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La clave de la información

Casinos Big Bola: lavado de dinero y fraudes millonarios

Bibiana García Garza

big BolaLas pesquisas derivadas del mega fraude de Oceanografía a Banamex han conducido al gobierno Federal a investigar a todos los socios y clientes que están bajo sospecha de múltiples ilícitos como lavado de dinero, robo, evasión fiscal, financiamiento ilegal de campañas políticas y delincuencia organizada.

Entre esos socios se encuentra, Martín Díaz Álvarez, el operador financiero de Amado Yáñez Osuna, director de Oceanografía, quien además de ser investigado por los delitos antes mencionados, tenía como cliente asociado al dueño de los casinos Big Bola, Francisco Javier Rodríguez Borgio, también presidente del Grupo Gasolinero Mexicano (GGM).

Ambos están implicados en una red delictiva y de fraudes de diversa índole en el ramo petrolero y Rodríguez Borgio actualmente enfrenta una orden de aprehensión por falsificación de documentos de Big Bola, compañía que opera varios casinos y centros de apuestas en distintos puntos de la República.

Al empresario, se le acusa de haber falsificado una licencia de la Dirección Adjunta de Juegos y Sorteos de la Secretaría de Gobernación (Segob), con la que estaría operando algunos de sus casinos y centros de apuestas, hechos consignados en la causa penal 324/2012 del juzgado 22 de procesos penales del D.F.

A raíz de eso, la PGR investiga desde hace meses si parte de las utilidades obtenidas por la venta de combustibles robados a Pemex fueron canalizadas a las empresas de Rodríguez Borgio, como los casinos Big Bola y Libertad Servicios Financieros, donde también era socio Martín Díaz Álvarez, quien hizo posible que Oceanografía saneara sus finanzas y saldara adeudos fiscales que arrastraba desde finales de la década de los noventa.

Además, el dueño de Big Bola tiene otros vínculos directos con Oceanografía ya que a través de dos de sus empresas, GGM Energy y GGM Shipping, fue proveedor durante varios años, principalmente arrendándoles barcos para el transporte de personal y de combustible que a su vez Oceanografía arrienda a Pemex.

Financiamiento ilegal de campañas del PAN, lavado de dinero, fraudes millonarios, evasión fiscal, robo y nexos con la delincuencia organizada son algunas de las líneas de investigación que sigue la Secretaría de Gobernación (Segob) al indagar la operación de la red de casinos Big Bola, instalados en varios estados del país, uno de ellos en esta ciudad fronteriza

Fue el pasado viernes 13 que la Segob y la Cámara de Diputados dieron a conocer que se iniciaba la investigación en torno a los permisos de los casinos Big Bola, que también tienen relación familiar con el ex banquero Ángel Isidoro Rodríguez Sáenz, alias “El Divino”, quien en su momento fue acusado de fraude y después exonerado.

“El Divino” es familiar del apoderado de Comercial de Juegos La Frontera, Óscar Rodríguez Borgio.

Las autoridades federales revelaron que procederán con la clausura de más casas de apuestas instaladas en el país en donde se encuentren irregularidades.

Es precisamente por los posibles delitos de lavado de dinero, tener documentación apócrifa e insuficiente, y por el involucramiento de funcionarios públicos en el desarrollo de sus actividades que se investiga a este consorcio casinero.

Dichas investigaciones hacen posible la clausura de 18 casinos Big Bola del consorcio Comercial de Juegos La Frontera S.A. de C.V., que actualmente operan en San Luis Río Colorado, Sonora; Los Mochis y Culiacán, Sinaloa; Ciudad de México; Boca del Río, Córdoba, Orizaba, y Tuxpan, Veracruz; Ciudad del Carmen, Campeche; León y Celaya, Guanajuato; Arizapán, Tranepantla, Metepec, Huixquilucan, y Atizapan, en el Estado de México, y en Querétaro.

Cabe mencionar que dichas empresas cuentan por el momento con permisos por parte de la Dirección General de Juegos de la Secretaría de Gobernación, que encabeza Miguel Ángel Osorio Chong.

Sin embargo, el permiso para la apertura de los 18 casinos (DGG/723/97), cuenta con el aval para operar apuestas remotas con salas de sorteos de números, así como una licencia “ilimitada”.

En 2012 se le autorizó el último permiso para la operación de máquinas tragamonedas y de acuerdo a información recabada por El Universal, una de las principales líneas de investigación contra Big Bola tiene que ver con el lavado de dinero del que pudieron haberse beneficiado políticos y funcionarios de la administración del ex presidente Felipe Calderón Hinojosa.

El litigio que abrió la PGR contra Francisco Javier Rodríguez Borgio y tiene vínculos con empresas gasolineras, presume lavado de dinero y financiamiento ilegal de campañas políticas, específicamente para beneficiar al Partido Acción Nacional (PAN).

Inclusive, el pasado 15 de marzo la PGR ordenó asegurar las cuentas bancarias de las empresas gasolineras Grupo Queroil, Gasolineras Grupo Mexicano, Grupo de Gasolineros de México e Inmobiliaria GGM, relacionadas con Francisco Javier Rodríguez Borgio.

Asimismo, documentos publicados por El Universal también demuestran que candidatos del PAN en Querétaro habrían sido beneficiados con recursos ´lavados´ por la venta de hidrocarburos robados a Pemex por el narco, a través de los casinos Big Bola.

El Big Bola sanluisino

Ante el revuelo mediático que ha causado la noticia, el gerente de Big Bola en San Luis Río Colorado, Guillermo Fimbres, no ha hecho declaración alguna del suceso que podría conducir al cierre de la empresa, y por ende, a la pérdida de alrededor de 80 empleos.

Como se recordará, fue en septiembre de 2009 que el casino Big Bola abrió sus puertas al público y hasta la fecha se mantiene como el más grande de estos centros de juego y apuesta en la ciudad, con capacidad para más de 900 personas.

Ubicado por la avenida Obregón y calle 18, el establecimiento cuenta con una extensa sala que alberga 300 máquinas tipo tragamonedas, así como juegos de ruleta electrónica con dados, bingo y centro de apuestas deportivas desde pantallas de televisión

En su inauguración, la noche del 3 de septiembre de 2009, estuvieron presentes los directivos del casino así como el entonces alcalde Héctor Rubén Espino Santana, quien celebró la llegada de 80 empleos directos al municipio.

En aquella ocasión, se informó que para la construcción del edificio que alberga Big Bola se invirtieron 3 millones de dólares y tres más en equipo y mobiliario.

Casinos en venta

Luego de que se diera a conocer la investigación que inició la Segob a Big Bola y los hermanos Francisco Javier y Oscar Rodríguez Borgio, trascendió también que los empresarios han puesto a remate los 18 casinos.

Dicha información fue publicada el pasado lunes 16 de junio en el diario de circulación nacional El Financiero, edición en la que el periodista Rogelio Varela afirma -en una columna de opinión informativa- que ha trascendido que se fijó un precio base de 150 millones de dólares por las 18 casas de apuesta Big Bola.

De acuerdo a esa información, refiere el periodista, los casinos tienen un valor adicional respecto a otras casas de juego puesto que cuentan con la licencia de vigencia “ilimitada” que les otorgó Gobernación (DGG/723/97), en tanto que también se está negociando actualmente en el Congreso la nueva Ley de Juegos y Sorteos.

Por este motivo, reitera, en el sector se menciona que el precio por las casas de apuesta de Big Bola podría duplicar la cifra del precio de salida, ya que se espera que con las nuevas reglas de la mencionada ley será más complicado obtener permisos, sobre todo de vigencia ilimitada.

En las licencias de Big Bola se contempla, además, la apuesta remota que ahora está en boga debido al avance de las nuevas tecnologías, en especial a partir de las apuestas a través de internet (online). @

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