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El drama por la obra del centro, vive sus últimos capítulos

[vc_row parallax=”” parallax_image=”” hide_border_bottom=”” dark_section=”” no_bottom_padding=””][vc_column width=”1/1″][vc_column_text]Convertida en la manzana de la discordia, la obra del centro de la ciudad finalmente ha alcanzado un avance del 95 por ciento en medio de disputas, amparos, bloqueos y confrontaciones que generaron la modificación del proyecto original y un desenlace todavía en suspenso **

Bibiana García Garza

A un año de haberse puesto en marcha, el proyecto de rehabilitación de la zona centro está por llegar a su fin tras librar la división de opiniones que se generó principalmente entre los comerciantes del centro que desde el principio se opusieron a los planes que el alcalde Leonardo Guillén Medina propuso inicialmente.

La última de las batallas se libró todavía esta semana antes de que los manifestantes retiraran el bloqueo que instalaron en la calle Tercera para evitar que se efectuara la construcción del Andador Turístico-Comercial que se pretendía acondicionar desde la Hidalgo hasta la Obregón.

Aunque a regañadientes y no sin antes verificar los planos del proyecto ya con las modificaciones propuestas por ellos mismos, el Colegio de Arquitectos y funcionarios del Ayuntamiento, los comerciantes retiraron voluntariamente su campamento dejando libre la zona para la colocación del concreto hidráulico.

Como se recordará, la obra fue puesta en marcha el 11 de agosto del año pasado y ejercida con una inversión total de 85 millones de pesos para contemplar la sustitución de los cimientos de la infraestructura, incluida la red de drenaje y el sistema de alcantarillado, así como una nueva carpeta asfáltica, banquetas, adecuación de más cajones de estacionamiento y alumbrado.

El proyecto se presentó con bombo y platillo la tarde del miércoles 06 de agosto del 2014 en la Explanada Municipal por el alcalde y los funcionarios titulares de las dependencias involucradas en la obra como Tesorería, Oomapas, Obras Públicas, Desarrollo Urbano y Seguridad Pública.

En el evento también estuvo presente el presidente de la Cámara Nacional de Comercio de San Luis (Canaco), Álvaro Gutiérrez Esquivel.

Durante la exposición se planteó también la posibilidad de modernizar las fachadas de algunos negocios y por supuesto el Andador Turístico, que más tarde desataría la guerra troyana mediática y política que hasta esta semana detuvo el progreso de la conclusión de la obra.

Asimismo, se presentó la calendarización de los trabajos que se realizarían en tres etapas y en un término no mayor a once meses, aunque al final los tiempos se desfasaron y todavía falta un 5 por ciento de la obra por concluir: la calle Tercera y algunas banquetas y cordones.

No obstante, a los alrededor de 50 asistentes en aquella reunión se les entregó un folleto con la calendarización de los trabajos a realizar por etapas, los montos de inversión y un resumen  a grandes rasgos de los beneficios que atraería el proyecto una vez terminado.

Los recursos se tomaron del crédito del Banco de Desarrollo de América del Norte (Bandan) que se autorizaron en el 2013 por 112.5 millones de pesos para varias obras de infraestructura, entre ellas ésta, con un costo de 80 millones 017 mil 621.80 pesos, cifra que quedó, de acuerdo a la última declaración del alcalde, en alrededor de 85 millones de pesos.

Desde la primera exposición algunos comerciantes externaron desde entonces su preocupación tanto por el andador como por los cajones de estacionamiento, aunque el Ayuntamiento les aseguró que no tendrían problemas ni con una ni con otra cosa.

También se destacó la sustitución de las tuberías de drenaje y agua potable que se encontraba ya en condiciones obsoletas y en pésimo estado pues tenía una antigüedad de casi 50 años, además de que, según señaló el presidente municipal, la pavimentación del primer cuadro de la ciudad de la calle Morelos a la Siete se efectuó desde 1962.

Respecto al calendario de obras, las autoridades precisaron que la primera etapa comprendería la demolición de la carpeta asfáltica, banquetas y guarniciones, con una inversión de 5 millones 388 mil 634.28 millones de pesos.

La segunda etapa comprendería 68 millones 886 mil 981.35 pesos para la colocación del 20 por ciento del drenaje pluvial y nuevas tuberías y drenaje en la avenida Hidalgo y en las calles de la Morelos a la Sexta.

En la tercera etapa, se dijo, se realizaría la reconstrucción del pavimento, el drenaje, el agua potable, las banquetas y las guarniciones de la calle Primera entre Internacional y Juárez, así como de la calle Morelos entre las avenidas Internacional y Obregón, con una inversión final de 5 millones 742 mil 006.17 pesos.

Los opositores

Tras el inicio de los trabajos y el banderazo dado en las primeras horas del lunes 11 de agosto del año pasado, se dieron a conocer por primera vez los manifestantes que entonces exigían que se pospusieran los trabajos hasta febrero para evitar afectaciones económicas que las obras generarían durante la temporada de fiestas decembrinas, ´temporada alta´ para muchos.

Alegando que el Ayuntamiento quiso ´madrugarlos´ al iniciar los trabajos a primera hora del día los comerciantes inconformes externaron sus inquietudes esa mañana ante la presencia de varios funcionarios municipales.

Entre las protestas sobresalió la voz del comerciante y connotado priísta, Alejandro “El Pichón” Félix Argil, quien se hizo de palabras con el Secretario del Ayuntamiento, Martín Ortega Vélez, y amenazó enérgicamente con bloquear la obra, moción que fue apoyada por los presentes, ya con los ánimos encendidos.

Otros locatarios de la zona aseguraban en que no fueron invitados a la reunión informativa en la que el Ayuntamiento dio a conocer el proyecto unos días antes y aunque reconocieron que no estaban en contra de la obra, externaron su temor a ser afectados.

Además, se quejaron de que no se les tomó parecer para tomar la decisión de emprender el proyecto y afirmaron que no estaban de acuerdo en que se redujera el área de tránsito vehicular o el número de estacionamientos con la ampliación banquetas, lo mismo con el andador.

Por la tarde, dicho grupo de comerciantes, sostuvieron una reunión en Palacio Municipal con funcionarios y encolerizados porque afirmaron que no se les tomó en cuenta de ninguna manera, por la noche se montaron a las excavadoras que había empezado los trabajos para evitar que continuara la obra, aunque se retiraron esa misma noche.

La polarización surgida entonces se acrecentó en medio de las calenturas electorales, además de que muchos de los principales manifestantes fueron reconocidos como militantes activos del PRI, inclusive algunos ex funcionarios del 25 Ayuntamiento.

Por otra parte, Canaco se había pronunciado a favor del proyecto de modernización y Álvaro Gutiérrez aseguró que sería una obra que atraería más progreso y desarrollo para beneficio de los sanluisinos, a lo que entonces los comerciantes, en voz de Alejandro el ´Pichón´ Félix Argil, coincidieron en que no se sentían representados por el organismo.

Inclusive, muchos de los inconformes también reiteraron que en su mayoría no formaban parte de ningún partido político, ni del PRI particularmente.

Así, las expresiones a favor y en contra no se hicieron esperar en redes sociales conforme avanzaba la obra, mientras se iban sumando otros opositores –como varios ediles al interior del Cabildo liderados por Víctor Acosta Cid-, y luego surgió el primer amparo promovido por Félix Argil y la ex secretaria general del PRI local, Alejandra González Navarro.

Para darlo a conocer, junto con una de las más activas manifestantes entre otros, Eloína Inclán Ruiz, indicaron que fue promovido el 18 de agosto del 2014 para la suspensión provisional de la obra por contar con irregularidades legales, aunque meses después, finalmente no progresó.

A favor

A la par de los reclamos también se escucharon las voces de quienes se pronunciaron a favor de la obra en su totalidad e inclusive insistieron en que el tratar de paralizar la obra llevaba tras de sí un trasfondo de tipo político y “otros intereses”.

Esto a pesar de que otros ciudadanos y comerciantes también se expresaron de manera independiente en contra de algunos aspectos de la obra, e igual a favor, prevalecía –como aún hoy- la opinión encontrada, aún quienes la apoyaban admitían tener algunas observaciones, y quienes la criticaban reconocían algunos aspectos de la misma.

Con el transcurso de los meses las disputas fueron en su totalidad finalmente re-dirigidas a la instalación del andador turístico.

En medio de esa discusión se exhibió una petición hecha por empresarios locales para instalar sus negocios en esa área una vez terminada, lo que encendió aún más la llama de las confrontaciones.

Ante ello, las voces a favor y los empresarios ´pro-andador´ sostenían que se trataba de una oportunidad comercial e incluyente para todos que no tenía como fin perjudicar a nadie, sin embargo, ambas partes se mantuvieron enfrentados, aunque poco a poco algunos ya con el ánimo de lograr llegar a un acuerdo y poner fin a los dimes y diretes.

Para el consenso se añadieron los integrantes del Colegio de Arquitectos e inclusive el párroco de la Iglesia Inmaculada Concepción de María, quienes abogaron con una visión más centrada y propuestas sólidas para que se llegara a un acuerdo que satisficiera a ambas partes.

Andador híbrido

Mientras ya casi toda la obra está por llegar a su fin, la calle Tercera seguía en disputa todavía hasta el pasado martes. Persistía el ´estira y afloja´, las reuniones, las modificaciones a la obra, las opiniones y hasta, como dijeron algunos involucrados en buscar acuerdos “las mentadas”.

Ahí estaban aún instaladas las casitas de campaña de los manifestantes que se resistían a creer en la palabra del alcalde, que desde el domingo acudió personalmente a anunciarles que se tomó la decisión de no cerrar el tránsito vehicular con el andador.

Dicho plantón permaneció durante más de diez días en el lugar hasta que se mostraron los planos completos diseñados por los integrantes de los colegios de Arquitectos e Ingenieros con las modificaciones que se habían solicitado y que se reducían a lo más básico: que no se cerrara la calle Tercera.

Con funcionarios de Obras Públicas y Desarrollo Urbano, finalmente se decidió que la calle será de un solo sentido, de sur a norte, con dos carriles de circulación y cajones de estacionamiento en batería en el lado oeste.

Aun así, el andador todavía tendrá un espacio para existir pues del lado este se ampliará la banqueta a siete metros para la movilidad del peatón, lo que convertirá la calle en un híbrido entre el plan original del Ayuntamiento y las demandas de los inconformes que se oponían al cierre del tránsito vehicular y la eliminación de espacios de estacionamiento.

Así pues, los siete metros de andador seguirán contando, como se había previsto, con bancas y macetas así como con la instalación de varias lámparas –cada 18 metros- que convertirán a la Tercera en “la calle más iluminada de San Luis”, confirmó el presidente del Colegio de Ingenieros, Enrique Javier Campa Tapia.

Sin embargo, aún faltan algunos detalles para concretar el proyecto final, aclararon, y aunque no todos quedaron al cien por ciento satisfechos, se pronunciaron por llegar a un acuerdo mediante el diálogo y la negociación; se retiró el plantón y se continuó con la colocación de la plancha de concreto hidráulico.

Además, quedó pendiente la verificación de otros aspectos de la obra junto con los colegios de Arquitectos e Ingenieros como algunos conflictos funcionales y de diseño que se habían señalado en las reuniones realizadas en días pasados.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]

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