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Amenazan de muerte a periodista crítico de la 4T

Las nuevas amenazas contra Juan Manuel Partida Valdez ocurren mientras el periodista le sube el volumen a sus publicaciones en las que sostiene que el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya es aliado de Los Chapitos y que el dinero del narco llegó hasta la campaña presidencial.

Humberto Melgoza Vega

CULIACÁN. – En las entrañas del estado de Sinaloa, donde el poder y el crimen organizado parecen bailar abrazados, al ritmo de los narcocorridos, un periodista combativo vuelve a enfrentar la sombra de la muerte por atreverse a señalar lo que muchos callan. 


Juan Manuel Partida Valdez, presidente de la Asociación de Periodistas de Sinaloa y autor de la columna “Altoparlante”, recibió nuevas amenazas directas contra él y su familia tras publicar información delicada sobre el gobernador con licencia Rubén Rocha Moya, a quien señala de ser socio de Los Chapitos.


Los hechos ocurrieron el pasado 24 de mayo de 2026, cuando Partida publicó  en sus redes sociales una nota sobre los actos de presunta corrupción en un corporativo vinculado a los hijos de Rocha-Moya. 
Horas después, desde perfiles anónimos en Facebook comenzaron las amenazas, donde lo menos que le dijeron fue “chayotero” y “amarillista”. 

Amenaza directa.


“Así te queremos ver cantando cuando tengas a tus nietos en tu tumba. Valora a tu familia, estás a tiempo”, le advirtió un tal Ricardo Flores García en una de las amenazas.


Las capturas de pantalla que el propio periodista compartió dan testimonio de la saña y aunque los agresores borraron rápidamente los comentarios, el daño ya estaba hecho.


Desgraciadamente no es la primera vez que esto sucede. Partida Valdez, con más de 45 años en el oficio, acumula un historial de agresiones que incluye llamadas telefónicas explícitas. 


En una de ellas, un desconocido le espetó: “En unos 40 minutos llego a tu casa y me vale verga le hables a quien le hables… ¿Qué nos cuesta matarlos?”

Desde 2022, el periodista culichi cuenta con medidas de protección del Mecanismo Federal para Periodistas, pero en Sinaloa nadie le garantiza que su vida esté a salvo por eso sale de su casa solo para lo estrictamente necesario.


Esta es la segunda vez que Semanario CONTRASEÑA le hace una entrevista a Juan Manuel Partida, la anterior fue en el marco de la guerra estallada en Sinaloa entre La Mayiza y Los Chapitos, que ha dejado a la fecha más de 3 mil muertos por el mismo número de desaparecidos.


Ahora, el enlace se da por las nuevas amenazas de muerte en su contra, surgidas en el contexto donde el gobierno de los Estados Unidos solicita la extradición del gobernador de Sinaloa con licencia y nueve de sus cercanos colaboradores, a quienes acusa de estar asociados con los hijos del Chapo Guzmán.


Fiel a su estilo, directo e irreverente, en la entrevista Juan Manuel sostiene lo dicho contra Rubén Rocha y añade que el dinero sucio proveniente del narco alcanzó hasta las campañas presidenciales de López Obrador, tal y como lo publicó Anabel Hernández en su libro “La historia secreta: AMLO y el Cártel de Sinaloa”.


*Sin filtros 


A través de sus espacios periodísticos, arriesgando el pellejo, Juan Manuel Partida lleva años denunciando la connivencia entre el gobernador (con licencia) de Sinaloa, Rubén Rocha Moya y el narcotráfico, en particular el cártel de Los Chapitos. 


Ahora, la petición de los Estados Unidos al gobierno de México para que sea detenido y extraditado parece darle la razón.

Rocha Moya y la “meserita”.


Autor de la columna Altoparlante, Partida ha despuntado en redes sociodigitales como X –antes Twitter– porque todos están con la mira puesta en Culiacán, Sinaloa, donde tiene su base de operaciones. Sus comentarios sin filtros, donde refiere la existencia de un narco-gobierno, también han jalado la atención de los malos.


“Amenazas siempre he tenido, nomas que ahora veo que están subiendo de tono, más en estas semanas que he estado siendo muy crítico, como está sucediendo a nivel nacional, en asuntos de la narcopolítica de Sinaloa”, expone.


“Como dice el dicho, ‘perro que ladra no muerde’, pero tampoco hay que pecar de ingenuos y hay que estar pendientes y ser precavidos. Yo salgo poco de casa, pero no sé qué va a pasar luego de estas nuevas amenazas”, menciona. 


La entrevista se realiza el dia que comparecieron ante la delegación de la Fiscalía General de la República (FGR) en Culiacán, en calidad de testigos, no como indiciados, tanto Rubén Rocha Moya como el senador morenista Enrique Inzunza, quienes no dieron la cara a los reporteros, como sí lo hicieron el ex vicefiscal de la Fiscalía General de Justicia del Estado, Dámaso Castro y el ex jefe de Investigaciones de la FGE, Marco Antonio Almanza Avilés, quienes declararon a los medios tener su conciencia tranquila y su confianza en las instituciones.


Las nuevas amenazas contra el periodista y su entorno familiar están encaminadas a que le baje unas rayitas al tono de su crítica, pero están teniendo un efecto contrario. 
“Claro, están tratando de intimidarme, aunque te repito que esto no es nuevo, pero las amenazas sí están subiendo de tono, pero no van a callarme”, insiste.


El tema que antes era comentario local, tanto en Culiacán como en el estado de Sinaloa, se volvió de interés nacional e incluso internacional luego que el Departamento de Justicia americano solicitó la detención con fines de extradición del gobernador Rocha Moya, del alcalde de Culiacán, Juan de Dios Gámez Mendívil, del senador por Sinaloa, Enrique Inzunza y otros siete funcionarios de primer y segundo nivel. 


“Yo tengo años publicando sobre la corrupción de Rubén Rocha y sus hijos y recientemente, con la orden de extradición de los Estados Unidos, me han mandado fotos, videos, información de los guaruras que traen, de las mansiones en las que viven, como la casa de Rubén Rocha Ruiz, de 17 millones de pesos”, señala.


“Estas publicaciones los traen muy enyerbados al gobernador, a sus hijos, al senador Inzunza y todos sus compinches y pretenden que nos callemos, es una variante de ‘No vean Tv Azteca’, ahora ‘no lean a Partida’ o que le baje porque corre peligro. Son intentos de intimidación pero no lo van a lograr, seguiré buscando la verdad y la justicia porque es un derecho que tengo y que nadie me puede quitar”, sostiene.    
Mientras que la presidenta Claudia Sheinbaum insistía en pedir pruebas al gobierno de los Estados Unidos para proceder contra el gobernador de Sinaloa, al menos dos de los implicados se entregaron al gobierno americano, dispuestos a convertirse en testigos colaboradores para buscar una reducción en sus eventuales sentencias.

Se trata del general,Gerardo Mérida Sánchez, secretario de Seguridad Pública en el gobierno estatal de Rocha Moya, acusado de recibir 100 mil pesos mensuales para proteger las operaciones de narcotráfico de Los Chapitos; y de Enrique Díaz Vega, quien era su secretario de Finanzas, imputado como operador financiero y enlace entre los menores y el círculo cercano del gobernador. 


“Mis fuentes de inteligencia militar me informaron y así lo publiqué hace días, que el general Gerardo Mérida, el que se entregó y que fue secretario de Seguridad de Sinaloa, lleva pruebas que él ya tenía y otras que le dieron altos mandos del Ejército en contra no solo del gobernador sino del ex presidente y la habitante de Palacio actual de sus pactos con el crimen organizado”, revela.


“Yo he publicado que en la Defensa y la Secretaría de Marina hay un hartazgo creciente por las complicidades de los gobiernos y los políticos que pactan con los narcos. Me dicen que el general lleva no una sino una varias memorias (USB) con documentos, videos de pruebas irrefutables que tienen nombre y todos los caminos conducen a Palenque…”, asevera.


Además, el presidente de la Asociación de Periodistas de Sinaloa sostiene que hay evidencias en el sentido de que Enrique Díaz Vega, ex secretario de Finanzas, fungió como enlace con Los Chapitos para, a través de Rocha Moya inyectarle dinero a las campañas a la presidencia de la República, tanto la de 2018 como la de 2024. 


“Yo fui quien dio a conocer –disculpa la modestia– a nivel nacional, que obviamente ha sido negada desde los gobiernos morenistas, de que el general Santos Gerardo Soto, en ese momento comandante de la Novena Zona Militar, tuvo una confrontación verbal directa con la gobernadora interina de Sinaloa, Geraldine Bonilla, a quien le dijo:


“‘Usted es parte del Cártel de Sinaloa, la violencia que se vive en Sinaloa es culpa del gobierno del estado, no de las Fuerzas Armadas’. Así lo publiqué y anuncié: ‘Soto está pidiendo que lo cambien de inmediato de zona militar’, tal como sucedió. Cambió de manos el gobierno pero es parte de lo mismo”, señala. Luego de años señalando a Rocha de “narcogobernador”, dice Partida que “es inevitable sentir satisfacción”, porque el tiempo y los gringos le están dando la razón. 


“Está mal que yo lo diga pero tengo más de tres años diciendo, todos los días, que en Sinaloa tenemos a un gobernador corrupto y narco, así con esas palabras. Saber que esa verdad, que como un loco estuve pregonando en el desierto, ahora es compartida por muchos, pues sí es satisfactorio”, concluye. @