Apagones la no tan nueva calamidad que azota a los sanluisinos
Juan José Razzo
SAN LUIS RIO COLORADO, 25 de julio de 2026.- Este asunto de los cortes de electricidad no es reciente pero sí muy molesto y de riesgo al grado de que podría llamársele de una dimensión casi mortal, dado el calor extremo que se registra en el noroeste de Sonora durante estas fechas en las cuales cada año se registra la llamada canícula.
En un hogar carente del servicio de energía eléctrica, sus moradores sufren los estragos de dicho evento climático llamado así porque es el tiempo en que Sirio, la estrella más brillante de la constelación del Can, aparece junto con el Sol y coincide con la época más calurosa del año en el hemisferio norte, o sea son “los días perros”.
En territorio sonorense las más altas temperaturas se registran por lo general entre la última semana de julio y la primera de agosto, aunque pueden registrarse en otras fechas cercanas, es indispensable el uso de aparatos enfriadores de aire, y la Secretaría de Salud siempre exhorta a tomar precauciones.
Debido a que la situación se ha registrado en cuando menos 20 estados en las últimas semanas, la presidenta Claudia Sheimbaun Pardo ha explicado la diferencia entre apagones, ocurridos por el factor clima y el uso excesivo de aparatos de aire acondicionado, aparte de mayor demanda industrial por el crecimiento, y los cortes programados para reparar las redes viejas.
Ha mencionado que no se trata de falta de generación ni suministro, pues México tiene instalada una capacidad de unos 90 mil megawatts (MW), en tanto que la demanda nacional apenas rebasa los 55 mil MW durante el verano.
Pero el asunto es que los usuarios se siguen quejando de los apagones, cortes programados, interrupciones o como quieran llamarlos.
En San Luis colapsó esta canícula
Desde hace muchos años se presenta esta circunstancia, pero el fin de semana pasado colapsó debido a la coincidencia de tres factores, un mayor número de interrupciones eléctricas, más duración de cada una y la presencia de sensaciones térmicas de hasta 48.5 grados centígrados a la sombra con alta humedad.
¿Por qué la alta humedad ambiental eleva la sensación térmica? De acuerdo con la Coordinación Estatal de Protección Civil (CEPC), la alta concentración de agua gasificada satura el medio ambiente, lo que dificulta las funciones de sudoración y transpiración con las cuales se controla la temperatura corporal, así que el humano libera menos calor del que genera.
La adversidad se torna insoportable para todos pero en particular en los hogares e instalaciones donde hay personas en situación vulnerable, mujeres con embarazo complicado, discapacitados, pacientes conectados a aparatos, migrantes recién llegados del sur del país acostumbrados a climas templados, enfermos crónicos y otros.
Se habla de cuando menos una persona muerta por golpe de calor –al cierre de esta nota-. Obvio el asunto estalló y se volvió viral en redes sociales… pero nomás, porque nadie sale a protestar en vivo.
Elva Nidia Garibaldi, psicóloga local, escribió: “En muchos hogares hay adultos mayores y bebés. ¿Quién se hará responsable de los decesos por deshidratación en medio de este terrible calor? ¡Es una injusticia!”.
Agregó, ¿y de los aparatos domésticos, computadoras, aires acondicionados, refrigeradores, abanicos, aerocoolers, comida descompuesta por falta de energía eléctrica? ¿Qué soluciones hay a esto?
También están las pérdidas económicas para los empresarios, como publicó Gustavo Gerardo “El Pato”, propietario de un negocio de venta de jugos frutales, denunció: De las 2:00 a las 5:00 de la tarde seis apagones y quién paga las consecuencias de nuestros aparatos refrigerantes. Los pequeños negocios también merecemos un servicio de energía eléctrica confiable”. (Este cuate no estoy seguro si así se llama. El apellido sí).
Agregó: “Entendemos que pueden existir fallas pero necesitamos soluciones y una mejor comunicación cuando se presenten interrupciones. Trabajamos todos los días para sacar adelante nuestros negocios y familias. Esperamos que esta situación sea atendida a la brevedad”
Consideró que debe se debe apoyar a los pequeños comercios pues un servicio eléctrico confiable beneficia a toda la comunidad.
La prolongación del sufrimiento
Luly Andrade, residente de un habitacional, compartió: “no hay luz en el Infonavit. Tiene más de tres horas que se fue”. También en la colonia Solidaridad reportaron la carencia del suministro por más de 24 horas. Campestre, Burócrata y Altar cuatro horas. Más o menos en otros barrios.
Cientos, quizá miles de usuarios del servicio de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), saltaron a las redes y hablaron de hasta doce apagones cada día, con duración cada uno desde minutos hasta cuatro horas.
Muchos cibernautas subieron imágenes con la torre reloj-termómetro de avenida Hidalgo y calle Cuarta marcando la temperatura arriba mencionada y con el comentario “ahí nomás”, eso sí con sus consabidos errores ortográficos como hay nomas, ai nomas, ay nomás y las variantes con no más.
El dirigente municipal del Partido Acción Nacional (PAN) San Luis, Carmelo Celaya Barrón, citó que “no puedo decir lo que pienso de la CFE porque mi religión no me lo permite”.
Preguntó qué está pasando con esta empresa de clase mundial, al referirse a la frase o lema que idearon desde hace años los publicistas o manejadores internos de la compañía paraestatal.
Tras redundar en las mentadas y etiquetas como #HDSPM, otros redesocialeros colmaron los espacios con lo sucedido en muchas colonias urbanas y rurales de Sonora y las dos Bajas Californias, hablando de los apagones, cortos circuitos, bajadas de voltaje, los cuales ocasionan una serie de problemas a los pobladores.
En una de sus manifestaciones, a la líder social Petra Santos Ortiz varios sanluisinos le pidieron hiciera algo, una protesta contra los apagones, “pero ella dijo, no nomás eso, hay muchos problemas como las altas tarifas pero cuando se convoca a la gente a protestar no van”.
En San Luis hay alrededor de 70 mil usuarios, entonces hace dos años un grupo de ciudadanas invitó a sumarse al bloqueo de la entrada a los cefemáticos de avenida Félix Contreras y calle 9, al lugar sólo acudieron seis señoras y permanecieron unos pocos días.
Se habla de la planta de ciclo combinado que la CFE construye en un terreno desértico localizado al este de la ciudad, el cual sumará al tendido una capacidad de 648 megawatts pero se encuentra en fase de pruebas para garantizar el suministro de gas y la coordinación de las turbinas de combustible y de vapor de agua.
De acuerdo con el proyecto del gobierno federal no sólo cubrirá las necesidades de esta frontera sonorense sino que generará excedentes para la región noroeste.
En la colonia Topahue semanas atrás trabajadores de la empresa pública eléctrica retiraron decenas de conexiones ilegales, llamadas “diablitos”, además de iniciar un programa de medidores comunitarios como medida para contrarrestar que la gente se conecte a la red sin contrato.
Un trabajador de CFE, quien pidió el anonimato porque después se hace mucha polémica y lo pueden despedir, explicó la verdadera razón de los apagones, lo cual se debe a la sobredemanda o sobrecarga de necesidad en el tendido eléctrico.
“Principalmente en el este y en el sur de la ciudad mucha gente se cuelga con diablitos de los alambres, eso hace que haya sobrecarga, los transformadores empiezan a tronar y por eso se va la luz”, relató.
Asumió que “a la gente le vale ver… cuando vamos y quitamos los diablitos, para que después cambien los transformadores, creo que todavía no damos vuelta en la esquina y la gente vuelve a colgarse de los alambres”.
De por sí, en verano pues toda la gente enciende sus aparatos de aire acondicionado y le baja la temperatura a los refrigeradores, prende abanicos, así que el circuito que está planeado sólo para los usuarios con contrato revienta con los que se cuelgan sin permiso, concretó.
Pues este es un resumen de lo que sucede, aunque hay algo más que son los cortes del suministro por falta de pago… pero esa es otra historia.

