VOLVER A NACER, el caso del doctor Pérez Olvera

Comment

Este viernes, que se celebra el Día de la Amistad, el doctor Manuel Pérez Olvera cumple 1 mes de haber vuelto a nacer, luego de sufrir un paro cardiaco fulminante que lo mantuvo durante casi 3 minutos desconectado de este planeta, en donde la suerte milagrosa, la fuerza de la oración y la ciencia médica jugaron de su lado.

 

Humberto Melgoza Vega

SAN LUIS RÍO COLORADO.-  “Además que todavía no me tocaba, yo considero que Diosito tiene una misión para mí aquí en la Tierra, de cuidar a mi familia y seguir ayudando a las personas”, reflexiona el doctor Manuel Pérez Olvera, quien justamente hoy cumple 1 mes de haber vuelto a nacer, luego de sufrir un paro cardiaco fulminante el pasado 14 de enero.

Cuando lo operaron y durante su convalecencia en Mexicali, personal médico y de enfermería, con los  que literalmente hablaba el mismo idioma, llamaban a Pérez Olvera  “el milagro” y apenas podían creer la manera como se alinearon los planetas y viviera para contarla.

Y vaya que la está contando, primero para agradecer a las personas que le salvaron la vida, que le brindaron los primeros auxilios y a las eminencias que lo operaron a corazón abierto; pero también y muy especialmente a las personas que se solidarizaron, amigos, familiares y conocidos que apoyaron ya fuera con sus rezos y oraciones o con aportaciones económicas.

“A todos mi eterno agradecimiento, poco a poco voy a ir a verlos a cada uno para agradecerles personalmente así como a ti y a través de tu Semanario y a todos los que estuvieron pendientes de mi salud…”, menciona.

Sin duda, Manuel Pérez Olvera es un hombre con suerte: además de tener una linda familia –y ahora se da cuenta que también a muchos amigos, “recibí el apoyo de gente de los que nunca pensé…”–, el paro cardiorespitarorio con muerte súbita le dio justo cuando se encontraba en su consultorio en la empresa Flex, antes Bose, donde presta sus servicios como médico de la empresa.

“Si me hubiera agarrado en cualquier otra parte, en la casa, en el carro, a mitad del estacionamiento, no la hago, para mi fortuna en la empresa contamos con el equipo médico adecuado y sobre todo al personal capacitado, porque hay lugares donde tienen el equipo y no lo saben usar”, menciona.

Acompañado de su inseparable esposa, Violeta Manzo,  de visita en la redacción de CONTRASEÑA,  el médico jubilado del IMSS, de 67 años, recuerda que eran las 5:10 pm mientras consultaba a la ingeniera Sara Hernández cuando recibió el impacto como de un rayo y cayó fulminado. “Ella pensó que me había caído y cuando quiso levantarme miró que no respondía y comenzó a gritarle a las enfermeras”.

Mientras Priscila Rol´on le daba masaje cardiaco y oxigenación, Gabriela Ayón preparaba el desfibrilador automático y con una descarga de 75 joules en cosa de 2 minutos revirtieron el paro “y me arrebataron de las garras de la muerte, reiniciando actividad cardiaca y respiratoria, evitando complicaciones como un infarto al miocardio o daño cerebral… recobré el conocimiento a los 8 minutos”.

En ambulancia fue trasladado a la Clínica 12 del IMSS, donde trabajó durante muchos años, y al día siguiente, ya estabilizado lo llevaron a Mexicali donde el cardiólogo intervencionista Leonardo Monge Rangel le realizó un cateterismo pero fue necesaria la cirugía que se programó para  el 23 de enero, ahí en el mismo hospital Hispano-Americano.

En esas fechas, coincidió que la fundación Médicos con Corazón se encontraba en Mexicali para realizar de manera altruista la operación de cuatro niños con cardiopatías congénitas y aprovecharon para operar a Pérez Olvera nada menos que el doctor guatemalteco Edgar Samuel Ramírez, jefe de Cirugía Cardiotorácica del Hospital “Ignacio Chávez” del Instituto Nacional de Cardiología de la Ciudad de México; y el peruano Alexander Gurahua Sebastián, cirujano cardiotorácico que vive en Mexicali, acompañados de Leonardo Monge.

“Mis hermanos me decían que me llevaran a México, para que me vieran los mejores médicos, y gracias a Dios no tuve que ir a la capital, México vino a mí…”.

Antes de la operación el doctor Monge pasó a saludarlo, le dijo que no se preocupara. “No estoy preocupado porque sé que estoy en las mejores manos”, le contestó.

“…Levantan las costillas, exponen el corazón, pinzan las principales arterias del corazón, paran el corazón, con el corazón parado lo reparan, mientras va circulando la sangre por una bomba extracorpórea, oxigenado cerebro, pulmones, todo lo demás; me pasaron venas de la pierna al corazón para hacer un puente; después quitan las pinzas, llenan de sangre el corazón, revisan que no haya fugas, que las suturas quedan bien, entonces una descarga de 30 joules y el corazón comienza otra vez a bombear…La operación duró casi siete horas”.

-¿Y qué pasó en esos casi 3 minutos que estuviste desconectado?, ¿a dónde te fuiste, ¿qué viste?

“Yo de lo que me acuerdo es que estaba sentado y al pararme sentí que me iba para atrás y sentí cómo me salía un humo negro de la cabeza, como que me jalaba una fuerza, así cuando te desconectan”, manotea con los brazos.

“Me han preguntado mucho que si vi el túnel de luz, que si acá, que si allá, pero mi mente estuvo en blanco hasta que en un brinco de la ambulancia les pregunté `¿¡a dónde me llevan!?´…”.

“A todos mi eterno agradecimiento por su apoyo, moral, espiritual y económico, que hicieron posible que pudiéramos solventar los tremendos gastos que se vinieron, mucha gente nos apoyó, amigos, familia, tuvimos donaciones de gente desconocida, hicieron camisetas, compañeros del Seguro hicieron una rifa con premios de carne asada, se vendieron muchos boletos; Gibrán hizo un grupo de GoFundMe y también ahí se hicieron donaciones y gracias a Dios, con el apoyo de todas estas personas hemos logrado sobrellevar la deuda…”.

¿Qué mensaje te deja esta experiencia?

“Que Dios no me abandona, que Diosito quería que viviera para que cumpla la misión que tengo pendiente, me siento sumamente bendecido, en carne propia he sentido el apoyo espiritual que la gente me mandó a través de sus oraciones. Siento que esta es una oportunidad para una nueva y mejor vida…”. @

Notas Relacionadas

Discussion about this post

Platique con nosotros