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[El Infiltrado] “Titilo” encumbrado

[vc_row][vc_column width=”1/1″][vc_column_text]Por Tito Capotito

Ni antes o después le llegó el reconocimiento al joven político sanluisino Héctor  Virgilio Leyva Ramírez, designado por la gobernadora de Sonora Claudia Pavlovich Arellano como sub secretario “Ä” de la secretaría de gobierno, un cargo de plena confianza y de bastante relevancia.

En su persona se ventilarán muchos asuntos importantes de gente de diversos estratos y sectores productivos  y sociales, lo que lo llevará a cambiar su residencia a la capital Hermosillo.

El nombramiento al más conocido como “Titilo” se da días después de que la mandataria estatal anunciara a los funcionarios que en un plan piloto harán funciones de su representante personal, pensándose que al no darse esa posición que se esperaba para él se quedaría tiempo más sin ser llamado al gobierno priista.

Con trayectoria limpia en el servicio público el ex candidato a diputado local del primer distrito retorna al gobierno en plan estelar y en una posición que lo podrá consolidar en las grandes ligas de la política estatal y nacional.

Dependerá de varios factores, de su forma de desempeñarse y atender  a quienes recurran a su intervención que siga en ascenso.

Desde luego que Leyva Ramírez se mantiene a la cabeza en la lista de los posibles contados posibles candidatos a la presidencia municipal de San Luis Río Colorado, posición que podría definirse entre él y la regidora Judith Bustamante Viramontes.

“Titilo” trae herencia política de su padre el notario público y ex diputado local Héctor Leyva Castro, un reconocido priista que es ejemplo de varias virtudes como la lealtad. Las experienxcias y ejemplos que ha visto de su progenitor podrán servirle en su propia formación que tiene y en la que ha dado muestras de madurez y oficio político.

Felicidades a “Titilo” y que las cosas le salgan bien en la comisión que le da la gobernadora Pavlovich, quien así demuestra la confianza que le tiene y desde luego la amistad que la mandataria tiene con don Héctor Leyva, paisanos ambos oriundos de Magdalena de Kino.

Ahora que está en el Ejecutivo de Sonora, Leyva Ramírez deberá entregar de un momento a otro la dirigencia de la Confederación Nacional de Organizaciones Populares (CNOP) en el municipio, y dependerá del líder  estatal del sector popular el diputado local Epifanio “el  pano” Salido Pavlovich la decisión sobre quien lo relevará.

Es posible que el ortodoncista Daniel Adame, quien tiene una extraordinaria labor social a favor de las clases populares, trabajando en la gestión que hace el Partido Revolucionario Institucional, llegue a la dirigencia cenopista, como estaría apto en un momento dado de  arribar a la dirigencia del PRI. Y de tener aspiración de llegar a más, sería un buen candidato a la alcaldía o una diputación.

Otro sanluisino que se abre paso  en el plano estatal con futuro es Gabriel Ivan Buchanan Corrales, quien a la mención de su posible incursión buscando la presidencia del PRI municipal provocó reacciones a más a favor que en contra.

Comisionado actualmente en regulación sanitaria, a Gabriel Iván le puede servir que dirigiera al tricolor, pero no es una posición que necesite mucho menos determinante en su carrera.

Por cierto que el retoño del  “líder de los pobres”  Héctor Manuel Buchanan Domínguez es de las confianzas de “Titilo” para quien trabajó directamente en la pasada campaña electoral.

Por principio de cuentas que abrirles el paso a los que conforman la generación actual de políticos destinados a seguir la carrera de sus padres, como es el caso de ambos.

Pasando a otras cosas, en otros tiempos que una autoridad de elección popular pusiera a un familiar cercano en el gobierno era motivo de acres críticas, prácticamente imposible, tiempos en que se combatió el flamante nepotismo que “brillara” por ejemplo en el sexenio del finado expresidente  José López Portillo.

Y si se pensaba que este tipo de posiciones que van en contra de la moral política no se darían, con las manos en la cintura el ahora dos veces presidente municipal el panista Enrique Reyna Lizárraga dejó en la titularidad de Obras y Servicios Públicos a su hermano Joel de los mismos apellidos, en una doble falta.

La decisión obviamente cuestionada en forma superficial en el inicio del gobierno de “Kike”, la pudo mantener Reyna en contra de  los principios de transparencia y sentido común.

Simple y sencillamente es inaceptable que un presidente mantenga en un cargo de plena confianza a un consanguíneo.

Hay algunos puntos oscuros en las formas que ha seguido el gobierno de Reyna en materia de  licitaciones y otras cosas, en que cuando fue alcalde por primera vez hubo manejos irregulares que afloraron y se acallaron en forma rápida.

Ahora y manteniendo en el cargo a su hermano, se presta para suspicacias, como que no hay la limpieza debida.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]

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