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El Infiltrado / Monumento a Guillén

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Tito Capotito

Se hizo política a seguir del neo panismo que gobierna San Luis Río Colorado cuyo reducido grupo de caciques que lo controlan sigue siendo “premiado” por la mayoría de los que votan por un extraño resentimiento o para vengarse siempre del odiado Partido Revolucionario Institucional.

El primer Ayuntamiento panista que gozó de los recursos frescos adicionales al presupuesto de ingresos normal fue el que presidió el doctor Jorge Figueroa González, provenientes del cobro de peaje en el puente Río Colorado. 72 millones de pesos que recibió en un solo cheque del gobierno del ahora líder nacional del PRI Manlio Fabio Beltrones, quien daría una cátedra de cómo debe ser la relación con gobiernos de diferentes partidos al que emana el mandatario, no aplicada irónicamente por el mal gobierno de Guillermo Padrés.

Curiosamente ningún panista participó en el movimiento del puente ideado por el finado hombre de izquierda Ramón Manríquez Guluarte y encabezado por la que fue su compañera de vida la activista Petra Santos. La demanda era eliminar el cobro del peaje en el puente a los residentes locales y del lado bajacaliforniano.

El gobernador de entonces el señor Beltrones fue más visionario en el beneficio a los sanluisinos, sonoytenses y rocaportenses, gestionando ante el gobierno federal que parte los recursos del cobro en el puente  se entregaran a los municipios citados.

La  vocación de estadista que tiene Beltrones como ningún otro mexicano o no conocemos a alguien con su capacidad, hizo posible un gran apoyo económico a San Luis como nunca lo tuvieron gobiernos priistas y los gobiernos panistas han hecho mal manejo de los recursos del puente, incluso Padrés se “clavó” toda la lana que le tocaba a San Luis en los tres años de Manuel de Jesús Baldenebro, el “Balde” y tampoco entregó el dinero a su correligionario Guillén, solo miserias, y nadie dijo nada en el panismo. Ni comparación puede haber entre uno y otro o con los otros.

Figueroa dispuso junto con Luis Alberto Campa Lastra y Enrique Reina Lizárraga, negociar a espaldas de todos, en secreto, con la firma cementera afín al blanquiazul, viajando a Tijuana con el pretexto de ver el funcionamiento de la privatización de la basura y sin consultar a Cabildo ni a nadie contrataron el cemento hidráulico conocido como “whitetoping” , lo que resultó una inversión dudosa, técnicamente improcedente cuyo cuantioso costo se elevó considerablemente porque veranos pasaron y no dejaron de experimentar hasta que medio pudieron remendar el material con el que suplieron el convencional asfalto.

Hecha la obra, en la primera lluvia que cayó provocó la inundación de varios hogares del primer cuadro de la ciudad y como siempre, en la parte baja de la colonia Campamento. Los afectados se encolerizaron con el galeno Figueroa, los daños fueron elevados para deterioro de la economía de las familias víctimas no del fenómeno natural sino de la errada planeación de la autoridad.

Sucedió lo mismo con el drenaje pluvial que estrenaba la “obra cumbre” del alcalde Leonardo Arturo Guillén Medina, el agua no solo de lluvia sino del drenaje se metió a los hogares, casas se vieron seriamente dañadas, los daños materiales fueron inevitables.

Guillén hizo lo mismo que Figueroa, una obra no consensada ni puesta a consideración de la ciudadanía ni del Cabildo y un oneroso financiamiento del Banco de Desarrollo de América del Norte.

En un régimen de derecho con gobiernos justos, el Ayuntamiento debió pagar los daños ocasionados demandado por los particulares afectados.

Nos parece insólito que Guillén pusiera oídos sordos a los reclamos y al sentido común para encapricharse en el cierre a la vialidad de la calle Tercera, para poner banquetas, bancas y arbolitos.

Proponemos que el Cabildo apruebe la convocatoria a esculpir un monumento a Guillén y colocarlo no al lado del busto de su abuelo Eulogio Medina Hoyos sino en la calle Tercera. Que sea el reconocimiento perene al capricho de Leonardo Arturo.

Qué lamentable que no hagan nada los panistas por ser congruentes y exigirles a las autoridades que de él emanan aplicar los principios y no ser peor para todo haciendo lo que le criticaban al PRI.

El domingo asume la gubernatura Claudia Pavlovich, retomando el PRI la conducción de los destinos de Sonora tras el desastroso sexenio del panista Padrés.

Los suspirantes a los puestos a otorgar andan con todo en su objetivo.

De San Luis el que la tiene más segura y curiosamente no es priista, es el ex alcalde de las concesiones el Balde, lo que en parte del priismo no es de su agrado.

Hay la posibilidad de que “baldistas” priistas se coloquen y uno de los que no quitan el dedo del renglón es Juan Antonio Gaeta Covarrubias que no se conforma con el puesto de consolación que su patrón Baldenebro le consiguió con la güera Pavlovich.

Son Baldenebro y Gaeta los que iniciaron el desmoronamiento de la CTM de San Luis mediante una campaña de golpes bajos contra el que era secretario general  de la central obrera, José Carlos Jaramillo Chávez, de probada lealtad y convicción priista que no tienen los traidores que fueron colocados tras el golpe que dirigió el inmoral dirigente estatal de la organización Javier Villarreal Gámez, comprado por el acaudalado empresario y transportista a la vez, Aurelio Esquer, un pan-priista que es el verdadero mandamás en la CTM.

Son del grupo de traidores que controlan la central que tiene de secretario general de membrete que colocaron Baldenebro y Gaeta. Los que pagaron el plato de esto fueron los candidatos del PRI que sucumbieron en la pasada elección.

Sería y lo decimos con respeto, un error de la gobernadora colocar al “chambista” Gaeta en la representación de su gobierno.

No hay vuelta de hoja, quien mejor perfil tiene para ser el titular de la representación que reabrirá la futura gobernadora, elemento con posicionamiento y reconocimiento en la comunidad es el licenciado Héctor Virgilio “Titilo” Leyva Ramírez, quien tiene la cualidad de no pertenecer a ningún grupo político, garantía de poder trabajar para todos.

Por cierto que el licenciado y notario público Héctor Leyva Castro es uno de los invitados especiales al acto de toma de posesión de la gobernadora, este domingo en el Centro de Usos Múltiples de Hermosillo.

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