En el Golfo: poca pesca, cero compensación, muchos balazos

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En el Golfo de Santa Clara cuando no les llueve les llovizna: ahorcados económicamente, con poca pesca y cero compensación por parte del gobierno de la 4T, los recientes hechos violentos tampoco les auguran mucho futuro turístico, en vísperas del tradicional evento San Luis en la Playa.

 

Juan José Razzo

 

GOLFO DE SANTA CLARA.- Los pobladores de esta comunidad, quién sabe si todavía podemos llamarle pesquera, pasan por momentos muy difíciles, que tienen que ver con una veda que ha sido motivada supuestamente por el tema ambiental, pero sobre la cual hay todo tipo de versiones, incluso que se trata de un asunto de soberanía nacional y de incursión del capital petrolero internacional.

Ahora a los problemas económicos motivados por la falta de las actividades primarias, se sumó el fenómeno de la violencia, instigado en parte, de acuerdo con la percepción de los habitantes, por la misma pobreza.

Lo cierto es que falta una verdadera intervención de las autoridades, para llevarle soluciones a más de 3 mil habitantes de este rincón, que ellos sí están en peligro de extinguirse.

¿Quién es el responsable?

Aunque la culpabilidad de la inminente extinción de la vaquita marina en el Alto Golfo de California siempre se adjudicó a la pesca y por ello fue vedada desde mayo de 2015, hay investigadores que consideran que se debe a causas ambientales.

Así lo plantearon desde antes, y en la última ocasión pública, durante el Foro Pesca y Desarrollo realizado en Puerto Peñasco en enero pasado, y que organizó la Cámara de Diputados, destinado a la pesca sustentable en la zona marina.

En su conferencia, el oceanógrafo de la Universidad Autónoma de Baja California (UABC), Manuel Salvador Galindo Bect, aseguró que la vaquita no es marina sino estuarina, y su eventual extinción se debe a factores ambientales y no pesqueros.

Estimó que la falta de agua dulce en el desemboque del Río Colorado ha reducido la superficie del hábitat para muchas especies.

Galindo Bect, profesor investigador jubilado del Instituto de Investigaciones Oceanológicas de la UABC, ha presentado a lo largo de los años ponencias sobre la vaquita marina de nombre científico (Phocoena sinus) y la totoaba (Totoaba macdonaldi).

“De las que a través de resultados de diversas investigaciones realizadas por casi 25 años en la universidad, se ha determinado que los problemas que enfrentan estas especies endémicas y protegidas por la veda, son principalmente originados por cuestiones ambientales y no por la actividad pesquera”, dijo.

En el foro legislativo, pescadores se comprometieron por enésima vez a aplicar todas las medidas que dictaminaran las autoridades ambientales del país, como es el uso de artes de pesca sustentables.

Pero también los trabajadores del mar pidieron aumentar las medidas para evitar la pesca ilegal de totoaba, que uno de los principales factores incidentes en la problemática.

También el ex delegado de Pesca en el poblado Golfo de Santa Clara y biólogo marino, Agustín Sánchez Osuna, manifestó que el proceso de extinción de este cetáceo inició desde los años cuarenta.

Explicó que desde esos años se construyeron presas en México y Estados Unidos para dedicar toda el agua del río Colorado a la agricultura y a las ciudades, por lo que el cauce natural paulatinamente quedó seco y en la actualidad no desemboca agua en el Alto Golfo de California.

“Toda esa agua dulce que llegaba por el río Colorado generaba un estuario, una zona amplia de reproducción de especies, que al reducirse bajaron las posibilidades de sobrevivencia para muchas especies”, afirmó en entrevista.

Dicha situación también generó que se redujera el área de captura, para especies como el camarón y la totoaba y al haber una superficie más reducida, con muchas redes presentes en el agua, eso produjo el enmalle de más vaquitas.

Refugio para pescadores

Ante la falta de captura de camarón, durante los últimos años las especies de curvina y medusa o aguamala se han convertido en alternativas, pero no tan redituables como el camarón, lo que según pobladores ha motivado a la gente a entrarle a diversas situaciones que posiblemente han contribuido a aumentar los delitos en la zona.

Entrevistado por teléfono y a reserva del anonimato por cuestiones de seguridad, un poblador comentó “lo que pasa es que como la gente está pobre, pues muchos le han entrado al cristal, están consumiendo, así se les pasa el tiempo, y otros también le han entrado a la burrereada”.

Mencionó que, como en todos lados, eso genera ganancias económicas que ahora son disputadas por gente del mismo poblado y otras personas que llegaron de afuera y que son las que mayormente están causando problemas.

El 6 de agosto pasado, la Policía Municipal reportó un pleito a balazos que estalló entre dos grupos, al parecer pesqueros pero que han incursionado en las nuevas “áreas de oportunidad”, que se guardaban rencor, resultando de esto un muerto y un herido, aparte de registrarse otros altercados contra las mismas autoridades que intervinieron en el zafarrancho.

Además de trascender el enfrentamiento hasta San Luis Río Colorado donde resultó muerto un uniformado municipal, quien anduvo en el operativo en la comunidad costera.

De acuerdo con el interlocutor, la situación se ha convertido en un polvorín que en cualquier momento dará nuevas noticias.

Faltan apoyos

De acuerdo con el presidente de la Federación de Cooperativas Pesqueras Vaquita Marina, del poblado Golfo de Santa Clara, Miguel Reyes Franco “a los pescadores no nos ha tomado ni siquiera la atención el nuevo gobierno”.

Recordó que en cuanto tomaron posesión las autoridades federales nuevas, los trabajadores del mar de esta región de Sonora y Baja California sostuvieron una reunión en Mexicali, donde estuvo el comisionado de Pesca y funcionarios de Inspección y Vigilancia.

“Pero hasta allí, no hemos vuelto a tener otra reunión. No sabemos qué va a pasar con el sector pesquero. Creemos que no hay nada”, asumió.

Refirió que antes recibían mensualmente apoyos para el sector pesquero y los integrantes de la cadena productiva, dada la veda permanente que existe en el Alto Golfo de California, la cual está dirigida a cuestiones ambientales.

Los permisionarios recibían 32 mil pesos mensuales tanto los de camarón como los que explotaban especies de escama, además de 8 mil pesos para los trabajadores pesqueros, pero esto se acabó, afirmó.

Reyes Franco manifestó que por fortuna han sobrevivido con otras actividades alternativas, como es la zafra de la medusa o agua mala, la cual están en sus últimas etapas y después, la incertidumbre.

Otros dirigentes cooperativistas del poblado Golfo de Santa Clara piden al gobierno federal la entrega, de nueva cuenta, del pago de la compensación que se les entregaba hasta el año pasado por no pescar, o que los dejen pescar de nueva cuenta, pues advirtieron que de continuar la indiferencia oficial, saldrán a pescar camarón en septiembre, por lo que también piden apoyo internacional.

Recordaron que para supuestamente proteger la vaquita marina, especie endémica en peligro de extinción, la federación decretó una veda a la pesca en el Mar de Cortés que debió haber terminado en 2017.

Sin embargo, esta veda continúa vigente, pero desde febrero pasado, ya bajo la administración de Andrés Manuel López Obrador, no se les paga la compensación a los pescadores, ni se les ha dado una respuesta sobre su futuro.

Ante cualquier falta de respuesta en esta situación, al menos 750 embarcaciones pertenecientes a las tres federaciones que encabezan Carlos Alberto Tirado, Ramón Franco y Lorenzo García, entrarán al mar a mediados de septiembre, cuando inicie la pesca de camarón, ya que esta especie les representa el 70 por ciento de sus ingresos.

Pero manifestaron que serán respetuosos de los polígonos de protección de la vaquita marina, como siempre lo han sido, aunque las autoridades deben controlar la pesca ilegal.

¿Lío internacional?

A esta trama se suma el hecho o versión de que el Golfo de California no está considerado como territorio nacional por parte de ningún documento oficial del Estado mexicano, por lo que sería motivo de reclamo por cualquier país que considere tenga interés histórico, político, geográfico o de cualquier otro tipo.

Aunque España, Francia o Rusia, quienes tuvieron colonias en la región, no se han manifestado a este respecto, es de entenderse el interés de los Estados Unidos en dicha zona marítima, pues el reclamo tendría el objeto de darle una salida propia al mar a Arizona.

Incluso en un reportaje difundido en redes sociales, de esos que suenan de fantasía pero después ya no tanto, se manejó que los inversionistas estadounidenses de ganar mediante su gobierno la soberanía sobre la región, podrían construir puertos flotantes en el Alto Golfo de California.

Hay que recordar que la construcción de puertos flotantes no es nueva, pues así se consolidó el Día D en la Segunda Guerra Mundial frente a las costas de Francia, dado que las playas estaban muy bien defendidas por los alemanes, así que los aliados debieron recurrir a esa estrategia.

De acuerdo con las versiones, sería el capital petrolero internacional el interesado en que se decretara el veto pesquero definitivo a México, además de impulsar acciones sobre la soberanía del Golfo de California, con la finalidad de tener la posibilidad de explotar enormes yacimientos de petróleo y gas que existen en la región.

Apenas el 5 de agosto pasado se presentó al Senado de la República una iniciativa para incluir al Golfo de California en los límites territoriales del país, reconociéndose que en ninguna de las Constituciones de México se ha incluido al Golfo de California en los límites territoriales.

“Es imperante que México tenga control total del Golfo de California para poder hacer frente de forma efectiva a los asuntos de interés global, monitoreos como la protección de especies nativas y control de tráfico de drogas, protección ante eventos catastróficos, evitar la pesca furtiva y de embarcaciones de gran calado”, apuntó la senadora de Morena por Baja California Sur, Lucía Trasviña Waldenrath, quien presentó el proyecto de decreto.

Dentro de las Constituciones, ni en la Carta Magna de 1824, ni en la de 1857 ni en la vigente que data de 1917, se ha incluido al Golfo de California dentro de los límites territoriales.

Por eso se dice que el Golfo es tierra de nadie, algo que han tomado muy a pecho y literal los nuevos grupos del crimen organizado. @

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