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El Eslabón Perdido / Ahí viene el “cucuy”

[vc_row parallax=”” parallax_image=”” hide_border_bottom=”” dark_section=”” no_bottom_padding=””][vc_column width=”1/1″][vc_column_text]Humberto Melgoza Vega

El conocido y respetado sanluisino, Santos González Yescas, podría convertirse en el hombre más influyente de San Luis Río Colorado –qué Jesús Bustamante, ni Enrique Carrasco—si en el cada vez más cercano 2018 por fin se le hace a Andrés Manuel López Obrador ya no ganar, sino que no le hagan de agua la elección para presidente de la República.

El próspero agente de seguros es el único que se ha mantenido fiel a los ideales del polémico “Peje”, apoyando en las buenas y en las malas, constancia que le es reconocida cada que tiene oportunidad por el tabasqueño.

Representante regional de Morena, con cabecera en San Luis Río Colorado, Santos González es de los pocos que tienen línea directa con Andrés Manuel, quien este viernes 20 de noviembre, fecha por demás emblemática, deberá participar en la asamblea nacional en donde López Obrador pasará de “líder moral” a presidente del Comité Ejecutivo Nacional del Movimiento de Regeneración Nacional, mejor conocido como Morena.

Esta jugada estratégica de AMLO obedece a la embestida emprendida desde el gobierno de la República, encabezada por el presidente Enrique Peña Nieto, secundada por el líder nacional del PRI, el peligrosamente influyente Manlio Fabio Beltrones, quienes pretenden editar la segunda parte del desafuero, como ocurrió en tiempos de Vicente Fox, con la intención de descarrillar la inminente candidatura del Peje.

Primero en su tercer informe de gobierno y luego ante la asamblea general de las Naciones Unidas (ONU), ante mandatarios y líderes internacionales, Peña Nieto afirmó que “con las recientes desigualdades, con una crisis económica mundial que no cede y una frustración social que esto provoca, el mundo de hoy está expuesto a la amenaza de los nuevos populismos, nuevos populismos de izquierda y de derecha, pero todos riesgosos por igual”.

En su alocución, Peña Nieto mencionó que el siglo XX ya vivió y padeció las consecuencias de individuos que, carentes entendimiento, responsabilidad y sentido ético optaron por dividir a sus poblaciones, en una clara alusión, sin mencionarlo por su nombre, a Andrés Manuel López Obrador.

Hace un par de semanas la estafeta fue tomada por Manlio Fabio Beltrones, quien llamó “tramposo” a López Obrador por aprovechar los tiempos oficiales que por ley son destinados a Morena para hacer proselitismo a título personal.

Aunque en su queja pública también incluyó al dirigente del PAN, Ricardo Anaya, es claro que quien les preocupa es Andrés Manuel López Obrador, quien aparece en las encuestas con un 40 por ciento de aceptación de cara a las elecciones de 2018, una ventaja difícil de superar y por eso pretenden frenarlo a como dé lugar.

El líder nacional del PRI llevó su informidad hasta el seno del Instituto Nacional Electoral (INE), en donde acusó de hacer campaña de manera adelantada a López Obrador pero le respondieron que no había nada de ilegal en su activismo debido a que actualmente el país no se encuentra en medio de un proceso electoral. El INE utilizó el mismo criterio, tras reconocer que hay un vacío legal en la legislación electoral, como cuando se acusó de lo mismo al entonces gobernador del Estado de México, Enrique Peña Nieto.

Por lo pronto, en lo que buscan la manera de frenar el crecimiento del “populista mayor”, Beltrones ya comenzó a coquetear con las televisoras, diciendo que deberían permitir que los partidos políticos puedan contratar tiempo aire para hacer propaganda, como si no supiera del monstruo que representan las redes sociales y que pueden convertir en figura nacional a un personaje tan anodino y ordinario como “El Bronco”.

Además de acusar a Manlio Fabio de obedecer a la consigna de Carlos Salinas y a la “mafia del poder” para detenerlo, para evitar una posible trampa legaloide que pudiera inhabilitarlo como candidato es que López Obrador será investido este viernes como presidente nacional de Morena, ahora sí de manera oficial.

Previamente a través de su cuenta de Facebook el Peje advirtió que el objetivo de la “Ley Beltrones” es dejarlo fuera de los medios de información: “Quieren sacarme por completo de los medios de información: ya sea prohibiendo que aparezca mi imagen o estableciendo que se van a tener que comprar los tiempos en radio y televisión”.

Desde su irrupción en la vida nacional del país, López Obrador se ha convertido en una migraña para los poderes establecidos, políticos tradicionales y empresarios que se han hecho multimillonarios al amparo del poder gubernamental, tanto del PRI como del PAN.

En el 2006 le robaron la elección –al igual como hicieron con Cuauhtémoc Cárdenas en 1988–, en el 2012 le echaron a toda la maquinaria encima, empezando por la poderosa como inescrupulosa Televisa y le ganaron por escaso margen, gente que ahora está arrepentida de haberse ido con la finta. Andrés Manuel ha dicho que la tercera es la vencida y todo indica que así será, a solo que de nuevo logren engañar al pueblo haciéndole creer que AMLO “es un peligro para México”, frase que ya asusta menos como cuando les decían a los niños “ahí viene el cucuy”.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]

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