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Rock de Tijuana llora la muerte del periodista Octavio Hernández

Por Mónica Maristain

IMG_2778Tal como sucediera en septiembre de 2013, cuando con apenas  46 años falleciera el poeta y cronista rockero Rafa Saavedra, esta semana el rock de Tijuana y el mundo de la cultura en general de dicha ciudad fronteriza ha tenido que lamentar la partida prematura del periodista Octavio Hernández.

Fue un lunes de madrugada cuando con apenas 55 años de vida se lo llevó un infarto de miocardio fulminante, según lo anunciaban los medios locales a hora temprana y lo difundiera en las redes sociales el también periodista Chava Rock.

“Triste, muy triste. Hoy falleció un amigo (carnal, realmente), el maese Octavio Hernández. Incansable periodista y promotor cultural, que desde varias trincheras promovió la cultura independiente y sobre todo al rock”, escribió en su muro de Facebook.

“Hace unos meses me llevó a Tijuana, para el festival de blues en el 125 aniversario de Tijuana, la ciudad que lo cobijó en los últimos años. Octavio, gracias por la brecha que abriste, el derrotero que marcaste y la ruta que inauguraste. Mucho queda por hacer, pero con personas como tú, fue más lo que hiciste que lo que haremos. Salú y gracias por tantos años de amistad”, agrega en un clamor que se fue multiplicando con el correr de las horas.

El músico y escritor Alonso Arreola, quien lo tuvo entre sus colaboradores de privilegio cuando dirigía la revista Pulse!, no dio crédito a la noticia: “¿Cómo que te moriste querido Octavio? Tijuana y México pierden a un gran testigo del rock. Esa noche en Nueva York, esa noche… ¿te acuerdas, Octavio? Abrazo a tu recuerdo”, se manifestó el actual integrante de Monocordio.

“Hemos perdido una pluma importante de la crítica musical, especialmente de la dedicada al rock”, dice David Cortés, escritor y periodista.

 

*ES LA LUNA QUIEN DESAPARECE

 

IMG_2779“Es la luna quien desaparece. Son las estrellas que se ocultan y no yo. Es la ciudad que se desvanece. Yo permanezco”, resulta hoy una frase premonitoria de Allen Ginsberg que Octavio Hernández usó de prólogo en su libro Tijuana Mesopotamia. Crónicas y otros latidos.

“Todo lo que Octavio toca con los afinados y refinados instrumentos de sus cinco sentidos (libro abierto de la industria, diría Marx), lo transforma en verbo cantarino y cuentero, libérrimo y seductor, rebosante de humor negro, fascinado ante su propio espejo de proteicos destellos, letra cotidiana de la más personal de todas las canciones: la del estilo que es el hombre y la del hombre que es el estilo”, dijo Edmundo Lizardi de aquel trabajo del periodista.

“Ahí está presente la Tijuana pespunteada en sus contrastes: las luces de Gaslamp; la California anglosajona enfrentada a sus dilemas étnicos; los fascinantes estratos de Los Ángeles, California, esa babel fecunda Y de manera protagónica los fueros del rock, la coreografía de los encuentros, el destino trunco de decenas de grupos musicales liquidados por una suerte de darwinismo implacable.

La mirada del cronista no se queda en la saga sangrienta de la nota roja, por vocación cultural va más allá, a la trama costumbrista, al habla, a los emblemas urbanos, al significado de los ritos y las fiestas, al sentido profundo de la cultura viva. Todo esto sin la coartada académica que lo petrifique, sin cursilería pero también sin miramientos.

Tijuana Mesopotamia, libro publicado bajo los auspicios del IMAC, es un acierto testimonial. Ahora, es el registro de una intensa sensibilidad literaria y musical”, escribió el escritor, periodista y actual director director del Instituto Municipal de Arte y Cultura de Tijuana, Leobardo Sarabia.

 

*BIBLIOROCK

 

Octavio Herández era conocido como “Bibliorock”, considerado una especie de padrino del rock underground en Tijuana, ciudad a la que había llegado proveniente de su natal Distrito Federal hace tres décadas.

Afiló la pluma en crónicas y críticas inolvidables publicadas en Unomásuno, La Jornada,San Diego Hoy y La Banda Elástica, entre otros. Durante 10 años estuvo al frente del programa radiofónico El Arca de Neón, de la estación Fusión 102.5, difundiendo principalmente la música de agrupaciones locales como Tijuana No, Nona Delichas, Cáñamo, Nosis, Almalafa, entre otras.

Precisamente, fue Ceci Bastidas, la líder de Tijuana No, una de las primeras en pronunciarse en Twitter frente a lo irrefutable: “Qué triste noticia la de hoy. Te nos fuiste querido Octavio Hernández, te conocí a los 15 años y siempre me apoyaste a mi y a todos los músicos que conociste. Descansa en paz, querido. Te tengo en mi sala (gracias a Acamonchi) y en mi corazón”, dijo la cantante y compositora mostrando una imagen grafiteada del periodista fallecido.

Desde a Alfonso André al Señor González, desde el escritor Xavier Velasco al músico Lino Nava, los sentidos pésames por la partida antes de tiempo del editor de la revista TijuaNeo, se multiplican desde que se conociera el lunes temprano la infausta noticia.

Participaba en el programa Fusión, del Canal 12, junto con Jorge Ramos, Carlos Sarabia y Karina Muñoz. También escribió el libro Cornucopia. Periodismo sonoro y anexas.

Pedro Ochoa Palacio, director general del Centro Cultural Tijuana (CECUT), anunció el homenaje que se concretará en dicho organismo hoy, a las 18 horas, donde Octavio Hernández Díaz será despedido por familiares, amigos y compañeros de ruta artística y profesional.

 

*EL RECUERDO DE SANTIAGO AUSERÓN

 

Allí donde descanse, mucho le gustará saber al querido Octavio Hernández que el maestro Santiago Auserón, alias Juan Perro, entre otras cosas miembro fundador de la señera banda Radio Futura, le dedicó unas sentidas palabras al enterarse de su fallecimiento.

“Me acabo de hacer cargo de una noticia tristísima: la muerte acaecida en el día de ayer, por paro respiratorio, en la ciudad de Tijuana, de mi entrañable amigo Octavio Hernández, eminente cronista y crítico de rock, organizador de eventos musicales y literarios, fundador de la revista TijuaNeo.

Nos conocimos en el primer viaje de Radio Futura al Distrito Federal, hace 28 años. Pasamos juntos mi primera noche en México, fumando mota y hablando de música en mi cuarto hasta el amanecer. Era un hombre enormemente lúcido, extremadamente bondadoso y a la vez peleón, nunca se resignó ante la injusticia”, afirma el artista madrileño

“Él organizó, en colaboración con su compañera del alma Rosalba Velasco, los conciertos de Juan Perro en el CECUT de Tijuana en nuestros últimos viajes y la grabación de unos temas en colaboración con la Banda Agua Caliente. Me pasó discos esenciales para entender la evolución de la música popular mexicana. Estaba tremendamente abrumado por la violencia en su país, pero nunca perdió la esperanza en el porvenir de las nuevas generaciones”, agrega.

“Hubiera sido feliz con el resultado de las elecciones municipales y autonómicas en España. La muerte no le ha dejado celebrarlo. Rosalba, hoy será un día terrible para ti. Cuenta con nosotros. Descansa en paz, querido Octavio, te lo mereces. Has sido un mexicano como no hay dos”, concluye Auserón.

En los últimos días de su vida, Octavio Hernández estaba apoyando el tratamiento médico de su esposa, Rosalba Velasco, quien padece una extraña enfermedad neurológica. Los amigos del periodista han decidido continuar con la recaudación de fondos para la atención de la compañera del periodista. Interesados, dirigirse a:http://www.gofundme.com/ayudemosOctavio

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