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Más de 25 mil perros callejeros pululan por SLRC

En un problema fuera de control es en lo se ha convertido la proliferación de perros que, al deambular por las calles de esta ciudad, representan un peligroso foco de infección, una problemática de salud pública que se atribuye a la tenencia irresponsable y que busca corregirse a través de las campañas de esterilización.

Bibiana García Garza

Una creciente fuente de contaminación ambiental y una grave amenaza a la salud de los habitantes es la que traen consigo los cientos de miles de canes que vagan entre basureros, calles y callejones de México.

Aunque es una cifra difícil de determinar, estudios realizados en los últimos años a nivel nacional tanto por parte del Inegi como de organizaciones protectoras de animales internacionales como Pet Ownership, estiman que pudiera haber al menos 16 millones de perros callejeros en territorio mexicano.

En total, se calcula que existen alrededor de 23 millones de perros en el país, de los cuales el 70 por ciento no tienen dueño ni hogar (16 millones) y seguramente padecen de diversas enfermedades, muchas de ellas transmisibles al ser humano.

Dichas estadísticas también sostienen que México ostenta el primer lugar en Latinoamérica con mayor población de mascotas y, a su vez, de perros callejeros.

El municipio de San Luis Río Colorado no es la excepción a esta problemática pues actualmente se puede decir que de los alrededor de 40 mil perros que se han censado a nivel local, más de la mitad son callejeros.

Así lo confirmó el titular de la Dirección de Salud Pública Municipal y responsable del Centro de Control Animal (CCA), Daniel De la Paz Walker, quien aclaró que son estadísticas variables que no pueden ser exactas.

Esto debido a que, abundó, la proliferación de canes es más frecuente de lo que se puede alcanzar a percibir por lo que apenas se alcanza a deducir por medio de cálculos.

Es así que se puede concluir que la cifra más aproximada a la cantidad de perros callejeros que existen tanto en la mancha urbana de San Luis Río Colorado como en los ejidos del valle y el Golfo de Santa Clara es de 25 mil canes, dijo.

Se trata pues, de una amplia población de animales que debe levantar el Centro de Control Animal a diario, casi siempre por las denuncias ciudadanas que alertan de la presencia de las jaurías que tumban botes de la basura por las noches, por ejemplo, o ante la agresividad de algún can que pudiera poner en peligro a las personas, sobre todo a los niños.

Actualmente, precisó el doctor De la Paz Walker, se realizan de 15 a 30 capturas de perros callejeros diarias, una cifra que también varía pues se incrementa cuando se realizan operativos especiales cuando se solicita, especialmente en los ejidos.

Sin embargo, el problema persiste y, al ser perros “silvestres” no son esterilizados y se reproducen sin ningún control, incluso más de dos veces en sus vidas, y así sucesivamente, un ciclo que pareciera no tener fin.

A ello contribuyen los canes que a pesar de tener dueño no son debidamente atendidos ni controlados y finalmente terminan apareándose con los callejeros y, como resultado, más sobrepoblación canina.

Enfermedades, infecciones y muerte

El verdadero problema con los perros de la calle, además de que ellos mismos también sufren las consecuencias, son las enfermedades que atraen a los seres humanos y que, en algunos casos, pudieran tener un desenlace fatal, como ya ha ocurrido.

El funcionario municipal explicó que los riesgos que atraen los “solovinos” van desde accidentes de tránsito que pueden ocasionar al atravesarse por las vialidades, hasta generar cada vez más fuentes de infección que ponen en riesgo principalmente a los más vulnerables: los niños.

Eso sin mencionar las agresiones y mordeduras, que en este ciudad han causado la muerte de infantes.

También la rickettsia –que puede ser una enfermedad mortal al no tratarse adecuadamente y/o a tiempo-, y las infecciones gastrointestinales y respiratorias por el excremento que estos animales dejan a su paso en las calles, afirmó.

“Se pueden generar infecciones gastrointestinales y respiratorias debido al excremento que dejan en las calles que se seca y empieza a liberarse en forma de esporas que inhalamos en el ambiente, o a veces los niños pueden estar jugando cerca del excremento también”, anotó.

Esas esporas pueden favorecer también las alergias y otros problemas respiratorios que por igual pueden ser causadas por el pelaje del perro que, además, en caso de tener sarna puede provocar dermatitis en los seres humanos.

“Al final todo recae en una visita al médico y un gasto, además de que la mayoría son portadores de la garrapata, el vector que sirve como vehículo de la rickettsia”, externó.

Por otra parte, los perros callejeros suelen estar llenos de parásitos y además sufren de desnutrición al alimentarse principalmente de los desechos que encuentran en la basura que, dicho sea de paso, desperdigan en las calles y callejones como instinto de supervivencia para acceder a un poco de comida.

Esterilización, la solución más acertada

Sin duda, el problema de los perros callejeros se debe, principalmente, a la tenencia irresponsable que, de abatirse, disminuiría el riesgo de salud pública al que se enfrenta este municipio, como muchos otros en el país.

Esto sólo puede lograrse mediante la concientización acerca de los riesgos de salud que conlleva la sobrepoblación canina, propuesta en la que se incluye la esterilización de las mascotas, una campaña en la que se trabaja de manera permanente, mencionó el director de Salud Pública Municipal.

Precisamente este fin de semana se llevará a cabo una mega campaña de esterilización que operará a 550 mascotas, principalmente perros, en las inmediaciones de Cobach, por la avenida Durango y calle 30.

En lo que va del año, ya se han esterilizado a mil 600 mascotas en el Centro de Control Animal y en 2016 se realizaron mil 200 cirugías, celebró, aunque todavía falta mucho por hacer para abatir el problema.

Se trata del arma más efectiva para inhibir la proliferación de perros de la calle, sostuvo, y se promueve con ello una cultura de tenencia responsable de mascotas, es decir, que los dueños procuren tener a sus animales dentro de un cerco, los alimenten, les apliquen las vacunas correspondientes y les brinden todos los cuidados que requieran o bien, que mejor no los tengan.

Esto porque sólo con las capturas es imposible hacer frente al problema pues el Centro de Control Animal es un espacio que tiene capacidad para 120 animales y sólo se trabaja con tres unidades de captura y cinco empleados, admitió.

En ese sentido, refirió también el CCA gasta cerca de 100 mil pesos mensuales que se debe emplear tanto en capturas, manutención de los animales que sí pueden ser dados en adopción y también en los que serán sacrificados, sin mencionar gasolina para unidades, limpieza, sueldos, etcétera.

La solución que se les suministra al momento de sacrificarlos (celasol) es costoso pero evita utilizar métodos crueles como los que se utilizaban hace años (choques eléctricos).

No obstante, aclaró, justo lo que se busca disminuir también son los sacrificios pues de reducirse la sobrepoblación canina, cada vez con menos frecuencia se tendría que recurrir a esa alternativa que para los veterinarios del CCA nunca es agradable.

Hasta la fecha, se sacrifica a un promedio de 100 perros semanalmente en el Centro de Control Animal aunque en un par de días más ya hay otros cien canes más esperando ser adoptados,  o bien, el pasar a una “mejor vida perruna” en caso de no tener salvación.

El lado positivo es que las adopciones también son frecuentes, agregó el médico, y si el perro es adulto se entrega esterilizado al nuevo dueño, a quien se concientiza para que brinde los mejores cuidados al animal con el fin de evitar así que se siga contribuyendo al problema de la proliferación de perros callejeros.

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