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Rompiendo los muros de la transfobia

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Crímenes de odio, discriminación laboral e ignorancia siguen siendo hoy en día los obstáculos más comunes a los que se enfrentan no sólo las personas por su preferencia sexual sino también por cuestiones de identidad de género, una de las causas por las que también aboga la Comunidad Lgbtti que, dicho sea de paso, desde hace nueve años traspasó las primeras barreras contra la homofobia en esta ciudad

Bibiana García Garza

SAN LUIS RIO COLORADO.- En el marco del Día Internacional Contra la Homofobia, la Comunidad Lésbico, Gay, Bisexual, Transgénero, Travesti e Intersexual (Lgbtti) de esta ciudad volvió a hacer eco ondeando la bandera arcoíris con su tradicional desfile del Orgullo Gay por las principales calles de la ciudad el pasado martes 17 de mayo.

Estas voces se sumaron a las de millones alrededor de todo el mundo para exigir un alto a los crímenes de odio y a los actos de discriminación hacia las personas por su orientación sexual o por su identidad de género, cuyas cifras negras siguen siendo preocupantes.

A pesar de la apertura que en los últimos años se ha dado al tema mediante nuevas políticas de gobierno así como a través de los medios de comunicación y las redes sociales en México, la situación refleja una crisis de respeto a los derechos humanos, vacíos legales y políticas más profundas respecto a cada uno de los temas.

Y es que mientras pueden reconocerse significativos avances para la Comunidad Lgbtti en materia de igualdad de derechos para reconocer legalmente sus uniones o inclusive que se haga posible la adopción para parejas del mismo sexo en todo México, la discriminación y el odio siguen latentes y, en muchos casos, se traducen en violencia, homicidio o rechazo social.

En lo que se refiere al tema de identidad de género, hombres y mujeres transgénero, travestis e intersexuales sufren aún más de esa discriminación porque por falta de información o educación mucha gente aún considera a ese “estilo de vida” como un tabú en donde el morbo y la burla siempre salen a relucir.

En países como Estados Unidos, el simple hecho de que una persona transexual, travesti o intersexual utilice un baño público afín a su identidad de género verdadera (no biológica) se ha convertido en una controversia que no sólo se discute en los congresos de varios estados sino que igualmente genera gran polémica en la opinión pública.

El tema también está latente en México, en donde los ´trans´ libran las mismas batallas sólo por la intención de entrar a un baño.

Si bien en poco tiempo serán una realidad los matrimonios gay y las adopciones -según decretó el Presidente de la República, Enrique Peña Nieto para celebrar el Día Contra la Homofobia-, de las últimas siglas de la comunidad Lgbtti poco se habla.

El problema es que aunado a la discriminación, los y las transexuales deben someterse a costosas cirugías de cambio de sexo que no se contemplan en instituciones de salud públicas y, de lograrlo, sigue el cambio de nombre legal, un viacrucis lleno de trabas en los trámites, burocracia exacerbada y además, malas caras.

A esto le sigue también la dificultad que tienen los trans para ser contratados en un empleo, o bien, el mantener uno pues muchos se ven obligados a dejar de percibir fuentes de ingreso precisamente por la discriminación de la que son víctimas, o el acoso.

Lo más grave, es que ese desconocimiento le cuesta a la Comunidad Lgbtti la pérdida de vidas humanas. De acuerdo a cifras de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), sólo entre 2013 y 2014 se registraron 58 asesinatos de mujeres transexuales en el continente Americano.

Discriminación laboral

Minutos antes de arrancar la marcha, listos todos para tomar las calles saliendo del Antro Noa Show, el primero en su clase en esta ciudad, una de las reinas ´drag´ del desfile, Yoko Divine, -quien se identifica como intersexual- opinó que hay mucha desinformación respecto a este tema en la actualidad, sobre todo en México.

Es un tema relativamente “nuevo”, o que está más a la vista ahora, afirmó, por lo que muchas personas todavía no entienden qué es qué, no conocen y no respetan.

Yoko tiene 35 años de edad y aunque fue bautizado con el nombre de Rodolfo Rentería, no vive su vida como hombre, en su casa no hay pantalones, cintos ni ropa masculina pero sí vestidos, zapatillas, pelucas y maquillajes, aunque no se considera, dijo, ni cien por ciento mujer, ni cien por ciento hombre.

“A mí me gusta ser femenina y vivir una vida normal”, comentó, motivo que en años pasados le costó mucha discriminación en el ámbito laboral.

“Estuve trabajando en una fábrica y pues yo iba como soy yo, vestida de mujer, pero me discriminaban mucho, más que nada los compañeros y no me dejaban entrar a ninguno de los dos baños, ni al de hombres, ni al de mujeres ¿entiendes? Entonces para mí era algo muy difícil porque yo necesitaba trabajar”, expresó.

Al final, añadió, terminó renunciando a ese empleo a pesar de que cuando fue contratada le dijeron que no habría problema si entraba al baño de mujeres.

“Cuando yo entré a solicitar el empleo me preguntaron que si a cuál baño iba a entrar y le respondí que ´¿cómo me ves?´, y me respondió que como mujer, a lo que agregué que a ese baño era al que iba a entrar, al de mujeres, y así fue los primeros días pero después ya me dijeron que me tenía que meter al baño de hombres”, recordó.

Por eso y otros detalles, añadió, no se puede considerar que en México o específicamente en San Luis Río Colorado se ha alcanzado ese nivel de educación o información que se requiere en estos temas.

Para ello deberían de implementarse más campañas de concientización social que se sumen a las acciones recientemente implementadas por los gobiernos para luchar contra la homofobia, agregó.

*Deben políticos atender demandas de comunidad ´trans´

Por su parte, Kamila Olea de 44 años, quien aunque nació varón ha logrado completar su transición y vivir su vida como mujer desde muy joven en esta ciudad (además pionera de la ya tradicional Marcha Gay de esta ciudad) instó a la clase política y a los partidos a poner más atención a las demandas de la Comunidad Lgbtti, y particularmente de los ´trans´.

Este clamor fue recientemente expresado en la vecina ciudad de Mexicali, Baja California, por Víctor Aguirre y Fernando Urías quienes luego de librar un sinfín de obstáculos lograron convertirse en el primer matrimonio gay en Baja California el año pasado.

La pareja se dirigió a los candidatos a puestos de elección popular en esa entidad y destacaron la importancia del llamado ´voto rosa´, en el sentido de que la Comunidad Lgbtti está conformada por ciudadanos que pagan sus impuestos como todos los demás y que deben ser tomados en cuenta en las propuestas de los partidos políticos.

En ese sentido, pidieron conocer las propuestas de los candidatos que se relacionen específicamente con la comunidad así como las posturas de éstos sobre temas como la adopción y matrimonios para parejas del mismo sexo y el combate a la homofobia.

En Sonora debiera ser lo mismo, abonó Kamila, “… yo creo que los partidos políticos y los gobernantes se deben de poner de acuerdo para que se garanticen nuestros derechos como seres humanos y que ataquen de fondo esos problemas que tenemos de discriminación”.

Esto a pesar de que en lo personal nunca ha sufrido por problemas de discriminación aunque, dijo, sabe que no está exenta de ese tipo de ataques, “… espero nunca tener ese tipo de problemas porque no sé cómo voy a reaccionar, creo que eso no debería ser y es muy importante que los políticos también busquen atacar ese problema que tenemos por actos de homofobia”.

Educación desde la familia

Al respecto, Kitzia Amaya de 19 años de edad, travesti desde hace un año (vive su vida como varón), se refirió a la importancia de una buena educación y de los valores en donde debe de sobresalir el respeto.

“Creo que el primer paso para atacar la homofobia y la transfobia es fomentar una buena educación desde el seno familiar en lo que respecta a inculcar el respeto a los derechos de los demás”, expresó.

Se trata de enseñar a los hijos desde pequeños, agregó, que existen personas diferentes como nosotros y que hay que respetar esa diversidad.

Para Kitzia, cuando no existe esa educación es cuando surgen las personas homofóbicas y aquellos que odian al diferente, mismo motivo por el que puede resultar incómodo para una mujer ´trans´ entrar a un baño de hombres, en donde parecen abundar esas actitudes discriminatorias, también por el machismo.

Asimismo, la educación facilitará que se generen más y mejores políticas públicas para realizar cambios que beneficien en general a la Comunidad Lgbtti, mencionó, como el recién aprobado matrimonio para personas del mismo sexo que constituye un paso más en el todavía largo camino por recorrer en la lucha por el reconocimiento de derechos y contra la discriminación.

“La homofobia es lo peor, como toda la discriminación en general, todos los seres humanos debemos aceptarnos tal y como somos”, asentó.

Cabe mencionar que actualmente, el Consejo para Prevenir y Eliminar la Discriminación (Copred), considera que la orientación sexual o identidad de género distinta a la aceptada socialmente es la tercera causa de un listado de 20 tipos de discriminación que, además, incluye el sobrepeso o alguna discapacidad física.

Este tipo de discriminación está vinculada con pobreza, violencia, desigualdad y faltas que se cristalizan en maltratos, desprecio, exclusión, rechazo, acoso, persecución, burlas, críticas o, en su forma más extrema, el homicidio.

De ahí que pese a ciertos cambios en las leyes, como ha ocurrido en la Ciudad de México y que representan enormes avances, no son del todo sustanciales en la construcción de una cultura de respeto.

En ese ánimo se expresó una de las organizadoras de la Marcha de Orgullo Gay sanluisina y propietaria del Antro Noa Show, Mérida García, quien a pesar de que reconoce que mucho se ha logrado hasta la fecha en esta ciudad, sigue siendo necesario impulsar este tipo de eventos para abrir conciencias y expandir criterios.

“Nos da gusto que cada año se suman más personas a esta marcha, creo que ya la gente está más abierta porque aunque al principio fue un poco difícil pero por suerte ya hemos avanzado mucho”, afirmó.

Respecto a la comunidad ´trans´, comentó que lo más importante para seguir rompiendo barreras es que ellos mismos se animen siempre a dar el primer paso, se acepten y se abran a vivir su vida como realmente pues sólo así será posible combatir la transfobia allá afuera, en donde por desgracia todavía existe. @

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