Dice AMLO que el pueblo está feliz, feliz, feliz…

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Primero en el informe y al día siguiente durante la rueda de prensa “mañanera” en Hermosillo, el presidente López Obrador recomendó a “la oposición”, que se encuentra “moralmente derrotada”, a que vayan con el psicólogo para tratarse la depresión pos-electoral. AMLO reconoció que la inseguridad es un problema pendiente de resolver y en Sonora se comprometió a reabrir el caso y hacer justicia por el incendio de la guardería ABC.

  Humberto Melgoza Vega

HERMOSILLO.- Al inicio de esta semana, las miradas y oídos de todo el país se enfocaron en Sonora, a donde vino el presidente Andrés Manuel López Obrador justo un día después de rendir su Primer Informe de Gobierno, el  domingo 1 de septiembre en los patios de Palacio Nacional.

Al lunes siguiente, AMLO se trasladó a la capital, Hermosillo, donde encabezó la tradicional rueda de prensa “mañanera”, con anuncios importantes sobre todo en materia de seguridad, y posteriormente se reunió con padres de familia de la Guardería ABC, con quienes se comprometió a hacer justicia por los 49 niños fallecidos en el incendio que se presume fue provocado el 5 de junio hace justamente diez años.

Paradójicamente, lo que más resaltó del Primer Informe de Gobierno fue la confusión que se generó porque en el estrado se leía “Tercer Informe …” — y que al final la emprendió contra la oposición a la que calificó como “moralmente derrotada”– que el contenido del informe en sí, una gran parte de esa información la ha venido manejando prácticamente a diario en las ya famosas “mañaneras”, que las inicia de lunes a viernes, a veces en sábado a las 5:00 de la madrugada, hora local.

El Tercer Informe de gobierno al pueblo de México fue llamado así tomando en cuenta el primer mensaje que López Obrador dirigió a la nación desde el Zócalo capitalino en los primeros 100 días y el segundo mensaje que emitió el 1 de julio pasado, cuando se cumplió el primer aniversario del triunfo electoral de Morena, aunque legal, oficial y constitucionalmente es el primero, situación que generó amplio debate en medios y redes sociales, donde se habló de errores y maromas.

Sin llevar la banda presidencial, en su primer informe el presidente desestimó el crecimiento económico del 0.5 por ciento, lo importante es que no hay recesión, que el país tiene finanzas sanas, que no se ha aumentado la deuda y que no han habido nuevos impuestos, destacó.

Cabeza y líder moral de la Cuarta Transformación, el presidente López Obrador resaltó que gracias a la austeridad republicana y al combate a la corrupción el gobierno ha tenido ahorros por 145 mil millones de pesos, porque ya no hay lujos, derroches, dispendios.

Sin embargo, AMLO reconoció que el gran reto sigue siendo el problema de la inseguridad pública, principalmente la violencia desatada en gran parte del país por grupos de la delincuencia organizada que se disputan las principales ciudades y rutas, dejando a su paso una estela de sangre y muerte.

Al reconocer que México padece las consecuencias de la criminalidad, el presidente matizó que es un problema heredado que ha ido degenerando y le apostó a la nueva estrategia del gobierno federal con la implementación de la Guardia Nacional que reunirá a 140 mil elementos.

Finalmente, López Obrador manifestó que la oposición aún se encuentra aturdida, sin asimilar el cambio en el gobierno, “están moralmente derrotados”.

“Afortunadamente, mientras los que se oponen al cambio viven aturdidos y desconcertados, la mayoría de los mexicanos apoya la transformación y están contentos, feliz, feliz, feliz…”.

Mañanera

Con las reacciones del primer informe (o tercero) aún en el ambiente, el presidente Andrés Manuel López Obrador llegó a Hermosillo para desde ahí ofrecer su tradicional rueda de prensa mañanera, adaptada a la realidad de Sonora.

La conferencia se antojaba interesante, además de la famosa carretera inconclusa de cuatro carriles, los recursos del fondo minero que no han llegado y sobre todo el tema de la inseguridad que azota a Sonora, estaba calientito el informe de gobierno y se esperaban sorpresas.

Con la ilusión de participar en la tradicional rueda de prensa y si era posible, hacerle al presidente un par de preguntas, CONTRASEÑA se acreditó ante Comunicación Social de Presidencia de la República y luego de pasar un filtro la solicitud fue aceptada.

La cita fue a las 4:30 de la mañana del lunes en el C5i, cerca del Estadio Sonora, de ahí los reporteros fueron trasladados media hora después en tres mini-buses de pasajeros a la base aérea militar de Hermosillo, donde esperaron hasta las 7:00 de la mañana, cuando dio inicio la conferencia de prensa.

AMLO llegó acompañado de la gobernadora Claudia Pavlovich, de la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, del secretario de Seguridad Pública, Alfonso Durazo, de Luis Cresencio Sandoval, secretario de la Defensa, quien llegó en muletas.

Además el secretario de Marina, José Rafael Ojeda y el de Comunicaciones y Transportes, Javier Jiménez Spriú, quien dijo que a la carretera de cuatro carriles Estación Don-Nogales ya le faltaban pocos kilómetros para concluirse, que se multaría a las empresas que retrasaron la obra y que ya mejor no se comprometería con fechas, para no hacer quedar mal al presidente.

El secretario de la Defensa se refirió a la necesaria militarización de los mandos en la Policía Municipal de Hermosillo, Ciudad Obregón, Guaymas, Empalme y Navojoa no solo por su alta incidencia delictiva sino porque las corporaciones policiacas, municipales y estatales, están infiltradas por el crimen organizado.

A pesar de la racha criminal en buena parte del estado, Sonora aparece en el lugar número 27 en delitos de alto impacto.

En su turno al micrófono, el secretario de Seguridad del gobierno federal manifestó que “todos los grupos del crimen organizado hacen un esfuerzo por penetrar los cuerpos de seguridad, pero ya ha dejado muy claro el presidente que habrá una muy clara línea que separa al crimen organizado de los cuerpos uniformados. No habrá crimen uniformado, depuraremos los cuerpos de seguridad”, advirtió Alfonso Durazo.

Para no perder la costumbre, Andrés Manuel se refirió de nuevo a la oposición “moralmente derrotada” a la que recomendó se busque a un buen psicólogo para que dejen de actuar como “desquiciados” porque se niegan a aceptar que el gobierno ya cambió y “se acabaron los tiempos de la robadera”.

Ilusamente este reportero, como muchos de los colegas, pensó que tendría oportunidad de hacer una pregunta, pero se quedó con la mano levantada. En la primera fila colocaron a la prensa nacional, situación que provocó un altercado con el reportero sonorense Demián Duarte con los enviados de Milenio y Excélsior. “Aquí sí muy bravo, pero allá bien aplaudidor…”, lo increparon.

Total de que AMLO, quien elige a mano alzada a quién le da la palabra, se limitó a cinco reporteros, entre nacionales y locales, una de ellas Reyna Haydeé Ramírez, quien consideró que el gobierno federal maquillaba las cifras delincuenciales para lavarle la imagen a la gobernadora.

Y no podía faltar la reporta Sandy Aguilera del Grupo Larsa Comunicaciones, quien no se pierde las “mañaneras” y que le preguntó al presidente sobre el derrame tóxico del Grupo México en el Río Sonora y la responsabilidad de Germán Larrea, invitado especial durante el Primer Informe de Gobierno en el patio principal de Palacio Nacional.

Sandy Aguilera se hizo famosa en redes sociales cuando le dijo a López Obrador en una de las mañaneras que cómo le hacía para tener tanta energía, levantarse todos los días tan temprano y no enfermarse ni de una gripa, todo esto a sus 65 años, “hasta parece un corredor keniano”:

“Sabemos que está muy bien, yo creo que todos queremos saber qué se hace, si usted utiliza algún método alternativo, si utiliza cámaras hiperbáricas; tiene mucha energía, de verdad, usted es como un corredor keniano, no lo hemos visto ni siquiera con un resfriado…”.

-Estoy bien, le contestó entonces AMLO con una sonrisa. @

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