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Gabriel Luna: todo inició leyendo una enciclopedia

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De San Luis para el mundo: el inventor de unas celdas que generan biogás y energía eléctrica a partir de la orina ha sido entrevistado por medios de Europa, Estados Unidos y el Continente Americano, invitado para que cambie su residencia a España y le han ofrecido jugosos contratos del Instituto Politécnico Nacional (IPN). Pero él está muy a gusto en la Universidad Estatal de Sonora (UES).

Humberto Melgoza Vega

SAN LUIS RIO COLORADO.- Cuando Gabriel Luna Sandoval comenzó con sus primeros experimentos, tratando de desarrollar ese talento innato heredado por su padre, nunca imaginó que iba a ser famoso a nivel internacional luego de inventar unas celdas que producen biogás a través de la orina de los seres humanos.

Este invento, que después de cinco años logró patentarlo ante el IMPI (Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial), lo tienen a un paso de revolucionar la manera tradicional como se genera energía,  situación que ha llamado la atención de la comunidad científica y periodística en México y en el extranjero.

Actualmente, Gabriel Luna, secretario académico de la Universidad Estatal de Sonora (UES) Campus-San Luis, e investigador de tiempo completo, se encuentra frente a la disyuntiva de comercializar su invento, que sirva para aliviar la economía de las clases más desprotegidas, o vender la patente a una trasnacional y hacerse rico.

“La verdad es algo que no me había puesto a pensar, pero sería buena idea aprovechar este tipo de manera de generar energía de manera alternativa para que más gente se beneficie”, comenta el doctor Luna Sandoval, entrevistado por Semanario CONTRASEÑA en sus oficinas de la UES en esta frontera.

En las semanas recientes, luego de obtener la patente de su descubrimiento el cual registró como EnerGeo (Energía del Mundo), junto con su propia compañía Galusan, acrónimo de su nombre de pila, Gabriel Luna ha sido literalmente asediado por medios de comunicación que se han interesado por lo innovador de su invento, que además de generar energía de uso doméstico, podría servir para la producción de oxígeno para los astronautas que permanecen durante largas temporadas en el espacio.

Para conocer los detalles de su creación, lo han entrevistado corresponsales de la agencia Reuters, de Inglaterra, de la AFP, de Francia, la televisión de Alemania, BLU-Radio y RCN Noticias de Colombia, la nota se acaba de publicar en Rusia, en Estados Unidos la publicó el Miami Herald, se expandió como reguero de pólvora por todo Latinoamérica, retomó el tema el portal Aristegui Noticias y ha salido profusamente en televisión tanto en Milenio Noticias, Foro Tv, Fractal, quedaron de venir de Telemax de Hermosillo y así sucesivamente.

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El día de la entrevista con este reportero le llamaron de la Agencia Espacial Mexicana –forma parte de la Red Temática de Ciencia y Tecnología Espacial—donde están muy interesados en la aplicación de su invento para la generación de oxígeno.

De igual forma, la Secretaría de Energía (Sener) le acaba de enviar un cuestionario sobre su descubrimiento para publicarlo en su página de internet.

Sin embargo, el alcance que están teniendo sus micro-celdas generadoras de energía y la importancia que podrían revestir para la ciencia moderna también tiene su lado oscuro. Nada menos esta semana un supuesto investigador de la Universidad de Bruselas en Bélgica amenazó vía correo electrónico de hacer un “escándalo mundial”, atribuyéndose haber descubierto las propiedades energéticas de la orina antes que el científico sanluisino.

“Yo ya sabía que también a eso me iba a enfrentar. De aquí en adelante voy a recibir todo tipo de ataques y descalificaciones, algunos dirán que la idea no es mía, otros me tacharán de loco, pero la certificación del IMPI, que es una institución muy seria, me avala. Ellos hacen una investigación muy exhaustiva a nivel mundial que tarda cinco años antes de darte la patente”, resalta.

Desde el primer impulso que le dio la Conacyt, quienes lo escucharon en el 1er Foro de Talento Mexicano en Guadalajara, desde 2010 Gabriel Luna se ha dedicado a dar conferencias por Europa, hablando de su descubrimiento.

En 2011 en Inglaterra le quisieron robar la idea, creando una batería que generaba energía también con la orina y en 2012 la CNN presentó el reportaje de cinco niñas que habían presentado un proyecto similar en una feria escolar en Angola, el cual posteriormente él mismo se encargó de desmentir.

También durante un foro internacional en España se le acercó uno de los expositores y lo amenazó, luego de preguntarle en qué consistiría su exposición. “‘Mañana te voy a echar a perder todo, porque yo vengo a exponer sobre eso’, y le dije ‘está bien, mañana ahí refutamos todo científicamente’ y ahí estaba sentado en primera fila”.

Astutamente Gabriel no abundó en mayores detalles de las celdas sino de un filtro que éstas necesitan para retener el amoniaco que por naturaleza tiene la orina. “Así como esta persona hay muchos que van a las conferencias a tratar de refutar y a dejar en vergüenza a los innovadores, porque hay muchos intereses de las grandes compañías que no puedes tocar”.

A pesar de ser un pensador brillante, Luna Sandoval no pierde la sencillez. Considera que con la ayuda del gobierno, su invento se podría utilizar para generar energía de aplicación doméstica, para ayudar en la economía de familias de escasos recursos, “que Sedesol se lo regalara a la gente que realmente lo ocupa, para que sustituyan los tanques de gas y pudieran cocinar y calentar el agua del boiler con su celda, y que lo paguen quienes tengan la manera de hacerlo”.

El profesor investigador, quien no despega los pies de la tierra –aunque le gustaría caminar por el espacio, como alguna vez lo hizo su amigo Rodolfo Neri Vela, el primer astronauta mexicano—, menciona que en 2012 el Space Magazine de Europa publicó la utilización de las celdas para generar oxígeno que ayudaría a los astronautas en sus caminatas espaciales.

Orgullosamente sanluisino, destaca que en esta frontera hay talento hasta para exportar por eso ha rechazado atractivas ofertas para cambiar de escuela y emigrar a la Universidad Politécnica de Catalunya en España, donde hizo la estancia doctoral, o el Instituto Politécnico Nacional, donde concluyó su doctorado, donde le ofrecieron una cifra estratosférica…“pero yo siempre he tenido la camiseta muy bien puesta, nunca le he mordido la mano a quien me da de comer, preferí quedarme en UES, donde hay total apertura. Todavía me hablan de vez en cuando de España, que si cuándo me voy para allá”.

Su vocación era la de ser médico, siguiendo la inspiración de su padre, quien es médico general, “incluso me inscribí en la UABC en Medicina, pero antes de que empezaran las clases me cambié a Ingeniería Mecánica. Cuando era niño mi apá cada mes llegaba con una enciclopedia Salvat nueva y una vez como en 1985 miré una entrevista con Rodolfo Neri, quien acababa de regresar del espacio, y decía que era ingeniero mecánico, ahí me empezó a nacer la cosquillita…”. @

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