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Miedo, coraje y dolor: un relato desde Oaxaca

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En medio del caos tras los hechos violentos registrados en Nochixtlán el pasado domingo 19, se levantan las voces de quienes viven en carne propia la tragedia que embarga al estado de Oaxaca, como la maestra Jhan Chávez, quien a pesar del temor que siente por ella y los suyos dice estar decidida a luchar hasta el final por una causa que no sólo considera justa, sino necesaria

Bibiana García Garza

En una revuelta social en las calles y en las redes es en lo que se ha tornado el saldo mortal que dejaron los enfrentamientos registrados el pasado domingo 19 de junio en la comunidad de Nochixtlán, Oaxaca.

Desde los primeros informes hasta el fin de esta semana se han contabilizado a nueve muertos y decenas de heridos y detenidos durante el desalojo que efectuaron elementos de la Policía Federal del bloqueo magisterial (Sección 22 SNTE-CNTE) que se había mantenido desde hacía siete días en la carretera federal 190.

De dicho enfrentamiento, un amplio sector de la población está convencido de que los elementos federales abrieron fuego contra los manifestantes, quienes a su vez se resistían con cohetes, palos y piedras.

Esto sin dejar de lado los actos vandálicos que se registraron con bombas molotov, la quema de vehículos y camiones, saqueos en tiendas departamentales y el incendio en un Palacio Municipal cometidos por personas que, aseguran, eran ajenas al movimiento.

Con base en las imágenes y fotografías que empezaban a hacerse ´virales´ en las redes sociales el pasado Día del Padre, el escenario era catastrófico, cientos de federales marchando con sus cascos puestos en una confrontación directa, sobrevuelos en helicópteros, bombas de gas lacrimógeno, ambulancias, disparos y apagones.

Otra parte de la población y algunos medios de comunicación sostienen que fueron encapuchados y docentes radicalizados los que emboscaron a las autoridades federales y empezaron a sembrar el terror en la comunidad como lo habían venido haciendo desde hace meses, al igual que en otras entidades.

El tema, no obstante, ha mantenido la atención tanto de quienes aprovechan para mostrar su inconformidad general con el gobierno federal, como de la parte que condena enérgicamente el actuar del magisterio.

*Desde adentro, “un choque emocional”

Ante dichos enjuiciamientos de la opinión pública, aquellos que desde hace varios años han vivido de cerca el conflicto magisterial en Oaxaca insisten en continuar la lucha contra la reforma educativa hasta llegar a las últimas consecuencias, y a pesar del saldo que dejó este último enfrentamiento con las fuerzas federales.

Así lo externó en entrevista para CONTRASEÑA vía telefónica, la maestra, Jhan Chávez, quien imparte clases a jóvenes de secundaria en el municipio de Santa Lucía del Camino, Oaxaca.

Ese espíritu de lucha es más grande que el temor que sienten por la represión del Estado, sentenció, pues el coraje supera por mucho el dolor que han dejado los muertos y los hechos violentos.

 “… el domingo fue una situación que te juro, cómo dolió; en ese momento temíamos lo peor, que la masacre continuaría, muchos compañeros llorando de coraje, con miedo… ellos tenían las armas, nosotros nada, es todo miedo, mucho miedo, pero también coraje”.

Tanto para docentes como para habitantes de las diferentes comunidades, agregó, lo ocurrido el domingo deja un choque emocional que se vive desde adentro con una mezcla de sentimientos: rabia, tristeza, angustia, desesperación y desánimo.

“Se vive de todo y esta confusión nos lleva a una confrontación tanto interna, como externa; lo que nosotros vemos y vivimos es muy difícil”, relató.

Además, la situación se ha agravado tanto que niños, jóvenes y otras personas inocentes están resultando directamente afectados por los ataques y amenazas perpetrados, aseguró, por elementos federales infiltrados en el conflicto.

Y es que por mucho que digan los medios o las autoridades del Gobierno Federal que los responsables son vándalos encapuchados, afirmó, los maestros oaxaqueños están seguros de que se trata de los llamados ´grupos de choque´, que hicieron presencia en Nochixtlán.

“… ya esperábamos eso, sólo que no esperábamos que se fueran directamente contra la población”, añadió la docente.

Encima de todo, señaló, la Policía cerró farmacias y clínicas mientras que se agotaba el material de curación y primeros auxilios, lo que se sumó a los apagones y a las bombas de gases lacrimógenos que caían lo mismo que en las calles que en las mismas escuelas consideradas ´zonas blancas´ para atender a los heridos.

“Estamos en deuda con nuestra gente”

Ante la pregunta de ´¿por qué seguir con esta lucha magisterial?´, la trabajadora de la educación oaxaqueña planteó que observar el conflicto desde afuera no es lo mismo que vivirlo, pues eso conlleva a enfrentarse a la realidad dolorosa  de los niños y los jóvenes de las zonas marginadas.

“Las comunidades son hermosas pero sus vidas son caóticas; he estado en donde la escuela les queda lejos, caminan hora y media y llegan sin comer; he estado donde los pueblos se pelean por terrenos, donde hay secuestros y chicos que son abandonados, esos que si van a la escuela dos veces a la semana es ganancia”, lamentó.

La situación actual representa un reto para luchar por el futuro de las nuevas generaciones, abundó, sobre todo en comunidades nobles en las que se crean lazos de cariño y respeto muy fuertes.

“En Oaxaca pasan muchas cosas, personas desalojadas de sus propias casas que acuden a los maestros para que los ayuden, ahí hemos estado… secuestros, asesinatos, he visto morir a muchos compañeros por ayudarlos. La gente aquí es muy agradecida, ellos saben en verdad ser así, con el hecho de que les muestres respeto, apoyo y cariño, ellos te protegen, se vuelven tu familia, son grandes personas”.

Aun así, confesó, siente el desgaste y agotamiento en esta lucha, como también la percibe entre sus compañeros, pero no deja que eso la detenga “… te soy sincera, a veces no quiero saber ya de esto, me dan ganas de no regresar, pero también algo dentro te dice no, uno es modelo a seguir y rendirse es renunciar a todo eso en lo que creemos”.

Como madre de familia de  una niña de 9 y un niño de 7 años de edad, agregó, también le han aconsejado que abandone la lucha magisterial, no obstante, se dice convencida de que se puede lograr un cambio por ellos, pues no quiere que sus hijos ni otros niños libren esa batalla en un futuro.

Es por eso que en general, ella como muchos de sus compañeros están en deuda con la gente de sus pueblos tanto por el futuro como por el pasado, desde 2006 hasta la fecha.

“Estamos en deuda con nuestra gente, yo no concibo dejarle a los pequeños un país tan vil y miserable; hemos enfrentado golpes, gases, amenazas, pero jamás hemos querido que nos lastimen donde realmente nos duele… nuestra gente. Así fue en el 2006 y diez años después lo repiten. Tenemos que seguir adelante”, declaró.

Además, destacó, hoy se cuenta con un arma muy poderosa a favor del pueblo, que es internet y las redes sociales, que ayudan al pueblo a no guardar silencio como ocurría antes.

“El que se haya dado a conocer la noticia real de lo que ocurría fue nuestro gran escudo, y eso frenó una masacre aún mayor a la que se dio”, mencionó, a pesar hoy también los hace blancos de amenazas como las que reciben de supuestos grupos del crimen organizado para infundir miedo entre los maestros de la Sección 22 y hacer que desistan.

Por ello, Jhan Chávez refrendó que se continuará con la lucha pues no permitirán que la autoridad quiera justificar el uso de la brutalidad policíaca o que quieran acallar sus voces, ahora también para reclamar la violencia que propiciaron en Nochixtlán.

“Sólo sé que debemos cambiar muchas cosas”, concluyó.

Se solidarizan sanluisinos y convocan a manifestación

Tan pronto como se ´viralizó´ lo ocurrido en Nochixtlán, maestros, padres de familia y sociedad civil en San Luis Río Colorado se solidarizaron con la causa a través de las redes sociales como sucedió en muchas otras ciudades del país.

Desde el lunes se convocó a donar material de curación y primeros auxilio tanto en la escuela primaria Luis G. Cano como en otras instituciones educativas de todos los niveles que se sumaron más adelante con el fin de remitir los paquetes con el apoyo de otro grupo conformado en Mexicali.

Fueron los conocidos docentes Ramón Alberto Vásquez Félix y Gildardo Linares Plascencia quienes iniciaron el movimiento y también hicieron el llamado para recolectar material en la explanada municipal.

Esto, aclaró Vásquez Félix, más allá de las ideologías políticas o el posicionamiento que cada persona pueda tener respecto a los maestros de la CNTE o la reforma educativa, pues la idea era hacer consciencia para ayudar a las personas en una situación tan delicada como por la que atraviesan muchos habitantes del estado de Oaxaca, incluso los ajenos al conflicto.

“Más allá de la cuestión política queremos hacer consciencia, es decir, nosotros estamos aquí ´en la gloria´ como maestros, pero allá no, y está resultando lastimada sociedad civil y niños también, esto ya se salió de control; trataremos de que esta ayuda es llegue, se va a hacer lo que se pueda”, expresó.

Por su parte, el maestro Gildardo Linares también invitó a los sanluisinos a participar en una marcha silenciosa en esta ciudad el próximo domingo 26 de junio, principalmente en el sentido, dijo, de poner un alto a la violencia y pedirle a los gobiernos apertura al diálogo.

“Esta marcha irá enfocada en pedirle al gobierno que se instale una mesa con un diálogo verdadero; también condenamos el uso de la fuerza y el anteponer la violencia al diálogo para una reforma estructural que impacta al desarrollo social y económico del país, por su importancia tiene que estar consensada con los actores educativos, en este caso con los profesores”, anotó.

Asimismo, el docente consideró que aunque mucha gente crea que son los maestros los que propician la violencia, es muy difícil establecer quién está cometiendo ese tipo de actos.

“En la experiencia que nos dejan movimientos de resistencia es que en la mayor parte de las veces el gobierno ha infiltrado a personas para hacer este tipo de actos vandálicos y desacreditar las posiciones contrarias a los intereses del gobierno, pero la violencia no es justificable”, asentó.

Por ello, reiteró la invitación tanto al magisterio como a la ciudadanía en general a participar en la marcha que se llevará a cabo este domingo desde el Bosque de la Ciudad, por la avenida Nuevo León y calle 7, hasta el Palacio Municipal, misma que dará inicio a partir de las 18:00 horas.

“Los invito a participar y a sacar el enojo fuera de las redes sociales, hacerles sentir a las autoridades de los tres niveles que la autoridad está para convocar al diálogo así como hacer un llamado a la cordura y al no uso a la violencia”, finalizó. @

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