, quien logró escapar entre la lluvia de balas. @