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La clave de la información

Oomapas: política recaudatoria

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Poca disponibilidad para convenios de pago, cortes en el servicio en caso de no recibir abono y otras limitantes son las que se han venido señalando desde hace algunos meses por parte los usuarios, una situación que corroboran varios regidores quienes atienden a diario a por lo menos tres ciudadanos que enfrentan dificultades con los cobros del Organismo Operador

Bibiana García Garza

SAN LUIS RIO COLORADO.- Un atraso de tres meses por adeudos mayores a los 500 pesos es motivo suficiente para cortar por completo el servicio de agua potable del Organismo Operador Municipal de Agua Potable Alcantarillado y Saneamiento (Oomapas), lo que ha despertado una serie de inconformidades entre cientos de usuarios imposibilitados de realizar el pago.

Así lo confirmó el regidor del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), Efraín Esqueda Torres, mientras mostraba en la sala de Cabildo algunos de los recibos que los usuarios le hacen llegar diariamente con la esperanza de conseguir un convenio de pago.

Sobre todo, comentó, es gente que espera que el organismo les reconecte el servicio que les cortaron porque no pudieron pagar, lo que ciertamente denota insensibilidad por parte de la directiva para acceder a una de las necesidades más básicas de la población: el derecho al agua.

“Yo aquí recibo muchas quejas de gente que viene y dice que les han cortado por completo el servicio a partir de esta administración y creo que es algo inhumano, es el líquido vital para cualquier ser humano”, aseveró.

Es por eso que se debe recurrir, indicó, a mecanismos que se utilizaban anteriormente entre el gobierno municipal y el Oomapas, que era el de reducir el servicio.

Con ello también se obligaría al usuario a buscar la forma de abonar y pagar para que se le reestablezca el servicio pero, reiteró, sin necesidad de efectuar cortes al cien por ciento porque a diferencia de otros servicios que oferta el municipio, se trata de suplir una necesidad básica.

Por otra parte, el edil comparó la problemática de los cortes con lo que sucede con los módulos de riego en el campo, en donde se observa que los empresarios que tienen la manera de pagar y deben hasta casi un millón de pesos de agua no abonan y no pasa nada, mientras que a los campesinos más humildes se les niega el agua para su parcela por adeudos insignificantes.

“Lo mismo pasa con Oomapas, hay gente que debe y hasta tiene alberca en su casa pero no les cobran y no pasa nada, no les cortan el servicio, mientras que pasa todo lo contrario con aquellas familias que no pueden pagar, entonces no creo que sea lo viable, ni lo justo”, apuntó.

En ese sentido, afirmó que el organismo debería tomar consideración con base en ciertos criterios para evitar este tipo de irregularidades, además de instruir a los inspectores a revisar que no haya fugas y que los medidores funcionen correctamente.

Y es que muchas otras veces, señaló, también se siguen cobrando servicios en casas deshabitadas en donde ni siquiera se está utilizando el agua, un factor que afecta directamente a la comunidad, principalmente a aquellas personas que se quedan sin el servicio por no abonar.

Sin flexibilidad en convenios ni descuentos

Uno de los problemas más serios, anotó el regidor de Morena, es lo poco flexible que es Oomapas en lo que se refiere a los convenios pues deja mucho que desear que la gente tenga que acudir con los regidores a resolver su problema porque los rechazan en el organismo.

“Ellos deben de tratar de buscar la manera de que la gente de algún modo contribuya pero sin ahorcarla porque no está la situación para eso, muchas de estas familias perciben un salario que apenas les alcanza para mal vivir y mal comer, o pagar la luz, su situación es muy crítica y es preciso ser más flexibles”, refrendó.

De algún modo, opinó, ya se sabía que “por ahí iba la cosa” con la experiencia que en el pasado se había tenido con Antonio Navarro al frente del Oomapas, aunque hoy tiene que entender que el organismo presta un servicio vital a la ciudadanía y que mucha gente simplemente no puede pagar, o ni trabajo tienen.

“A veces no les alcanza ni para abonar, él tiene que ser un poco más sensible en ese sentido pero cuidando que no paguen justos por pecadores también”, añadió.

Y es que muchas cosas han cambiado, como por ejemplo que en Cabildo anteriormente era posible girar solicitudes para descuentos y convenios y ya no.

“La gente ahora tiene que ir a Oomapas directamente a negociar por un convenio sin embargo, la mayor parte de las veces no hay la respuesta y es ahí cuando uno tiene que interceder”, anotó.

Sólo con el regidor Esqueda Torres llegan entre dos y tres personas todos los días para procurar un convenio de pago o un descuento, y el problema que refieren, por lo general, es que les cortaron el agua, cobro encima del cual se aplica un recargo.

Esto sin mencionar a quienes acuden con los otros 20 ediles de las diferentes fracciones en Cabildo quienes pueden dar fe de la misma experiencia.

Lo peor, refiere, es que cuando se llegan a aplicar descuentos, por lo general con el apoyo de alguno de los regidores, son mínimos si no es que insignificantes, mientras que si se aventuran a solicitarlos por su cuenta, probablemente ni siquiera les sea otorgado.

Por ello, insistió, se debe ser más accesible porque mucha gente sí tiene la voluntad de pagar y le consta, dijo, que en cuanto juntan un ´dinerito´ ya sea porque encontraron un empleo o porque entraron en alguna tanda o cundina, están dispuestos a abonar.

Esa falta de sensibilidad se percibe en los poblados del valle, comentó, en donde la gente prefiere batallar con un pozo y todo lo que esto conlleva, que pagar 150 o hasta 200 pesos -o más- por los servicios pues para la gente que gana poco, las cuotas son pesadas.

Esto sin contar que muchas veces la calidad del agua tampoco es de la mejor pues se cuentan por cientos los testimonios de la señora que lavó la ropa y la arruinó porque le salió negra el agua, además de la peste que muchas veces despide el líquido vital, como a huevo podrido.

Se acabaron los programas especiales

En lo mismo coincidió la fracción priísta en el Cabildo, sobre todo en el hecho de que esta administración decidió no dar continuidad a muchos de los programas que se ofrecieron durante el trienio pasado.

Como se recordará, en el 26 Ayuntamiento se ofertó el programa ´Borrón y cuenta nueva´ en la que se “perdonó” el adeudo a muchos morosos con jugosos descuentos con tal de que se pusieran al corriente, cosa que ya no sucede.

Según el regidor Enrique Carrasco Encinas, eso se debe a que todo parece indicar que esta administración está más cargada a la derecha y a la política recaudatoria, más allá de entender las necesidades de la gente e identificarse con el sentido social.

A pesar de algunos descuentos, por ejemplo, promovidos a principios de año por la Tesorería en el caso de los prediales, mencionó, hay apartados en donde se quiere cobrar demasiado por las regularizaciones.

Esto por desgracia, consideró, sólo orilla a las personas a que sigan formando parte de la lista de morosidad y que prefieran desentenderse de pago dejándole el problema a futuras generaciones para que lo resuelvan ´cuando se pueda´.

Cabe mencionar que la administración pasada cerró con cifras menores a las proyectadas en el adeudo de morosos, según explicó a fin del año pasado el ex titular del organismo, Erick Merino Payán, esto es, con alrededor de 70 millones de pesos anuales en deuda acumulada de usuarios en comercios, viviendas, la industria, lotes baldíos, así como en otros cobros y conceptos como recargos o actualizaciones.

Y es que al iniciar la administración, dijo al cerrar cortina, se contaba con alrededor de 270 millones de pesos de cartera vencida, y finalmente cerró con un máximo de 320 millones, con lo que se logró abatir en un periodo de dos años.

Según la información proporcionada entonces, fue posible cerrar con dichas cifras gracias a la condonación de deudas y a programas como “Se puntual y ponte al día”, que permitió a los usuarios abonar a sus deudas y pagar sus saldos mensuales.

En San Luis, el valle y el Golfo de Santa Clara hay 66 mil usuarios registrados de los cuales hasta diciembre de 2015 alcanzaba hasta los 34 mil cumplidos pues sólo el diez por ciento de ellos paga a tiempo, dejando un porcentaje de morosidad de entre el 55 y el 60 por ciento. @

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