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SIN FRENOS / UNIFORMES ABANDONADOS

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Guillermo pérez díaz

Esos panistas del gobierno anterior cometieron el peor atentado que se puede cometer con los uniformes escolares y consiste en dejarlos abandonados a su suerte en algún almacén del propio gobierno del estado en donde se pueden llenar de polvo y con el paso de los años, hasta se pueden convertir precisamente en polvo. ¡Qué descuido!, ¡qué irresponsabilidad! ¡Qué horror! Habrá que investigar exhaustivamente, caiga quien caiga porque se trata de miles de uniformes abandonados sin escrúpulos y si les ponemos nombre son 200 millones de inocentes uniformes en total abandono, en el ignoto mundo del “porqué” sabemos de antemano que debe haber motivos secretos e intenciones aviesas, (gracias Google, había puesto aviesas con b grande) le dedicaremos a desentrañar el asqueroso secreto oculto en esos intrigantes montones de camisetas para chamacos y blusas para chamacas. Tampoco descansaremos hasta dar con la verdad ¡caiga quien caiga!, no con cualquier verdad, tendrá que ser ¡LA VERDAD HISTÓRICA! , tal y como tuvimos conocimiento de la verdad en el caso Tlatlaya y los 43 desaparecidos, tenemos que exigir eficiencia en las investigaciones y rapidez en los resultados, solamente aceptaremos evidencias, ¡no más verdades a medias..!

Para no hacerle más largo el cuento, vecino, había también, o hay, o debe haber todavía muchos miles de “jumper” (¿brincadores?) Bueno, los arqueólogos descubrieron también muchos miles de pantalones, (sospecho que son para chamacos) hay también muchos miles de calcetas, suéteres, pares de zapatos, supongo que así como los contaron, también los acomodaron por medidas y los dispusieron de tal forma que se facilite la entrega, tarea de la cual ya deben tener un buen avance porque si no los entregan rápido y a la velocidad que crecen los chamacos de Sonora (igualito que como crecen los quelites en la vera del río (dos pulgadas diarias) así que el problema se vuelve a presentar al día siguiente porque ya no les quedan los que estrenaron ayer.

Les tengo una solución, en mi casa éramos 14 mocosos, entonces nos pasaban la ropa del más grande y que la usó una semana al que sigue y este al otro y así, cada semana estrenábamos, cuando le tocaba al último, ya no se lavaba, se tiraba. El secreto lo tenía el gran ejemplo que daba mi maravillosa abuela, doña Loretito que no paraba de pedalear su máquina de coser, hacer magia para remendar y todavía se divertía en hacer costura y tejer (tiene un enorme monumento en mi memoria).

Resuelto el problema que le dejaron los panistas al secretario de Economía, solamente tiene que hacer un programa para que los chamacos y chamacas regresen el uniforme que usaron durante la semana al quelite designado para que la use la siguiente semana y todos contentos, hasta el señor secretario.

Una vez logrado el escándalo mediático con un lío que solo demuestra la incapacidad de las nuevas autoridades para organizarse y organizar sus obligaciones, cómo van a explicar que se tardaran más de un mes en solo enterarse de las obligaciones adquiridas cuando tuvieron tiempo más que suficiente para indagar en qué condiciones estaban las dependencias que habrían de dirigir en breve, si no hicieron espacios para enterarse en qué se estaban metiendo, menos enterados estarán de las tareas de fondo que les esperaban, desde luego que los sonorenses esperábamos que mostraran esa superioridad que alegaron en campaña, esperábamos que se desplazaran con mucha más eficiencia que los dirigentes que tanto criticaron, hasta les creímos que eran seres superiores que desde el primer día demostrarían tal superioridad que hasta los más reticentes esperábamos desplegaran capacidad y eficiencia superiores, resulta que ya bien entrados en materia solo alcanzan a quejarse de que les dejaron tareas que no esperaban, hasta pretenden generar otro escándalo en el que solo demuestran que ni siquiera estaban enterados en lo que se estaban metiendo.

Inclusive la señora gobernadora, a la que conocimos mucho más diligente y eficiente por allá por edad de piedra que era diputada local y nos causaba una magnífica impresión que abordara temas y problemas que no se atrevía ningún otro diputado, no solo abordaba los problemas sino que hasta hacía causa común con otros diputados para defender las causas de la gente sin paros ni reparos, tanto que creímos que estaría ansiosa por iniciar su gestión a tambor batiente. Los que la conocimos entonces sabemos que puede mucho más como a sus colegas tricolores también les consta y todos los sonorenses  esperamos que pronto se manifiesten esas capacidades que sin duda aplaudiremos. Tiempo al tiempo, habrá que darle, no es tarea fácil lidiar toro tan bravo pero también tan noble, seguro que la señora gobernadora  le puede hacer la faena. ¡Seguro que puede! El que parece que no puede es el señor secretario de Economía que al parecer no encuentra qué hacer con esos miles de uniformes, nosotros le podemos ilustrar al respecto: se puede abocar a repartirlos entre los miles de estudiantes de Sonora, claro que después de haberlos contado ya los acomodó por medidas y sexo de los estudiantes, lo único que puede hacer ahora con ellos es distribuirlos rápidamente entre la población estudiantil de Sonora  que ya se están acostumbrando a ese beneficio y mucho se lo van a agradecer a quien sea que se los entregue como fue sin interrupción durante el gobierno de Padrés puntualmente cada inicio de año escolar. Ahora les toca a los afortunados descubridores de los miles de uniformes que en lugar de manifestarse extrañados se deben ocupar de distribuirlos o confesarse incompetentes y pedirle a la señora gobernadora que los entregue ella porque seguramente que a ella le va a parecer muy conveniente que todos los estudiantes sonorenses reciban ese beneficio que al señor secretario de Economía le parece tan extraño, más extraño nos parece a los sonorenses que no sepan qué hacer con esos miles de uniformes escolares. Nosotros le podemos sugerir que hacer con los uniformes; se los pueden entregar a los estudiantes para los que fueron elaborados, no pueden ni deben tener otra finalidad, si tienen dudas basta con preguntarle a la señora Pavlovich, con riesgo de que los destituya y ella seguramente sabe y les ordenará ponerse en acción y entregarlos a los chamacos que ya tienen rato esperándolos.

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