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Divide y vencerás, la consigna en el PAN

“Olvídate de la Lina, la que me preocupa es la Karina”, soltó el comentario de manera espontánea Jessy Gastélum, al igual que sus compañeras precandidata del PAN a la diputación local por el Primer Distrito. Aunque el panorama desde afuera se ve parejo, incluso favorable a Acosta Cid, desde adentro los amarres perfilan a Karina Castillo como la posible ganadora en la asamblea del 15 de marzo. Hagan sus apuestas.

Humberto Melgoza Vega

unnamedLa única contienda interna del PAN, la que más se acerca a la competencia con tintes democráticos de los que tanto presume el partido azul y blanco, es la que actualmente encabezan un grupo de mujeres que se disputan literalmente con uñas y dientes la candidatura a la diputación local por el Primer Distrito, campaña que no está exenta de chantajes, traiciones y golpes bajos.

Esta nueva competencia se da en un marco en donde las dos grandes facciones que al menos desde 1996 han existido al interior de Acción Nacional se encuentran divididas, en particular el llamado Grupo Elite o “Totalmente Palacio”, formado como una cofradía por el entonces delegado del CEN del PAN en Sonora, Manuel Espino Barrientos.

Este grupo cerrado, ciertamente elitista, que durante muchos años se repartieron el poder y tan solo intercambiaban puestos en la estructura burocrática del gobierno cada tres años, en su disputa por el poder se ha fragmentado y actualmente solo se mantienen unidos de manera coyuntural en torno a intereses creados, con reforzamiento de los lazos familiares

En la carrera por la candidatura a la diputación local es muy importante no sólo quien vaya al frente de la fórmula como precandidata, que sea reconocida, carismática y que sea bien vista por la mayoría; también es estratégica la designación de la suplente, porque ahí es donde se hacen los amarres y se asegura el apoyo de otros militantes, por afinidad o conveniencia.

En este contexto, y en base a un análisis de la composición interna del panismo y a las distintas fórmulas, la que se percibe con mayores posibilidades de llevarse el triunfo en la asamblea del 15 de marzo es la pareja formada por Karina Castillo y Angélica Rivera, por encima de la que forman Lina Acosta y Alejandrina Ruiz y Jessy Gastélum y Aída Orozco.

Lina y el hermano incómodo

karina 3 feb 27Cuando Lina Acosta Cid regresó a San Luis a coordinar una campaña preventiva como funcionaria de la Secretaría de Seguridad Pública traía la doble función de promover su imagen y de paso hacer labor para su jefe, el secretario del ramo en el estado, Ernesto Munro Palacio, quien buscaba la diputación federal por la vía plurinominal.

Para entonces Ernesto Munro ya se había caído de la gracia del gobernador Padrés porque le habían concedido para su hijo Kiko Munro la candidatura a la alcaldía de Puerto Peñasco y a pesar de eso, saltándose las trancas seguía haciendo proselitismo para su proyecto personal.

Aunque al inicio se creía que Acosta Cid traía la bendición del Nuevo Sonora para buscar posicionarse y pelear por la candidatura a la diputación local, en realidad su soporte principal era el secretario de Seguridad.

A pesar de que Lina Acosta se formó en el Grupo Elite, fue directora de Planeación, subdirectora administrativa en la Dirección de Seguridad Pública Municipal y diputada suplente del Chito Díaz, al final su relación de hermandad con el polémico abogado, el actual regidor Víctor Acosta, terminará por cobrarle la factura.

Además de su controversial defensa de los matrimonios entre personas del mismo sexo, Víctor Acosta encabezó una rebelión en contra del alcalde Leonardo Guillén y junto con un grupo de regidores buscaron por todos los medios la destitución de los jefes de la Policía Municipal, Francisco Vázquez Bustamante y Rafael Vázquez.

Cuando la disputa se encontraba en su punto más álgido, del Palacio buscaron a Lina Acosta para que intercediera ante su hermano menor pero no encontraron el apoyo solicitado, desde Hermosillo la funcionaria estatal les contestó algo así como que “él es él, y yo soy yo”, respuesta que no cayó nada bien al alcalde Leonardo Guillén.

Tuvieron que venir a poner orden funcionarios del Gobierno y del Comité Estatal del PAN para emplazar a Víctor Acosta a que desistiera de seguir adelante con su campaña “saboteadora”, so pena de atenerse a las consecuencias.

El único apoyo real y de peso que Lina Acosta trae ahorita en su precampaña por la diputación es el del magistrado Rubén Espino Santana, quien le impuso como su suplente a su cuñada Alejandrina Ruiz, esposa del cuate Osbaldo Espino, y el declarado públicamente por José Inés Palafox, aunque luego de lo que pasó con Sergio Gutiérrez ya no se le puede tomar muy en serio.

Del grupo que siempre lo ha apoyado, Rubén Espino solo pudo jalarse a Panchito Morales, a quien le consiguió la dirección del Itama, y están puchando en el mismo sentido Paolo Navarro, ex delfín del alcalde Leonardo Guillén, Margarito Ochoa y por supuesto Jesús y Osbaldo Espino, con el apoyo moral de la candidata al segundo distrito Célida López.

Inicialmente el joven Sergio Rivera estaba apoyando la precandidatura de Lina Acosta, por su amistad con Panchito Morales, pero luego que su hermana fue invitada como suplente de Karina Castillo no la pensó mucho y se cambió de bando.

Hasta el llamado “Grupo Parianchi” antes de que se desinflara, porque no pudieron conciliar tantos egos juntos en torno a las diluidas aspiraciones de Sergio Gutiérrez, habían anunciado su apoyo en bloque a la grandota que fue síndico procurador en la administración de Rubén Espino.

Familia panista

Además del respaldo de Santiago Huízar y su familia, quienes le pusieron como suplente a la joven Angélica Rivera, esposa de Fabián Huízar, y de Leonel Reyes, operador político nato, a Karina Castillo le favorece haberse casado con Manuel Campa Lastra, miembro de una familia tradicional al interior del PAN, con muchas amistades y ramificaciones, esto además que tras la forzada declinación de sus aspiraciones electorales, la diputada Leslie Pantoja le ofreció todo su apoyo y ya andan trabajando juntas en el valle.

Cuando Leslie Pantoja no consiguió que la designaran candidata a la diputación local, renuente a participar en una contienda interna, en rebeldía anunció que cambiaba de planes y que ahora enfocaría sus baterías por la alcaldía. Ese arrebato puso en un dilema a sus cercanos, como sus primas Yasodhara y Yaralín Romero, incluso el Chito Díaz, tan amigo que es de Enrique Reina comenzó a echar unos telefonazos de apoyo a su prima política, con quien la une un lazo fraternal muy fuerte.

Para esto ya habían venido a San Luis el secretario general de Gobierno, Roberto Romero, y su segundo de a bordo, Adrián Espinoza, quienes reunieron a todos los aspirantes y sus equipos, además del alcalde Leonardo Guillén, en un restaurante de mariscos de la avenida Obregón. Ahí el mensaje fue muy claro y sabían de dónde venía: Enrique Reina era el elegido para buscar de nuevo la alcaldía, Everardo López para la diputación federal y el piso parejo para las mujeres que buscaban la diputación local.

Fue hasta entonces que al alcalde Guillén le quedó claro que no lograría su propósito de hacer candidato a su “delfín” Paolo Navarro, ni para la diputación local, porque el PAN Estatal decidió que fuera la candidatura para una mujer, ni para la alcaldía, porque no podía ir en contra de los designios del señor gobernador.

Ya luego tuvo que ser el propio Guillermo Padrés en su última visita quien le dijera a Leslie que no se valía romper los acuerdos previamente tomados y que si insistía en ser candidata hasta ahí llegaba su compromiso y le retiraba todo su apoyo.

Leslie no tuvo más remedio que renunciar a sus aspiraciones personales, quedarse como diputada, desde donde ha bajado recursos extraordinarios para planteles educativos y grupos sociales y finalmente sumarse a la causa de Karina Castillo, a donde se supone que jalara los apoyos de Chito, Yaso, Yara y hasta los del empresario del ramo automotriz Jesús Palafox, otro de los que andaban impulsando la meteórica carrera de la chaparrita.

Además de Leonel Reyes, apoyando la precandidatura de Karina está todo el grupito de “Everardistas” que trabajaron para hacerlo candidato a la federal, como Abraham Yáñez, Darío Acosta, Rafa Molina, Isaac Chávez, Rigo Salazar, Christian Portillo, Roberto Vanegas y por supuesto su hermano David Castillo, por lo que se infiere que Everardo López también apoyará en su momento el proyecto, en el cual participan sus tíos, primos y amigos.

Pero quizás el factor más determinante que favorece las aspiraciones de Karina Castillo es su relación de recién casada con el Meño Campa, director técnico en el Oomapas, hermano de Luis Alberto Campa Lastra, ex director de la Policía Municipal, primero con su amigo Chito Díaz y luego en un tramo de la administración de Rubén Espino. 

Los Campa son una familia de tradición el interior del PAN, el patriarca de la familia don Luis Campa es de los fundadores del partido en San Luis –regidor en 1982 con Fausto Ochoa Medina, junto con Conrado Flores Tapia y la profesora Yolanda Osorio– y su esposa, doña María Lastra es íntima amiga de María Elena Lizárraga, mamá de Enrique Reina Lizárraga.

Cada que Luis Alberto viene a San Luis se reúne con sus viejos amigos a tomarse unas cervezas y jugar baraja, como Martín Ortega, Sergio Bohon, Toño Navarro, Juan José Ramírez, entre otros.

Siempre no

karina 2 feb 27Quizás la más entusiasta de las tres aspirantes a la candidatura para la diputación local es la ex directora del Registro Civil en San Luis María de Jesús Gastélum Payán, quien encuentra el mejor respaldo en su papá, el también abogado Ramón Gastélum, representante del PAN ante los organismos electorales, y de su esposo, el subdirector del Cecytes Luis B. Sánchez, Ricardo Famanía.

Y a pesar de que su papá siempre ha tenido un espacio dentro del llamado Grupo Elite, debido a la fragmentación del mismo no se percibe que vaya a existir un apoyo en bloque, si acaso de manera individual.

El principal activo que tiene Jessy Gastélum a su favor es que es una mujer dedicada, que ha trabajado en casi todas las carteras del Comité Municipal del PAN y que tiene el reconocimiento y respaldo moral del actual dirigente, Guillermo Carbajal, así como el de algunos líderes sociales en el valle, como Joaquín García en el 57 y a Doña Juana en El Barrote; en contra tiene su carácter temperamental que la llevaron incluso a gritonearse con Yaralín Romero en el estacionamiento del Palacio cuando ambas eran funcionarias del Registro Civil.

Desde el principio, Jessy Gastélum  se casó con la idea de llevar como su suplente a la maestra Aída Orozco, esposa de Francisco Muñoz, amigo cercano de Santiago Huízar a quien acompañó como segundo de abordo tanto en la Policía Municipal como en el Cereso de San Luis.

Cuando Francisco Muñoz y Aída Orozco fueron muy contentos a la casa de Huízar a darle la noticia de que Jessy los había tomado en cuenta para la suplencia, el grandote emigrado les contestó: “Amigo, lo lamento mucho pero ya tengo un compromiso…”. @

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